Tarda de cinema experimental

jueves, mayo 17, 2018



Efímer (30') (Curt de Marian Raméntol & Cesc Fornty)
"Efímer" es el primer film (de corte experimental) de una trilogía basada en los conceptos budistas de impermanencia, deseo y sufrimiento.
Estructurada en tres partes, nacimiento, vida y muerte, el film evidencia la temporalidad, la transitoriedad y la fugacidad mediante un hilo conductor, el agua o río que acompaña en todo momento a los personajes de la película, que en este caso no son actores si no elementos de la naturaleza, objetos y animales. A través del lirismo de las imágenes el film se adentra también en lo efímero del arte, completando así el conjunto como si de un poema circular se tratase.

 

 

'Candelabrun Ad Me Exigebas, i La Maledicció De Sant Joan' (30') (Curt de José Mas)
- La representación de la relación del artista con su obra inacabada. El muro que les separa, la inseguridad.
Pero, ¿realmente no está acabada?
La visión de la realidad más irreal, el paso del tiempo, el encontrarse consigo mismo, la reflexión.
Pero, ¿realmente está acabada?
Su inseguridad ¿realmente es un maleficio?, ¿no será una excusa?

 



El hombre que llegó tarde al mundo (10'10) (Curt de Pepe Ruz)
Inspirada por la lectura del ensayo que sobre el cansancio hizo el pensador, escritor y dramaturgo austríaco Peter Handke en su libro "Ensayo sobre el cansancio", este corto de poco más de 10 minutos le ha servido a Pepe Ruz para ampliar la mirada sobre la condición humana y su papel en el mundo en el que vivimos.
En un blanco y negro tridimensional, donde el contraste es otra forma narrativa, el contraluz es una declaración de principios y el silencio es una alegoría moral.
(Extracto de un texto de Miguel Fernando Ruiz de Villalobos- Crítico cinematográfico).


 

La mujer de voz (12') (Curt de Pepe Ruz)
Carta de Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos a Pepe Ruz y Josep Vila Fisas

Interesante ejercicio narrativo, donde la voz y la imagen conforman un mundo de alegorías, metáforas y reflexiones sobre el amor y la muerte.
A destacar las excelencias de un texto literario profundo y muy bien estructurado, con una voz envolvente y cálida de la protagonista, Mar Nicolás, a las que acompañan y sustentan impactantes imágenes donde las citadas alegorías, metáforas y reflexiones se proyectan con fuerza hacia el espectador.
Son casi 12 minutos de intensidad, donde la desesperación de esa mujer, su capacidad de amar y abnegación, se proyecta perfectamente a través de las imágenes y de una contundente banda sonora, donde la adecuada utilización de la batería marca el ritmo y la progresión de la historia. Estamos ante un logrado ejercicio experimental, donde la voz y la imagen se complementan a la perfección y de forma contundente, para llegar al fondo de esta historia de amor y muerte.
Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Apuntes sobre Púrpura de cristal de Ana Alvea, por Jürgen Washuskein



Los últimos versos del último libro que había escrito Ana Alvea, Hallarme yo en el mundo (2013), eran:

Puede que la oscura bestia nos desafíe/Y sepamos combatirla.
Qué pronto iba a comenzar el futuro a desafiarla, desde luego. Es un tópico, pero es difícil ser consciente de los pilares sobre los que se construye la felicidad, sobre su infraestructura, hasta que ceden. ¿Podíamos haber hecho algo para preverlo, para evitarlo? La respuesta, negativa, tiene primero un efecto consolador: nada tenemos que reprocharnos. Pero su efecto secundario es demoledor, porque significa que en cualquier momento, en este mismo instante, por ejemplo, podría estar larvándose algo contra nosotros. Ana utiliza para plasmar esa sensación de vulnerabilidad la imagen de un francotirador 

apretando el gatillo
con        len               ti              tud
ca    da     vez    más
(“El francotirador”, pág. 30)
 
Una plasmación que tiene mucho de audiovisual, de zoom y cámara lenta. Ana, que escribe en el siglo XXI, no presenta a la muerte con su guadaña, segando vidas eficazmente desde la superioridad que le da su caballo negro. Es, en cambio, en coherencia con la idea anterior, “como una terrorista/que planea su atentado” (“Los últimos días”, pág. 41), con “dedos de púas”. La desgracia es también un “avión bombardero” (“Atroz costumbre”) o “negros misiles” (“Negros misiles”). El lenguaje bélico es uno de los elementos más característicos del poemario, subrayado por la autora en la propia contraportada del libro (“Trincheras”); lo bélico que, sin embargo, interesa sólo en cuanto máximo generador del dolor, sin que quepa épica o victoria alguna.
“Negros misiles” es, claramente, uno de los poemas cardinales del libro. En él la autora invoca formas con la que expresar el máximo grado de dolor, pespunteadas por el uso del adjetivo “negro”. Aunque a veces logra efectos iguales o parecidos mediante el uso de la insinuación, como cuando dice, sencillamente:

cómo pudo ser aquello
mirar de frente la guillotina
(“Ahí va”, pág. 33)


Algo similar sucede con el poema “El trayecto”, en el que en la primera estrofa queda concentrada el impacto emocional:

Voy conduciendo por el mismo trayecto
que meses atrás
recorría con mi madre para el hospital.
(“El trayecto”, pág. 53).


También la mera alusión a la tarea de cerrar las cuentas bancarias, sinécdoque del papeleo en general, resulta ilustrativa de por sí. Ana deja también que sea el lector quien proyecte sus sentimientos en dos versos del poema “Vía crucis” (“la carencia de/la ausencia de”). Todo lo cual demuestra que para expresar el dolor, más eficaz que explicarlo, es topárselo con la autora en sus múltiples manifestaciones.
Si hubiera que definir con una sola palabra la actitud de Ana en esta parte del poemario en que relata el sufrimiento padecido por la enfermedad de su madre sería la de estoicismo. Incluso en el poema citado “Atroz costumbre” se aborda la entereza ante la desgracia no desde lo meritorio, sino enfrentándola con franqueza a la tentación a escapar, a huir, que debe ser superada. También participan de esta filosofía los poemas “Sin importancia” y “Tejados”, en los que se subraya que lo importante es sobrellevar la situación, aunque para ello sea necesario aferrarse a esperanzas ilusorias.  Tal vez el más elocuente sea “Lo más difícil”, en el que se admira la capacidad de su madre para luchar por la vida hasta el último instante, que será homenajeada como lección de vida en “Si alguna vez me vence el desaliento…”. Porque en el libro no se emplea ninguna de las formas con las que pretendemos consolarnos frente a la muerte. No se habla del merecido descanso, de la mejor vida que espera. Eso no quiere decir que no esté presente alguna imaginería religiosa (como en “Yo sólo sé en este vía crucis”) de la que es imposible desprenderse en la cultura cristiana en la que vivimos, y que, por qué no decirlo, tan vinculada está con el padecimiento.
“El altillo” es uno de los poemas más curiosos; una eficaz sucesión de imágenes inquietantes, ejercicio de feísmo que, en los tiempos de fotografías de felicidad exhibidas en Facebook, viene a recordar que hay otra faceta de la vida a la que no se puede dar la espalda. Ana lo dirá de nuevo en “Yo sólo sé en este vía crucis…”:

yo sólo sé de lo imposible
de los límites que nos amarran
sé también del fracaso
esta sangre en las rodillas
que los demás llaman
                                        realidad
(“Yo sólo sé en este vía crucis…”, pág. 39)

Y, casi a modo de conclusión, en el poema “Vivir”. La conciencia de nuestra levedad puede llegar a ser paralizante, por lo que un poco de la inconsciencia de “los jugadores de apuestas” es necesaria para seguir adelante (la que se evoca en cierta forma para superar el vértigo en el poema “Las preguntas”), sin que esto nos autorice a olvidar que

del dolor
no hay quien nos salve.
(“Vivir”, págs. 58-59).

La muerte de la madre es, desde luego, el tema principal del libro. Sin embargo, existen otros dos temas importantes. El primero es la familia, en cierta forma derivado de lo anterior: es lógico que en esas circunstancias se quiera redescubrir el papel de los allegados de la poeta. Así, en la primera sección del libro encontramos poemas dedicados a su hermano, a su padre y a su sobrino. También; por supuesto, hay lugar para reflexionar sobre el amor en pareja en el poema “El deseo”. En él, el hedonismo de la satisfacción inmediata queda reducido al papel de un “dios menor”; la satisfacción profunda sólo puede obtener su sentido, su carga emocional,

en el trajín de la convivencia:
hilera de piedras encendidas
que todos los días cruzamos.
(“El deseo”, pág. 19).

Idea en la que insiste poco después en “Obras son amores” con la mención al “amanecer protegido por los amantes”; poema que debe ser también interpretado, en su contexto, como un reconocimiento a la familia.
El segundo tema es la relación entre realidad y literatura. Seguramente no es casual que el primer verso del libro sea “Dejo los libros apilados en la mesa” (el primer poema termina, además, resaltando cómo la calidez de su hermano no puede ser igualada “por muchas palabras/que intentemos mirar”). Del mismo modo, en el ya mencionado poema “Obras son amores” se resalta el amor que se pone en las acciones como algo “que no encuentro en los libros”. En varios pasajes Ana Alvea vuelve su mirada a la literatura como algo que la aleja de lo real, que la confunde. Tal vez la expresión más lograda de esta sensación sea en el texto metapoético “La noche”; uno de los más sugestivos del libro. En él, la poeta se refiere a la escritura como algo que la sitúa:

cada vez más lejos ¿de mí?
                                  y de los otros
(“La noche”, pág. 10)

Y no sólo eso:

pero en verdad me arrastra
me sumerge cada vez más.
(“La noche”, pág. 10)

De nuevo, el hecho que enfrenta en la poeta realidad y literatura es la enfermedad de su madre. En un verso del poema “Ahí va” se dice:

su extenuado cuerpo mengua
cada vez más    la poesía francesa
abanica los sinsabores de un verano
(“Ahí va”, pág. 33)

Es clara la intencionalidad al yuxtaponer en un mismo verso la reflexión sobre la desazón real causada por ver el estado de su madre con la irrealidad del mundo literario. Ya en el Capítulo III, titulado “Después de ti”, la autora vuelve a insistir en esta idea de volver a descender sobre lo material desde las alturas de las ideas:

me urgía poner la mano en el fuego
para volver a sentir la vida
vivir en los campanarios y otros lugares silvestres
de literatura y ficción durante años
perdida en su convulso cielo de papel
que me guiaba o me confundía
(“Extraño meteoro”, pág. 55)

Sin embargo, la literatura va a salir siempre triunfante del envite. En el ya citado poema “La noche”, la escritura es capaz de hacer brotar pura la palabra poética y de “revolucionar el día”. Al contacto directo con el tema principal del libro, en el poema “Trincheras”, se concilian ambos mundos: la poesía ha de nacer en lo real, por más doloroso o antiestético que sea. Porque la literatura, aunque impotente para obrar directamente sobre los hechos, es, después del cariño de sus homenajeados seres queridos, el alivio alternativo que Ana Alvea obtiene durante este trance:

Entro en la vorágine de las letras
en esta selva que invade mi mente
como un ejército amigo
que viene a liberarme del dolor
y me distrae con sus historias

                                que son las del mundo
                                y las mías.
(“Tácticas de resistencia”, pág. 47).

 Se trata de un poema que rebosa humanidad. La literatura no es sólo letras: son palabras de otros hombres y mujeres, con los que uno puede identificarse y dialogar; que, más allá del tiempo y el espacio, pueden consolar realmente.
Todo esto no es obstáculo, para que, en el primer capítulo, “Púrpura” haya un acercamiento a la literatura puramente despreocupado en el poema “Obsequio” (pág. 14), en esta ocasión como contraposición al mundo laboral y en relación con otros textos dedicados a las vacaciones. Muy bello, por cierto, entre estos poemas, en los que el mar suele tener un papel protagonista, el poema “Púrpura”, en el que se plasma de forma delicada nuestra pequeñez frente al mar/eternidad:

se extiende púrpura un fondo marino
bajo la bahía de nuestra manos
(“Púrpura, pág. 20)

Como es habitual, en el plano formal Ana Alvea huye de metáforas oscuras o estructuras pretenciosas. El estilo se pliega mansamente a lo que se quiere transmitir, lo que queda ejemplificado en su uso del verso libre, en el que se pretende que sea el propio decurso de la expresión el que dé ritmo al poema. Esto le permite prescindir, como es tendencia actualmente, de comas y signos de puntuación, en beneficio de otros recursos (como el espaciado), aprovechando ambigüedades (ya hemos hablado de los versos truncados “la carencia de/la ausencia de”), dando un mayor efecto a las enumeraciones (como en “Hidrosfera” o el in crescendo del poema “Tejados”) y reforzando los contrastes (como en la pausa de los versos ya citados en que conviven la enfermedad y la literatura francesa).
Así pues, el libro demuestra el saber hacer de Ana Alvea para convertir en materia poética su experiencia personal; para espigar los elementos más valiosos desde el punto de vista estrictamente lírico y darles forma. Con la autenticidad, como siempre, por bandera; pues en el poemario, a pesar de tratar un tema tan sensible, los elementos no se seleccionan presurosamente por su resonancia para elevarlos a un dramatismo huero y predefinido. Por el contrario, Ana analiza la película de lo sucedido al trasluz de su propia reflexión, de una búsqueda de respuestas abierta y personal; aunque sea llamada a declarar hasta la misma literatura. El resultado es que el poemario es claramente diferente a Hallarme yo en el mundo, de la misma forma que la propia autora ya no es la misma que era antes de los sucesos que poetiza en Púrpura de cristal.

Jürgen Washuskein


ANA ISABEL  ALVEA SÁNCHEZ.- Licenciada en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada (2008). Diplomada en Estudios Avanzados (DEA),  Postgrado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la misma universidad (2011) con el trabajo de investigación: “El texto poético. Concepto, caracteres y métodos de análisis”. Profesora de talleres de poesía y Directora del Club de lectura de poesía de la Casa del Libro en Sevilla. Publicaciones de poesía: “Hallarme yo en el mundo”,  por Ediciones en Huida, 2013. Antóloga, junto a Jorge Díaz Martínez, de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces, en 2012. En 2010 publicó su poemario Interiores,  Ediciones en Huida. Premiada en concurso Myrtos Poesía, fue seleccionada para la antología “Arde en tus mano”. Aparece en diversas antologías y revistas digitales. En 2017 se ha publicado su último poemario, “Púrpura de cristal”.

"Y DE REPENTE, DOS PAISAJES" y "MAYUSTA EN MANO", por Valentín Martín


Y DE REPENTE, DOS PAISAJES.

Me había puesto el delantalito de dormir, ahora que amanece antes, para llevarle la contraria a los lagartos y tumbarme a ver qué pasa cuando pasa esta media luz sin filatelia, como pasó casi la vida entera sin dejar rastro. Había colgado ya los cachivaches de atisbarme y atisbar a los milanos que se creen gavilanes vietnamitas desde mi cueva del búho cornudo. Abrí un instante  la claraboya que mata a los vampiros con contrato temporal, y había dos libros que relinchaban.
Los leí con el hambre de los niños de posguerra, o las víctimas de los ayunos que manda la locura ignaciana de los ejercicios espirituales por cuenta propia, la tontería de quien se para a descansar de un vivir en mí que no cansa.
Allí estaba “Jardines excedidos”, una antología con el oxígeno de María Ángeles Pérez López, una poeta con la terrible fortaleza de los juncos y el frenesí de las pausas. O sea, la lluvia que no ves al principio, pero que engatusa y cuando quieres darte cuenta estás calado hasta los huesos.
Con la antología de María Ángeles Pérez Sánchez pasa como con los enamoramientos: empiezas con un ronroneo por curiosidad y cuando abres los ojos y te miras los alrededores ya no puedes salir de ese epicentro.
En el corazón del libro, o por allí más o menos, está la bomba: un himno a la mujer que ella ha escrito en varios poemas y a dos lenguas, porque el manjar sabes a qué sabe si se toma fracturado en dosis. Y ahí te nace una poligamia que ni sospechabas. No se puede renunciar a ninguna que se pinte los pies de verde y se suba a los zapatos, ni a la que espera la llegada de los ciervos o sueña un día de avellanas.
El libro da para tanto como la boda de la hija del cacique más rico del pueblo. Y sin embargo te quedas con hambre.
Y después de leerlo dos veces te pasa una cosa: que te das cuenta del regocijo de haber devorado con la quietud de la hierba en las tapias la obra poética que jamás perdió el pie en la urdimbre perfecta. Esta exactitud en la forma (ni una asonancia, ni una cojera métrica, ni un eclipse del ritmo),  nada de nada que diría el jovencísimo cadáver de mi querida Cecilia.
Te vuelves un perfecto cabrón y rebuscas algún sonambulismo, alguna zarza que desentone. Pero aquí no hay ningún modernismo inamovible de la belleza por la belleza, sino la insumisión de la savia que alimenta un combate, un libro de hoy que no extraña ni se doblega ante un mundo que recrea al ser humano con la cristalización de la estética desde el vivero vegetal.
Y acabas por rendirte al confirmar que la perfección de la arquitectura formal no es una excusa, sino la vestidura exigible a la hora de la lírica moderna o antigua.
Como las cosas así no suceden por casualidad, al final has aprendido que María Ángeles Pérez López ha llegado a tantos libros en Venezuela, Colombia, México, Ecuador, Estados Unidos, Italia, bien nutrida de Nicanor Parra, de Neruda, de César Vallejo, de Juan Gelman, de Wislawa Szimborska, de Blanca Varela, de Antonio Gamoneda, de Juan Carlos Mestre, por decir unos cuantos que ella misma confiesa. Y de otros muchos que no caben en una conferencia de escrutinios, aunque sea en la vecina y amada Ávila, orgullo y pasión.
María Ángeles Pérez López: qué suerte tienen sus alumnos de la Universidad de Salamanca. Y Salamanca misma.

MAYUSTA EN MAYO

Tiene la voz de Miguel Fleta, las ganas de un jeque, y el corazón en los amigos y los nietos. Coplero. Y poeta pitón que se estira más allá de los alejandrinos si quiere. Con motivos. O se despierta con la seductora propuesta de cortar el mes de los membrillos en la furia de un ritmo que te obliga a tocar físicamente aquel tiempo suyo que se parece tanto al tuyo.
Charo Fierro le ha puesto un tren para que vuelva a los lugares donde un día fue feliz o lo creyó. Y él, "Pasajero de Otoño", ha obedecido como los violonchelos de Paul y ha vuelto en un volver, no para quedarse, sino para entrar en las torres y los puentes que forman parte de sí mismo.
Mochilero también. Porque sabe que la posible felicidad reside en la libertad de viajar por su cuenta y volver - hacia adelante o hacia atrás- a adentrarse en todos los vacíos que fue dejando. Y volver a llenarnos, y volver a vivirlos.
En "Pasajero de Otoño" emerge de nuevo aquel Miguel Ángel Yusta, el que tiene buen saque, el de la voz loca de estíos y  ninguna canícula, el que te hace sentir y luego pensar.
Se hace largo el viaje, dice él. Y a la vez se responde que alguna vez alguien tendrá todo el tiempo del mundo. Y es que pocas veces un libro fue tan certero a la hora de las dudas, se lo digo ahora desde la radiación de los hermanos soles de la noche, porque yo también quise ser revólver y no pude.
Miguel Ángel Yusta ha escrito un libro tan rico que parece fácil.
Porque es una entrega de alta costura que le sienta bien a todos los que un día aprendimos a vivir con las cosas sencillas como mecer un niño, usar una llave para salir, arrepentirse de la prudencia por haber hecho una casa a la que siempre le falta una ventana o te queda muy grande  porque todos se van,  tener más amigos que parientes, y cosas así.
"Pasajero de Otoño" es un libro sin insomnios al que muchas vírgenes esperan para ver qué se siente en los crepúsculos si  tener que vender sus gotitas de abril. Quiero decir que tiene la sagacidad de abrirse y abrirte sin la necesidad de anestesias, porque a medida que vas leyendo te cubre la dulzura de los despertares y ninguna nostalgia. Caminas por los versos sin rubor como los hombres que hablan de construir un sabor para la boca de los niños.
Y es un libro donde la belleza estalla con la altura de un pozo, y la pujanza de una interrogación que colgaba chupamiel desde el tejado familiar. No hay dilemas para los fusiles, porque todo está en su sitio y en calma.
Por eso desde ahí va Miguel Ángel Yusta vestido de futuro.

Valentín Martín.

Presentación de HERIDAS EN LA PIEDRA. de Enrique Ibáñez

jueves, mayo 03, 2018

Dentro de la Semana de la Poesía, el actor y poeta Enrique Ibáñez el  viernes 11 de mayo a las 19´30 en el Centro Cívico CAN DEU,  Plaça de la Concordia 13- 08014 Barcelona.Metro Les Corts, presentará su último poemario HERIDAS EN LA PIEDRA. La presentación correrá a cargo de la poetisa AIGUA MARIA.
 
Tras la publicación de Palabras Silenciadas y Los poemas del Caminante- Odas y anti odas para el siglo XXI, Heridas en la piedra, es el tercer poemario del poeta y actor Enrique Ibáñez .

Poemario concebido a modo de memoria, esa memoria esquiva y desfragmentada, que como un montón de espejos rotos nos define, en palabras del  escritor y poeta Jorge Luís Borges, pensado para aquellos lectores comprometidos en la búsqueda del conocimiento a través del poder evocador de la poesía como creadora de sabiduría, esa sabiduría  que explora los primeros trazos de la identidad humana e indaga  el origen de nuestra naturaleza y el sentido de la vida, sin tratar de rechazarla, ocultarla o deformarla.

Decía el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht en su texto sobre “Las cinco dificultades para decir la verdad”, ¿de qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué? No basta con conocer la verdad  además hay que defenderla luchando  si es preciso, también debemos tener valor para escribir sobre ella, mostrando la inteligencia necesaria  para descubrirla, el arte de hacerla manejable como arma, saber a quién confiarla y proceder con astucia para difundirla ante los poderosos sin doblegarnos y sin engañar a los débiles”, y añadía, “pero es difícil resistirse a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario. Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello se necesita tener mucho valor”.

Y es precisamente esa claridad sin veladuras a la que  Brecht apelaba, en sus cinco dificultades para decir la verdad, a la que he querido recurrir para utilizando la como guía y custodia, amparar mi nuevo poemario bajo el título de Heridas en la piedra, con el que he intentado hurgar en algunos aspectos poco conocidos de mi personalidad en línea con aquella palabras de Jacint Verdaguer cuando decía:

“Poeta i fangador só,
i en tot faig feina tan neta
que fango como un poeta
i escric como un fangador”

para tratar de comprender, a través de sus diferentes paisajes, algunos aspectos no solo internos o vivenciales  de mi realidad personal, sino también de este mundo circundante, que a nivel planetario nos está conduciendo a una mutación estructural histórica. Todo ello con un rigor estético alejado de las torres de marfil y su léxico críptico. Acompañando con otros cánticos, con otras gramáticas y semánticas el sufrimiento de la gente en una época como la actual, en la que la barbarie impone como ley de vida un delirante espectro con el único objetivo de proporcionar una imagen distorsionada de la vida, sin por ello olvidar hundirme en las raíces de la forma y el ritmo, no solo para conocerme sino también para mostrar que la poesía es algo más que un mero pasatiempo de expresión de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra,  y es que como muy bien nos decía la pensadora, filósofa y ensayista María Zambrano en su ensayo sobre Filosofía y Poesía.

“La poesía es un infierno…
Porque la poesía es lo único rebelde
Ante la complacencia de la razón”

Y acabaré haciendo mías las palabras del poeta ruso Yeveneg Yevtushenko cuando decía:

“en un mundo en el que se ataca a la poesía con desprecio y silencio, para ser poeta no basta con escribir versos, sino que también se ha de ser capaz de defenderlos”.

Y es precisamente a eso a lo que yo he venido aquí esta noche, a defender la poesía, mi poesía, como un modo de conocimiento, cuya razón poética es esencialmente metafórica y cuya razón instrumental difiere del conocimiento físico/científico y del ético espiritual.


-Día 19 de Mayo a las 19´30  presentación del poemario en la Librería La Memoria , Plaça de la Vila de Gràcia 19-08012-Barcelona. El poemario será presentado por Aigua María

-Día 1 de Septiembre a las 19,30 presentación del poemario en la Librería DLibros Torrelavega (Cantabria)El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

-Día 7 de septiembre a las 19´30 presentación del poemario en la Librería Gil de Santander (Cantabria).El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

Agenda d'activitats de maig de l'ACEC




ACEC
Associació Col·legial d'Escriptors de Catalunya
Canuda 6, 5a planta
08002 Barcelona
Telèfon: 93 318 87 48
email:
info@acec.cat
web:
www.acec-web.org

VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”

jueves, abril 26, 2018

VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”
La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VII Certamen de Cuento  “Villa de Baños de la Encina”, podrán participar todas las personas interesadas, mayores de 18 años residentes en Andalucía.
 1. Categorías
Andaluz  y un accésit.



2. Presentación
Una obra.
La extensión será de un mínimo de 5 folios y un máximo de 11 folios.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



 3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares. Y a un accésit  30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
 El ganador del premio y el accésit disfrutarán de  la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.



6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

 1. Categorías
Nacional y tres accésit.


2. Presentación
Tres obras máximo.
La extensión será de un máximo de 250 palabras por obra.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares.
El ganador del premio Nacional y el accésit  disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También se entregarán tres accésit con entrega de 30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



 5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio 2018.



 6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”


La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el III Certamen de Novela Corta “Castillo de Baños de la Encina”, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años con un original por persona.

1. Categorías
Nacional
Escrita en Castellano.


2. Presentación
Una obra.
La extensión de la obra, constará entre 60.000 y 80.000 caracteres.
Se presentarán CUATRO ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador de 200 ejemplares. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
El  ganador disfrutará de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.




7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años nacidos o residentes en la Comunidad Autónoma Andaluza; con un original por persona.
1. Categorías
• Andaluz y accésit.

2. Presentación
• Una obra.
• La extensión del poemario constará de 200 a 300 versos.
• Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
• Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
• Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
• En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
• En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.

3. Premios
• Las obras ganadoras serán publicadas con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina, junto a algún poema o poemas de Alfonso Monteagudo.
• Se entregarán al autor ganador 100 ejemplares. Y a un accésit  50 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
• El ganador del premio Andaluz y el accésit disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa Milenaria.
• También estará dotado de un premio de 400€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
4. Información y envíos
• Ayuntamiento de Baños de la Encina "VI Certamen de Poesía Alfonso Monteagudo". Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018


6. Entrega de premios
• En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
• Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
• Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.

7. Jurado
• No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
• Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
• El fallo del jurado será inapelable.

9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina abril de 2018.

XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

 XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

1. Categorías
Nacional.  


2. Presentación
Una obra.
La extensión será de 600 a 700 versos.
Se presentarán cuatro  ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.


3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 200 ejemplares de la obra. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
Disfrutará de estancia el sábado noche, y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.


4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).


5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.
Baños de la Encina, abril de 2018.

Exposició retrospectiva Quico Palomar

Dissabte 5 de maig // 18h // La Cort, Moià.

PRIMERA GRAN EXPOSICIÓ DEDICADA A QUICO PALOMAR, FUNDADOR DE LA FURA DELS BAUS.

El proper dissabte dia 5 de maig a les 18h, a La Cort de Moià, s’inaugurarà l’exposició “Quico Palomar. La Retrospectiva”, produïda i comissariada pel col·lectiu ExAbrupto que repassarà la trajectòria del genial artista i cantautor moianès.

 Quico Palomar, nascut a Moià i resident a Barcelona des de fa més de quaranta anys, va ser un dels fundadors de la Fura dels Baus. Però aviat va preferir abandonar la companyia per anar-se’n a ramblejar amb la seva carpeta plena de dibuixos i fotocòpies, amb la seva mandolina i els seus xiulets d’èmbol. Figura viva del moviment underground de la Barcelona dels anys 70 i 80, ha retratat amb la mirada plena de sàtira i humor la història d’aquest país. D’ell s’ha dit que és el darrer romàntic, un hippy medievalista amant d’ovnis i víkings, un trobador dels nostres temps, antisistema, anticonsum, antiindustrial, desmitificador de l’art... un personatge realment autèntic, que no ha deixat mai de viure fidel als seus ideals.

L’antiga cort de porcs, rehabilitada com a sala d’exposicions i una sala de concerts, acollirà aquest esdeveniment que estarà dividit en tres grans blocs. El nucli principal serà l’exposició de l’obra gràfica més significativa del Quico, així com de material audiovisual. També hi trobarem un petit mercat, on el públic assistent podrà adquirir l’obra de l’artista, aquarel·les, dibuixos en tinta, collages, etc... i fins i tot les seves famoses fotocòpies, en format DIN A4, enrotllades en un sobret de sucre. La mostra es completarà amb el concert que Quico Palomar oferirà conjuntament amb alguns amics i antics col·laboradors.

La part expositiva també es podrà visitar els dies 6 i 11 de maig de 17h a 20h. 







"El sermón de la montaña", poemario bilingüe de Fernando Cabrita

EL SERMÓN DE LA MONTAÑA
seguido de
ODA EN VIAJE


No espanta la poesía más que a quien lo merece.
Fernando Cabrita

Asistimos durante este sermón ―en realidad, una (anti)oda dividida en VIII capítulos― a un deliberado y sentido homenaje al confeso padre espiritual de nuestro autor, que no es otro que el estadounidense de la Generación Beat, Allen Ginsberg, aunque por el camino se rinda también tributo a la influencia que Ezra Pound y otros intelectuales han ejercido en su escritura y en su forma de ver el mundo a través de la poesía, con nuestro Vicente Aleixandre entre ellos, digamos de pasada.

Sus versos, a veces tan largos como un gato desperezándose, están repletos de preguntas por contestar, así como atravesados de punta a punta por los incontables viajes que ha llevado a cabo este olhãnense errante, que le sirven para hacer referencia tanto a vivos como a muertos, así como para confesarnos y reconocer algo que a bote pronto puede sonar terrible:

Mira cómo corren los caballos, estas
ágiles palmeras mesadas por el viento, sus crines,
sus largos meses, el horizonte donde cada barco
expone los árboles viejos, el índigo crudo de los días, la
[ceniza acre de las calles
y cómo yo, que las he atravesado por evitar Portugal,
¡me pienso cada vez más portugués!
También hay lugar para otra de las constantes en la escritura de Fernando, como es el uso y disfrute de otras lenguas ajenas a la suya ―en este caso con claro predominio del inglés―, y para rendirse a una de sus más claras debilidades:

Sevilla, mi dulce Sevilla, cuyos vericuetos caminé
bajo esta felicidad grácil que revive en el aire andaluz, Sevilla
cuyas noches he tenido por plazas y orillas, de la Sevilla
[magnífica
que tiene el rostro de María Paz, su sonrisa dulce y
[encantadora…

Aclaremos por último que este particular texto fue escrito entre su ciudad natal y la infinita Nueva York hace justo veintiún años, y que tan solo ahora, felizmente, ve la luz, con el inconfesable deseo de no espantar a ninguno de sus (im)posibles lectores.
****
Ya en su segunda parte se nos ofrece una Oda en viaje que cinco años después podemos disfrutar en castellano, gracias al buen hacer del reputado traductor onubense Manuel Moya, que volcó todo el libro a nuestro idioma. Y siguen como divisa poética las preguntas:

¿Habrá todavía una palabra que diga lo que siento
cuando ya no sepa sentir?
¿Habrá aún algún dios imperturbable
que se desasosiegue entre los ruidos de la bruma?

Abundan las ocasiones en que damos con versos sueltos que nos zarandean de lo lindo, porque constituyen verdades como puños:

La hierba crece sobre los imperios muertos.

Para tan solo un poco más adelante pedirle una imposible aspiración al sueño:

Dame la oda, la oda, la oda,
la oda-sueño donde todo se confunde con todo
y donde los caminos
siempre conducen a donde no sabemos.

Como no podía ser de otro modo, hay tiempo y lugar también para que surja la confidencia desde lo más profundo de su alma lusa, lo cual le sirve para mostrarnos ―por extensión― el sentir de nuestros vecinos:

A veces golpea en mí una nostalgia intraducible,
y una oda busca un suelo donde brotar.

Estamos hablando aquí de una poesía que viene a mostrarnos a las claras que lo más importante para quien la tiene como cotidiana herramienta, no es ni mucho menos su hallazgo definitivo, sino más bien su constante búsqueda y el hacer de ella gozoso camino:

Sigo soñando la oda que todo lo diga y todo lo resuma
en esa sola palabra,
la que no existe,
la que yo busco,
la que se deshace en niebla y lago
cuando me acerco a ella.

Oda única, en suma, que Fernando pretende sea así:

extraña y bella como un dios agnóstico,
dios sin rostro que no cree en sí mismo, incluso si lo tuviera.


Joaquín González Málaga
www.creaturasliterarias.es

Cabrita, Fernando
fcabritawebPortugal, 1954. Abogado y escritor. Ha publicado cerca de 30 títulos de poesía, critica literaria y ensayo. Ha impartido conferencias sobre temas históricos y literarios en Portugal y España. En sus trabajos de crítica es especialista en poetas portugueses y españoles, particularmente andaluces.
Editado en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico, cuenta con diversos reconocimientos; entre ellos, el Premio Nacional Sílex 1980; el Cidade de Olhão 1987; el Premio Nacional João de Deus 1997; el Premio Nacional de Poesía Mario Viegas 2008; y el Premio Internacional de Poesía Palabra Ibérica 2011. Ha participado en diversos Festivales de Poesía y Ferias del Libro en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico.
Ha publicado poemas y artículos en distintas revistas y antologías. Organiza, así mismo, el Festival Internacional Poesía a Sul, en Algarve, Portugal.

Su último poemario es EL SERMÓN DE LA MONTAÑA (Tenerife, 2017).

Exposició «Sketching, reportatge hospitalari»

Del 26 d’abril al 31 de juliol

«Sketching, reportatge hospitalari»
Dijous 26 d’abril, a les 18 h, a la Biblioteca Clarà, s’inaugurarà l’exposició «Sketching, reportatge hospitalari»: un acte de psicomàgia amb què diversos artistes van intentar que la persona estimada es curés abans del que estava previst, capturant i tancant la malaltia dins de les línies que conformen el dibuix.
A càrrec de dibuixants del col·lectiu sketchers: Àngels Prat, Gusti, Isabel Sánchez, Jorge Arranz, Kim, Lluïsot, Lola Abenza, Marta Fábrega, Miguel Gallardo, Montse Fando i Sagar.




Nueva reseña del poemario "El insomnio de los verbos cansados" de Marian Raméntol, a cargo de Emilio Aparicio.

sábado, abril 14, 2018

Mi amiga y poeta F Poet Bea me pasa el poemario “El insomnio de los verbos cansados” de Marian Raméntol. Leo pues...

A Marian la conocí, allende el tiempo, en un foro de poesía en la red. 

Ahora tiene libro -yo no-. Y pienso: una reseña (crítica) de poesía es la distancia que va entre quien escribe algo y el que no escribe nada; y en sentido unidireccional, entre lo que el reseñista intuye debe ser tal cosa estética, y el vacío que genera en su ánima el hecho mismo de no haber conseguido sintetizar, en parte alguna, aquello que preconiza en su teoría. O sea, que quién soy yo para...
Tengo a Schelling, a Hegel y a Kant en las estanterías, y algo me dice que estos hablaban de estética en esos libros tan..., adiposos; pero uno, que se sabe un simple recluta del tiempo, se conforma con aquello que decía Ortega: “Qué cosa tan maravillosa la espontaneidad”(sic). Entonces…
Tras leer a Marian pienso: no se va a Compostela por nada, sino que se va a redimirse con su estética y con su mística (concretamente se va a ver su catedral. Y ahí, el maestro Mateo, tiene mucho que decir).

La cosa va –la analogía va- de que a mí, "El insomnio de los verbos cansados", no es que me parezca un poemario románico en su composición, sino, simplemente, que se me antoja - que me evoca, más bien-, la manera de cincelar del viejo maestro cantero, hasta conseguir un estilo perfectamente definido en sus formas, cualesquiera que estas sean…

Aquí no hablamos de un tiempo histórico concreto, sino de cincel (pluma); del duro esfuerzo vital y tensión neuronal, para que de la duramadre que protege y separa la nervadura de la forma, se pueda y se sepa extraer la esencia poética, que a mi modo de entender se parece bastante a esta edificación catedralicia. 

Pero una catedral es siempre una forma general de arquitectura, si la observamos en sentido diacrónico, es decir, sin necesitar un tiempo histórico concreto donde fijar nuestras intenciones asociativas, sino, más bien, atendiendo a su evolución. 

Aquí lo que nos interesa es el icono monumental, aquello que nos permite la evocación simbólica de una estética lingüística determinada, que basa su evolución en un sentido arquitectónico rotundo, y que, Marian, consigue sincronizar en lo contemporáneo dejando diáfana, de alguna manera, la nave central del tiempo poético.

Pero eso es sólo el aspecto exterior que alberga una coloratura y un tono también asociativo, pero sin pretensiones de rigor histórico. En su interior: polifonía de motete a varias voces, o madrigal; no estoy seguro…

Pocos silencios hay - quiero decir, que no hay mudez de la voz poética en el sentido peyorativo-, sino voces superpuestas y armónicas que resuenan sobre los pilares y bóvedas de la suntuosa catedral.
Dejo, ya, la analogía, aunque sigue perenne mi lectura, Beatriz, en el interior de la iglesia (poemario) que Marian ha construido. Escritos aquí mis pensamientos, imagino, sin embargo, no están sobre el papel, sino deslavazados en mi cabeza, como a un feligrés sentado en su banco al que le imponen el silencio, mientras escucha, contradictoriamente, y como contraste, esta suntuosidad Mariana, este Stabat Mater a lo Raméntol…

Emilio Aparicio

DESCARGA GRATUITA DEL POEMARIO EN:



http://lanausea2000.blogspot.com.es/p/ln-ediciones.html

MONTSERRAT SIN IRA, por Valentín Martín

miércoles, abril 11, 2018

Verdea el libro como el rostro de una concupiscencia para abrir colinas donde respiran duermevelas a lo largo de sus páginas con un ofertorio a la carta  de todas las posibilidades que caben en una vida.
El libro es unigénito pero sus lenguas tan musicales -española y portuguesa-  nos hacen pensar equivocaciones como que estamos en dos casas, en dos poetas tan iguales a sí  mismas que parecen una sola  y resulta que lo es: Montserrat Villar multiplicada por la garganta de una frontera que  une sin sediciones. Qué rico si además está el adobo de la humanidad abandonando catacumbas íntimas para enseñarse en los suburbios de las calles, que la poesía no protesta reclamando el griterío de las avenidas.
Un libro bilingüe es una tentación para que una de esas dos lenguas se envicie en la antropofagia de la otra. Pero aquí esto es solamente una levedad que  no llega a susto, porque poema a poema los ojos del lector no necesitan viajar para saber que están bebiendo la misma agua de azúcar o sal.
Empieza Montserrat Villar descerrajando prudencias con un aviso de que esto va de lo que pasa más allá de los tapujos sagrados y antiguos que durante tanto tiempo reptaron por dentro la apacibilidad de las gentes sin júbilo.  Y ya sabemos que estamos ante una poesía que, cuajadita a veces de un baño guapo de atisbos surrealistas, lleva encendida la candela de algo parecido a la crónica arterial y única. Y esto ya merece las perras que cuesta el libro, porque atiborrados de poetas que sólo se escriben, nos seduce el encontronazo con  alguien que además también escribe sus alrededores, saliendo de sí misma.
Sospecho una rebelión mientras avanzo por la lectura. Y es que a nadie, ni a los más místicos (que no es el caso) le sientan bien la finitud y la fugacidad. Y desde esa gravidez literaria, la poeta avanza hacia el ser humano que es, llena de preguntas, palabras, sueños, visiones exactas, miedos. Y la suicida muere por una sobredosis de ternura.
La respuesta está en el sudor de un tú. Un tú que existe -mineral y huésped- pero que también es el alter ego que  tantos necesitamos para saber que existimos en la pupila del otro y no somos hijos de una cautividad autónoma, quizás bestias nobles y sedientas de ser.
Y desde este ejercicio de gestación, Montserrat Villar se adentra en un territorio aparentemente existencialista, por culpa del lujoso ejercicio del lenguaje, que si se escucha con buen oído se ve una desnudez tan lúcida que no lleva a la capitulación sino a la puerta de salida (“propongo olvidar que hemos vivido”) hacia una conciencia social donde habite el hermano.
Esto se paga, porque vivir es mancharse las manos con la vida de los otros, los que tienen la vida más chica, los últimos de la clase, los primeros en el hambre. Quizás esto se entienda muy bien en el poema más fácil de todo el libro (desde el punto de vista de la arquitectura formal) donde la poeta repite mucho esa palabra -fácil- con lo difícil que es para muchos abandonar la facilidad de vivir  de espaldas y con desgana.
Quizás el libro sea una suma, un picoteo, pero no tiene el desprecio de las antologías de conveniencia como todos los matrimonios reales, sino que sigue el sentido ideal desde una mirada, un yo, un tú, y un nosotros que se convierte ya en atalaya. Y concuerdan muy bien los poemas limpios de metáforas con aquellos en los que la poeta ha decidido arriesgarse en la expresión literaria, quién sabe si para darse un gustazo que le está pidiendo su talento tirando los tejos a su inquietud por expandirse.
Y llega un momento del libro donde la plenitud es el motivo. Nada sobra, porque la buena poesía -como el amor- no es excluyente nunca. Pero cuando Montserrat Villar aparece como una mujer capaz de limpiar toda la arena de la boca de los vivos, como una amante entregada a la tarea de traducir el  misterio del vapor de la sangre, es en la mitad del libro, en un poema (“De sal y esperas”) fúlgido y hermoso.
Hasta entonces, en ese momento en que uno pone las sandalias en la página 60, amorosamente, fraternalmente, ve tantos espejos de las granadas reventadas por el peso de las caídas, tantas fuentes largamente besadas por el fuego que pasa, la lengua que se parece mucho a la heredad de uno que entrega su corazón y su mirada al mejor postor y no sabe qué poema es el que más  y mejor huele.
Pero en este mismo instante en que se levanta el poema como el caudal de un río que no esperas, aparece la cima desde una construcción líquida donde las lindes de las maneras poéticas importan nada. Toda la pasión de los insomnios se acumula mientras se alejan las borrascas, los amagos, las interpretaciones, los instantes.
Es el momento en que Montserrat Villar se enseña como una impagable Lady Godiva que va desparramando su magia cómplice en cada sílaba que le mana como le  brota una ventana abierta al tiempo de las lejanas cercanías. “Tengo el presente/ Ya no importa” son los versos que cierran la desarmonía que armoniza su mundo respirando muchas almas, todas las almas. Y ahí está toda la antigua  verdad exterminada por el tiempo  nuevo que empieza desde un olvido.
Lo que viene después es piel, piedra y poesía.
Y la palabra que fecunda un poema sin medida, como una bellísima nube gruesa de viento, que luego se adelgaza de nuevo llevándole la contraria a los deltas, todo, absolutamente todo, está escrito para atardecer sin ortigas.
Montserrat Villar ha estrellado los ojos en algarabías y silencios, en besos y vacíos, en el agua que siempre se desvanece. Pero ha tenido tiempo de atrapar o tantear horizontes y muros, granizos y lumbres. Y se ha parado a  ver la vida que pasa y convertirla en el gesto eternal que ahora  mismo tengo en las manos. Lo ha hecho con la seguridad de la química que nos habla desde el papel que un día fue chopo, quizás. Este no es un viaje submarino, sino un paseo al aire de todas las plazas de quien sabe de verdad explicar los paisajes.
(Cuando cierro el libro, duda la tarde entre quedarse o irse. Son inútiles las certezas. Y yo dejo de ser recóndito para salir a la calle y pedir que se cumplan todos y cada uno de los poemas que acabo de leer).

Valentín Martín

Presentación de Carmen carminis en Madrid

Ediciones Dédalo tiene el gusto de invitarle a la presentación en Madrid del libro de poemas Carmen carminis. Poemas para ellas,  de Ricardo Fernández Moyano.

Será el 17 de abril a las 19,30 h. en La Casa de Castilla La Mancha C/ Paz, 4.
Presenta: Ana Montojo.

Contaremos también con la presencia de alguna persona del Grupo Mediática, en representación de la editorial.

Lectura de poemas: Marisa de la Peña, Laura Gómez Recas, Rosa Jimena y Concha Parada.
Participación musical de la cantautora Anabella López Biedma.

Un canto en el jardín de los dioses a la sombra del emparrado
 

El mérito mayúsculo y primero de Carmen carminis es haber sabido situarse en los diversos perfiles de la mujer que recorre las páginas de este libro de merecido homenaje a su statu. Y sí, hoy todavía puede hablarse del statu de la mujer en cuanto todavía no se ha alcanzado ese nivel óptimo de igualdad social, emocional e instrumental que haría ociosa su mención.
Ricardo Fernández Moyano ha sabido captar con hondura y sensibilidad la «otra» sensibilidad, ésa que aún anida en la concepción errónea de la diferencia. Pero si esto es así es porque la inercia conceptual soporta un lastre que quizá libros como éste contribuyan a aliviar. Muchas condiciones expresas de los distintos grados del ser y del estar mujer son abordados por Fernández Moyano también en diversas maneras rítmicas, desde la cadencia asonantada hasta la musicalidad de la rima interna, pero sin olvidar que esos ritmos han de adaptarse al proverbial verselibrisme por el que transita mayoritariamente la poesía actual. Tampoco desecha Ricardo dos o tres concesiones al simbolismo, a unas gotas de abstracción que acaso se toma para no vaciarse en la sencillez viva del lenguaje empleado en esta entrega. No es preciso recordar que la obra poética de Fernández Moyano ha viajado siempre de la mano de la honda emoción y de la delicada penetración en esa prefiguración que se ha venido a llamar «el alma humana». Pues bien, vuelve aquí el poeta de Albacete a profundizar en ella, a acoplarse perfectamente a la intuición espiritual que transe la inmediatez de lo tangible para colarse por las rendijas de la ternura, de la pasión, de la piedad, del dolor, de la soledad…en sus manifestaciones intangibles, en sus presencias evanescentes que sólo la emoción poética es capaz de aprehender. La encarnación de todos esto elementos aparece perfectamente perfilada en esa mujer que ahora es ya figura tipológica, fisonomía plural y a la vez única que atañe a su multiforme presencia a lo largo de los poemas.  
Ricardo opta a veces por alejarse formalmente de «ella» para que la objetividad de una denuncia no tropiece con ningún obstáculo subjetivo y pueda decirnos en voz alta lo que pasa; otras, el trazo grueso del «estar» que no deja ser a la mujer se convierte casi en grito; y otras, por fin, cuando la mira de frente y ve su mirada, o el azogue de unos ojos como espejos, entonces Ricardo sólo susurra atrapado por la belleza, sorprendido por la hermosura, y claudica. En lo más íntimo ha de encontrar luego el silencio de una sola palabra descriptiva, de una sola idea definitoria que nos lanza como un reto invitándonos a emularlo.
Carmen carminis, enunciado axiomático de la tercera declinación de este sustantivo, nos llena de emoción nueva, pero nos llama la atención sobre la necesidad no de recordar, sino de no olvidar que la poesía es también (y casi siempre) un modo de expresión estética atenta a la empatía; es la manera en que la poesía puede alcanzar el grado de «ser humano» que con harta gratuidad empleamos en el contexto social sin reparar nunca en que ese sintagma está abarrotado de sentido: sólo es necesario reflexionar brevemente para que su significado pleno se revele. 
Este libro es, pues, un ejemplo de ese valor incuestionable que Ricardo Fernández Moyano ha tenido la amabilidad y la generosidad de entregarnos a todos los lectores, pero, sobre todo, a nosotras, las mujeres. Es, en efecto, un libro que nos expresa y nos expone, ya que despliega el amplísimo abanico de lo femenino observado por una intuición y una sutileza poco frecuentes. Pero, por favor, entiéndase exento de todo prejuicio que de manera inclemente sería destacado por quienes todavía andan perdidos en el laberinto del género sin encontrar la salida al sexo. Carmen (Karmel) es palabra hebrea en su origen y significa «jardín de los dioses»; el Karmen árabe (sin duda procedente de la misma raíz semita) significa «parra». Dejadme enredar un poco y tomar unas uvas en ese jardín acompañado del canto y la dicción de unos poemas.

Inés Ramón
Alcañiz, marzo 2016.

"Fundido encadenado" de Rolando Revagliatti: 2da. edición-e corregida

jueves, abril 05, 2018

Información

 
 
Se encuentra disponible gratuitamente para ser leída, impresa o incorporada a bibliotecas virtuales, la segunda edición electrónica corregida y con la mayoría de los textos eliminados definitivamente, en PDF y en versión FLIP (Libro Flash), del poemario “Fundido encadenado” de Rolando Revagliatti. Hemos agregado links recíprocos (de ida y vuelta desde el índice a los poemas y viceversa) para una navegación más cómoda por el documento. El diseño integral y la diagramación es de Patricia L. Boero.

Puede descargarse en:



Quedamos desde ya agradecidos a quienes quieran y puedan difundir, parcial o totalmente, esta gacetilla.


 



Tarda de cinema experimental

jueves, mayo 17, 2018



Efímer (30') (Curt de Marian Raméntol & Cesc Fornty)
"Efímer" es el primer film (de corte experimental) de una trilogía basada en los conceptos budistas de impermanencia, deseo y sufrimiento.
Estructurada en tres partes, nacimiento, vida y muerte, el film evidencia la temporalidad, la transitoriedad y la fugacidad mediante un hilo conductor, el agua o río que acompaña en todo momento a los personajes de la película, que en este caso no son actores si no elementos de la naturaleza, objetos y animales. A través del lirismo de las imágenes el film se adentra también en lo efímero del arte, completando así el conjunto como si de un poema circular se tratase.

 

 

'Candelabrun Ad Me Exigebas, i La Maledicció De Sant Joan' (30') (Curt de José Mas)
- La representación de la relación del artista con su obra inacabada. El muro que les separa, la inseguridad.
Pero, ¿realmente no está acabada?
La visión de la realidad más irreal, el paso del tiempo, el encontrarse consigo mismo, la reflexión.
Pero, ¿realmente está acabada?
Su inseguridad ¿realmente es un maleficio?, ¿no será una excusa?

 



El hombre que llegó tarde al mundo (10'10) (Curt de Pepe Ruz)
Inspirada por la lectura del ensayo que sobre el cansancio hizo el pensador, escritor y dramaturgo austríaco Peter Handke en su libro "Ensayo sobre el cansancio", este corto de poco más de 10 minutos le ha servido a Pepe Ruz para ampliar la mirada sobre la condición humana y su papel en el mundo en el que vivimos.
En un blanco y negro tridimensional, donde el contraste es otra forma narrativa, el contraluz es una declaración de principios y el silencio es una alegoría moral.
(Extracto de un texto de Miguel Fernando Ruiz de Villalobos- Crítico cinematográfico).


 

La mujer de voz (12') (Curt de Pepe Ruz)
Carta de Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos a Pepe Ruz y Josep Vila Fisas

Interesante ejercicio narrativo, donde la voz y la imagen conforman un mundo de alegorías, metáforas y reflexiones sobre el amor y la muerte.
A destacar las excelencias de un texto literario profundo y muy bien estructurado, con una voz envolvente y cálida de la protagonista, Mar Nicolás, a las que acompañan y sustentan impactantes imágenes donde las citadas alegorías, metáforas y reflexiones se proyectan con fuerza hacia el espectador.
Son casi 12 minutos de intensidad, donde la desesperación de esa mujer, su capacidad de amar y abnegación, se proyecta perfectamente a través de las imágenes y de una contundente banda sonora, donde la adecuada utilización de la batería marca el ritmo y la progresión de la historia. Estamos ante un logrado ejercicio experimental, donde la voz y la imagen se complementan a la perfección y de forma contundente, para llegar al fondo de esta historia de amor y muerte.
Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Apuntes sobre Púrpura de cristal de Ana Alvea, por Jürgen Washuskein



Los últimos versos del último libro que había escrito Ana Alvea, Hallarme yo en el mundo (2013), eran:

Puede que la oscura bestia nos desafíe/Y sepamos combatirla.
Qué pronto iba a comenzar el futuro a desafiarla, desde luego. Es un tópico, pero es difícil ser consciente de los pilares sobre los que se construye la felicidad, sobre su infraestructura, hasta que ceden. ¿Podíamos haber hecho algo para preverlo, para evitarlo? La respuesta, negativa, tiene primero un efecto consolador: nada tenemos que reprocharnos. Pero su efecto secundario es demoledor, porque significa que en cualquier momento, en este mismo instante, por ejemplo, podría estar larvándose algo contra nosotros. Ana utiliza para plasmar esa sensación de vulnerabilidad la imagen de un francotirador 

apretando el gatillo
con        len               ti              tud
ca    da     vez    más
(“El francotirador”, pág. 30)
 
Una plasmación que tiene mucho de audiovisual, de zoom y cámara lenta. Ana, que escribe en el siglo XXI, no presenta a la muerte con su guadaña, segando vidas eficazmente desde la superioridad que le da su caballo negro. Es, en cambio, en coherencia con la idea anterior, “como una terrorista/que planea su atentado” (“Los últimos días”, pág. 41), con “dedos de púas”. La desgracia es también un “avión bombardero” (“Atroz costumbre”) o “negros misiles” (“Negros misiles”). El lenguaje bélico es uno de los elementos más característicos del poemario, subrayado por la autora en la propia contraportada del libro (“Trincheras”); lo bélico que, sin embargo, interesa sólo en cuanto máximo generador del dolor, sin que quepa épica o victoria alguna.
“Negros misiles” es, claramente, uno de los poemas cardinales del libro. En él la autora invoca formas con la que expresar el máximo grado de dolor, pespunteadas por el uso del adjetivo “negro”. Aunque a veces logra efectos iguales o parecidos mediante el uso de la insinuación, como cuando dice, sencillamente:

cómo pudo ser aquello
mirar de frente la guillotina
(“Ahí va”, pág. 33)


Algo similar sucede con el poema “El trayecto”, en el que en la primera estrofa queda concentrada el impacto emocional:

Voy conduciendo por el mismo trayecto
que meses atrás
recorría con mi madre para el hospital.
(“El trayecto”, pág. 53).


También la mera alusión a la tarea de cerrar las cuentas bancarias, sinécdoque del papeleo en general, resulta ilustrativa de por sí. Ana deja también que sea el lector quien proyecte sus sentimientos en dos versos del poema “Vía crucis” (“la carencia de/la ausencia de”). Todo lo cual demuestra que para expresar el dolor, más eficaz que explicarlo, es topárselo con la autora en sus múltiples manifestaciones.
Si hubiera que definir con una sola palabra la actitud de Ana en esta parte del poemario en que relata el sufrimiento padecido por la enfermedad de su madre sería la de estoicismo. Incluso en el poema citado “Atroz costumbre” se aborda la entereza ante la desgracia no desde lo meritorio, sino enfrentándola con franqueza a la tentación a escapar, a huir, que debe ser superada. También participan de esta filosofía los poemas “Sin importancia” y “Tejados”, en los que se subraya que lo importante es sobrellevar la situación, aunque para ello sea necesario aferrarse a esperanzas ilusorias.  Tal vez el más elocuente sea “Lo más difícil”, en el que se admira la capacidad de su madre para luchar por la vida hasta el último instante, que será homenajeada como lección de vida en “Si alguna vez me vence el desaliento…”. Porque en el libro no se emplea ninguna de las formas con las que pretendemos consolarnos frente a la muerte. No se habla del merecido descanso, de la mejor vida que espera. Eso no quiere decir que no esté presente alguna imaginería religiosa (como en “Yo sólo sé en este vía crucis”) de la que es imposible desprenderse en la cultura cristiana en la que vivimos, y que, por qué no decirlo, tan vinculada está con el padecimiento.
“El altillo” es uno de los poemas más curiosos; una eficaz sucesión de imágenes inquietantes, ejercicio de feísmo que, en los tiempos de fotografías de felicidad exhibidas en Facebook, viene a recordar que hay otra faceta de la vida a la que no se puede dar la espalda. Ana lo dirá de nuevo en “Yo sólo sé en este vía crucis…”:

yo sólo sé de lo imposible
de los límites que nos amarran
sé también del fracaso
esta sangre en las rodillas
que los demás llaman
                                        realidad
(“Yo sólo sé en este vía crucis…”, pág. 39)

Y, casi a modo de conclusión, en el poema “Vivir”. La conciencia de nuestra levedad puede llegar a ser paralizante, por lo que un poco de la inconsciencia de “los jugadores de apuestas” es necesaria para seguir adelante (la que se evoca en cierta forma para superar el vértigo en el poema “Las preguntas”), sin que esto nos autorice a olvidar que

del dolor
no hay quien nos salve.
(“Vivir”, págs. 58-59).

La muerte de la madre es, desde luego, el tema principal del libro. Sin embargo, existen otros dos temas importantes. El primero es la familia, en cierta forma derivado de lo anterior: es lógico que en esas circunstancias se quiera redescubrir el papel de los allegados de la poeta. Así, en la primera sección del libro encontramos poemas dedicados a su hermano, a su padre y a su sobrino. También; por supuesto, hay lugar para reflexionar sobre el amor en pareja en el poema “El deseo”. En él, el hedonismo de la satisfacción inmediata queda reducido al papel de un “dios menor”; la satisfacción profunda sólo puede obtener su sentido, su carga emocional,

en el trajín de la convivencia:
hilera de piedras encendidas
que todos los días cruzamos.
(“El deseo”, pág. 19).

Idea en la que insiste poco después en “Obras son amores” con la mención al “amanecer protegido por los amantes”; poema que debe ser también interpretado, en su contexto, como un reconocimiento a la familia.
El segundo tema es la relación entre realidad y literatura. Seguramente no es casual que el primer verso del libro sea “Dejo los libros apilados en la mesa” (el primer poema termina, además, resaltando cómo la calidez de su hermano no puede ser igualada “por muchas palabras/que intentemos mirar”). Del mismo modo, en el ya mencionado poema “Obras son amores” se resalta el amor que se pone en las acciones como algo “que no encuentro en los libros”. En varios pasajes Ana Alvea vuelve su mirada a la literatura como algo que la aleja de lo real, que la confunde. Tal vez la expresión más lograda de esta sensación sea en el texto metapoético “La noche”; uno de los más sugestivos del libro. En él, la poeta se refiere a la escritura como algo que la sitúa:

cada vez más lejos ¿de mí?
                                  y de los otros
(“La noche”, pág. 10)

Y no sólo eso:

pero en verdad me arrastra
me sumerge cada vez más.
(“La noche”, pág. 10)

De nuevo, el hecho que enfrenta en la poeta realidad y literatura es la enfermedad de su madre. En un verso del poema “Ahí va” se dice:

su extenuado cuerpo mengua
cada vez más    la poesía francesa
abanica los sinsabores de un verano
(“Ahí va”, pág. 33)

Es clara la intencionalidad al yuxtaponer en un mismo verso la reflexión sobre la desazón real causada por ver el estado de su madre con la irrealidad del mundo literario. Ya en el Capítulo III, titulado “Después de ti”, la autora vuelve a insistir en esta idea de volver a descender sobre lo material desde las alturas de las ideas:

me urgía poner la mano en el fuego
para volver a sentir la vida
vivir en los campanarios y otros lugares silvestres
de literatura y ficción durante años
perdida en su convulso cielo de papel
que me guiaba o me confundía
(“Extraño meteoro”, pág. 55)

Sin embargo, la literatura va a salir siempre triunfante del envite. En el ya citado poema “La noche”, la escritura es capaz de hacer brotar pura la palabra poética y de “revolucionar el día”. Al contacto directo con el tema principal del libro, en el poema “Trincheras”, se concilian ambos mundos: la poesía ha de nacer en lo real, por más doloroso o antiestético que sea. Porque la literatura, aunque impotente para obrar directamente sobre los hechos, es, después del cariño de sus homenajeados seres queridos, el alivio alternativo que Ana Alvea obtiene durante este trance:

Entro en la vorágine de las letras
en esta selva que invade mi mente
como un ejército amigo
que viene a liberarme del dolor
y me distrae con sus historias

                                que son las del mundo
                                y las mías.
(“Tácticas de resistencia”, pág. 47).

 Se trata de un poema que rebosa humanidad. La literatura no es sólo letras: son palabras de otros hombres y mujeres, con los que uno puede identificarse y dialogar; que, más allá del tiempo y el espacio, pueden consolar realmente.
Todo esto no es obstáculo, para que, en el primer capítulo, “Púrpura” haya un acercamiento a la literatura puramente despreocupado en el poema “Obsequio” (pág. 14), en esta ocasión como contraposición al mundo laboral y en relación con otros textos dedicados a las vacaciones. Muy bello, por cierto, entre estos poemas, en los que el mar suele tener un papel protagonista, el poema “Púrpura”, en el que se plasma de forma delicada nuestra pequeñez frente al mar/eternidad:

se extiende púrpura un fondo marino
bajo la bahía de nuestra manos
(“Púrpura, pág. 20)

Como es habitual, en el plano formal Ana Alvea huye de metáforas oscuras o estructuras pretenciosas. El estilo se pliega mansamente a lo que se quiere transmitir, lo que queda ejemplificado en su uso del verso libre, en el que se pretende que sea el propio decurso de la expresión el que dé ritmo al poema. Esto le permite prescindir, como es tendencia actualmente, de comas y signos de puntuación, en beneficio de otros recursos (como el espaciado), aprovechando ambigüedades (ya hemos hablado de los versos truncados “la carencia de/la ausencia de”), dando un mayor efecto a las enumeraciones (como en “Hidrosfera” o el in crescendo del poema “Tejados”) y reforzando los contrastes (como en la pausa de los versos ya citados en que conviven la enfermedad y la literatura francesa).
Así pues, el libro demuestra el saber hacer de Ana Alvea para convertir en materia poética su experiencia personal; para espigar los elementos más valiosos desde el punto de vista estrictamente lírico y darles forma. Con la autenticidad, como siempre, por bandera; pues en el poemario, a pesar de tratar un tema tan sensible, los elementos no se seleccionan presurosamente por su resonancia para elevarlos a un dramatismo huero y predefinido. Por el contrario, Ana analiza la película de lo sucedido al trasluz de su propia reflexión, de una búsqueda de respuestas abierta y personal; aunque sea llamada a declarar hasta la misma literatura. El resultado es que el poemario es claramente diferente a Hallarme yo en el mundo, de la misma forma que la propia autora ya no es la misma que era antes de los sucesos que poetiza en Púrpura de cristal.

Jürgen Washuskein


ANA ISABEL  ALVEA SÁNCHEZ.- Licenciada en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada (2008). Diplomada en Estudios Avanzados (DEA),  Postgrado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la misma universidad (2011) con el trabajo de investigación: “El texto poético. Concepto, caracteres y métodos de análisis”. Profesora de talleres de poesía y Directora del Club de lectura de poesía de la Casa del Libro en Sevilla. Publicaciones de poesía: “Hallarme yo en el mundo”,  por Ediciones en Huida, 2013. Antóloga, junto a Jorge Díaz Martínez, de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces, en 2012. En 2010 publicó su poemario Interiores,  Ediciones en Huida. Premiada en concurso Myrtos Poesía, fue seleccionada para la antología “Arde en tus mano”. Aparece en diversas antologías y revistas digitales. En 2017 se ha publicado su último poemario, “Púrpura de cristal”.

"Y DE REPENTE, DOS PAISAJES" y "MAYUSTA EN MANO", por Valentín Martín


Y DE REPENTE, DOS PAISAJES.

Me había puesto el delantalito de dormir, ahora que amanece antes, para llevarle la contraria a los lagartos y tumbarme a ver qué pasa cuando pasa esta media luz sin filatelia, como pasó casi la vida entera sin dejar rastro. Había colgado ya los cachivaches de atisbarme y atisbar a los milanos que se creen gavilanes vietnamitas desde mi cueva del búho cornudo. Abrí un instante  la claraboya que mata a los vampiros con contrato temporal, y había dos libros que relinchaban.
Los leí con el hambre de los niños de posguerra, o las víctimas de los ayunos que manda la locura ignaciana de los ejercicios espirituales por cuenta propia, la tontería de quien se para a descansar de un vivir en mí que no cansa.
Allí estaba “Jardines excedidos”, una antología con el oxígeno de María Ángeles Pérez López, una poeta con la terrible fortaleza de los juncos y el frenesí de las pausas. O sea, la lluvia que no ves al principio, pero que engatusa y cuando quieres darte cuenta estás calado hasta los huesos.
Con la antología de María Ángeles Pérez Sánchez pasa como con los enamoramientos: empiezas con un ronroneo por curiosidad y cuando abres los ojos y te miras los alrededores ya no puedes salir de ese epicentro.
En el corazón del libro, o por allí más o menos, está la bomba: un himno a la mujer que ella ha escrito en varios poemas y a dos lenguas, porque el manjar sabes a qué sabe si se toma fracturado en dosis. Y ahí te nace una poligamia que ni sospechabas. No se puede renunciar a ninguna que se pinte los pies de verde y se suba a los zapatos, ni a la que espera la llegada de los ciervos o sueña un día de avellanas.
El libro da para tanto como la boda de la hija del cacique más rico del pueblo. Y sin embargo te quedas con hambre.
Y después de leerlo dos veces te pasa una cosa: que te das cuenta del regocijo de haber devorado con la quietud de la hierba en las tapias la obra poética que jamás perdió el pie en la urdimbre perfecta. Esta exactitud en la forma (ni una asonancia, ni una cojera métrica, ni un eclipse del ritmo),  nada de nada que diría el jovencísimo cadáver de mi querida Cecilia.
Te vuelves un perfecto cabrón y rebuscas algún sonambulismo, alguna zarza que desentone. Pero aquí no hay ningún modernismo inamovible de la belleza por la belleza, sino la insumisión de la savia que alimenta un combate, un libro de hoy que no extraña ni se doblega ante un mundo que recrea al ser humano con la cristalización de la estética desde el vivero vegetal.
Y acabas por rendirte al confirmar que la perfección de la arquitectura formal no es una excusa, sino la vestidura exigible a la hora de la lírica moderna o antigua.
Como las cosas así no suceden por casualidad, al final has aprendido que María Ángeles Pérez López ha llegado a tantos libros en Venezuela, Colombia, México, Ecuador, Estados Unidos, Italia, bien nutrida de Nicanor Parra, de Neruda, de César Vallejo, de Juan Gelman, de Wislawa Szimborska, de Blanca Varela, de Antonio Gamoneda, de Juan Carlos Mestre, por decir unos cuantos que ella misma confiesa. Y de otros muchos que no caben en una conferencia de escrutinios, aunque sea en la vecina y amada Ávila, orgullo y pasión.
María Ángeles Pérez López: qué suerte tienen sus alumnos de la Universidad de Salamanca. Y Salamanca misma.

MAYUSTA EN MAYO

Tiene la voz de Miguel Fleta, las ganas de un jeque, y el corazón en los amigos y los nietos. Coplero. Y poeta pitón que se estira más allá de los alejandrinos si quiere. Con motivos. O se despierta con la seductora propuesta de cortar el mes de los membrillos en la furia de un ritmo que te obliga a tocar físicamente aquel tiempo suyo que se parece tanto al tuyo.
Charo Fierro le ha puesto un tren para que vuelva a los lugares donde un día fue feliz o lo creyó. Y él, "Pasajero de Otoño", ha obedecido como los violonchelos de Paul y ha vuelto en un volver, no para quedarse, sino para entrar en las torres y los puentes que forman parte de sí mismo.
Mochilero también. Porque sabe que la posible felicidad reside en la libertad de viajar por su cuenta y volver - hacia adelante o hacia atrás- a adentrarse en todos los vacíos que fue dejando. Y volver a llenarnos, y volver a vivirlos.
En "Pasajero de Otoño" emerge de nuevo aquel Miguel Ángel Yusta, el que tiene buen saque, el de la voz loca de estíos y  ninguna canícula, el que te hace sentir y luego pensar.
Se hace largo el viaje, dice él. Y a la vez se responde que alguna vez alguien tendrá todo el tiempo del mundo. Y es que pocas veces un libro fue tan certero a la hora de las dudas, se lo digo ahora desde la radiación de los hermanos soles de la noche, porque yo también quise ser revólver y no pude.
Miguel Ángel Yusta ha escrito un libro tan rico que parece fácil.
Porque es una entrega de alta costura que le sienta bien a todos los que un día aprendimos a vivir con las cosas sencillas como mecer un niño, usar una llave para salir, arrepentirse de la prudencia por haber hecho una casa a la que siempre le falta una ventana o te queda muy grande  porque todos se van,  tener más amigos que parientes, y cosas así.
"Pasajero de Otoño" es un libro sin insomnios al que muchas vírgenes esperan para ver qué se siente en los crepúsculos si  tener que vender sus gotitas de abril. Quiero decir que tiene la sagacidad de abrirse y abrirte sin la necesidad de anestesias, porque a medida que vas leyendo te cubre la dulzura de los despertares y ninguna nostalgia. Caminas por los versos sin rubor como los hombres que hablan de construir un sabor para la boca de los niños.
Y es un libro donde la belleza estalla con la altura de un pozo, y la pujanza de una interrogación que colgaba chupamiel desde el tejado familiar. No hay dilemas para los fusiles, porque todo está en su sitio y en calma.
Por eso desde ahí va Miguel Ángel Yusta vestido de futuro.

Valentín Martín.

Presentación de HERIDAS EN LA PIEDRA. de Enrique Ibáñez

jueves, mayo 03, 2018

Dentro de la Semana de la Poesía, el actor y poeta Enrique Ibáñez el  viernes 11 de mayo a las 19´30 en el Centro Cívico CAN DEU,  Plaça de la Concordia 13- 08014 Barcelona.Metro Les Corts, presentará su último poemario HERIDAS EN LA PIEDRA. La presentación correrá a cargo de la poetisa AIGUA MARIA.
 
Tras la publicación de Palabras Silenciadas y Los poemas del Caminante- Odas y anti odas para el siglo XXI, Heridas en la piedra, es el tercer poemario del poeta y actor Enrique Ibáñez .

Poemario concebido a modo de memoria, esa memoria esquiva y desfragmentada, que como un montón de espejos rotos nos define, en palabras del  escritor y poeta Jorge Luís Borges, pensado para aquellos lectores comprometidos en la búsqueda del conocimiento a través del poder evocador de la poesía como creadora de sabiduría, esa sabiduría  que explora los primeros trazos de la identidad humana e indaga  el origen de nuestra naturaleza y el sentido de la vida, sin tratar de rechazarla, ocultarla o deformarla.

Decía el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht en su texto sobre “Las cinco dificultades para decir la verdad”, ¿de qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué? No basta con conocer la verdad  además hay que defenderla luchando  si es preciso, también debemos tener valor para escribir sobre ella, mostrando la inteligencia necesaria  para descubrirla, el arte de hacerla manejable como arma, saber a quién confiarla y proceder con astucia para difundirla ante los poderosos sin doblegarnos y sin engañar a los débiles”, y añadía, “pero es difícil resistirse a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario. Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello se necesita tener mucho valor”.

Y es precisamente esa claridad sin veladuras a la que  Brecht apelaba, en sus cinco dificultades para decir la verdad, a la que he querido recurrir para utilizando la como guía y custodia, amparar mi nuevo poemario bajo el título de Heridas en la piedra, con el que he intentado hurgar en algunos aspectos poco conocidos de mi personalidad en línea con aquella palabras de Jacint Verdaguer cuando decía:

“Poeta i fangador só,
i en tot faig feina tan neta
que fango como un poeta
i escric como un fangador”

para tratar de comprender, a través de sus diferentes paisajes, algunos aspectos no solo internos o vivenciales  de mi realidad personal, sino también de este mundo circundante, que a nivel planetario nos está conduciendo a una mutación estructural histórica. Todo ello con un rigor estético alejado de las torres de marfil y su léxico críptico. Acompañando con otros cánticos, con otras gramáticas y semánticas el sufrimiento de la gente en una época como la actual, en la que la barbarie impone como ley de vida un delirante espectro con el único objetivo de proporcionar una imagen distorsionada de la vida, sin por ello olvidar hundirme en las raíces de la forma y el ritmo, no solo para conocerme sino también para mostrar que la poesía es algo más que un mero pasatiempo de expresión de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra,  y es que como muy bien nos decía la pensadora, filósofa y ensayista María Zambrano en su ensayo sobre Filosofía y Poesía.

“La poesía es un infierno…
Porque la poesía es lo único rebelde
Ante la complacencia de la razón”

Y acabaré haciendo mías las palabras del poeta ruso Yeveneg Yevtushenko cuando decía:

“en un mundo en el que se ataca a la poesía con desprecio y silencio, para ser poeta no basta con escribir versos, sino que también se ha de ser capaz de defenderlos”.

Y es precisamente a eso a lo que yo he venido aquí esta noche, a defender la poesía, mi poesía, como un modo de conocimiento, cuya razón poética es esencialmente metafórica y cuya razón instrumental difiere del conocimiento físico/científico y del ético espiritual.


-Día 19 de Mayo a las 19´30  presentación del poemario en la Librería La Memoria , Plaça de la Vila de Gràcia 19-08012-Barcelona. El poemario será presentado por Aigua María

-Día 1 de Septiembre a las 19,30 presentación del poemario en la Librería DLibros Torrelavega (Cantabria)El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

-Día 7 de septiembre a las 19´30 presentación del poemario en la Librería Gil de Santander (Cantabria).El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

Agenda d'activitats de maig de l'ACEC




ACEC
Associació Col·legial d'Escriptors de Catalunya
Canuda 6, 5a planta
08002 Barcelona
Telèfon: 93 318 87 48
email:
info@acec.cat
web:
www.acec-web.org

VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”

jueves, abril 26, 2018

VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”
La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VII Certamen de Cuento  “Villa de Baños de la Encina”, podrán participar todas las personas interesadas, mayores de 18 años residentes en Andalucía.
 1. Categorías
Andaluz  y un accésit.



2. Presentación
Una obra.
La extensión será de un mínimo de 5 folios y un máximo de 11 folios.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



 3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares. Y a un accésit  30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
 El ganador del premio y el accésit disfrutarán de  la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.



6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

 1. Categorías
Nacional y tres accésit.


2. Presentación
Tres obras máximo.
La extensión será de un máximo de 250 palabras por obra.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares.
El ganador del premio Nacional y el accésit  disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También se entregarán tres accésit con entrega de 30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



 5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio 2018.



 6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”


La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el III Certamen de Novela Corta “Castillo de Baños de la Encina”, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años con un original por persona.

1. Categorías
Nacional
Escrita en Castellano.


2. Presentación
Una obra.
La extensión de la obra, constará entre 60.000 y 80.000 caracteres.
Se presentarán CUATRO ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador de 200 ejemplares. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
El  ganador disfrutará de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.




7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años nacidos o residentes en la Comunidad Autónoma Andaluza; con un original por persona.
1. Categorías
• Andaluz y accésit.

2. Presentación
• Una obra.
• La extensión del poemario constará de 200 a 300 versos.
• Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
• Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
• Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
• En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
• En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.

3. Premios
• Las obras ganadoras serán publicadas con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina, junto a algún poema o poemas de Alfonso Monteagudo.
• Se entregarán al autor ganador 100 ejemplares. Y a un accésit  50 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
• El ganador del premio Andaluz y el accésit disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa Milenaria.
• También estará dotado de un premio de 400€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
4. Información y envíos
• Ayuntamiento de Baños de la Encina "VI Certamen de Poesía Alfonso Monteagudo". Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018


6. Entrega de premios
• En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
• Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
• Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.

7. Jurado
• No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
• Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
• El fallo del jurado será inapelable.

9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina abril de 2018.

XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

 XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

1. Categorías
Nacional.  


2. Presentación
Una obra.
La extensión será de 600 a 700 versos.
Se presentarán cuatro  ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.


3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 200 ejemplares de la obra. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
Disfrutará de estancia el sábado noche, y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.


4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).


5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.
Baños de la Encina, abril de 2018.

Exposició retrospectiva Quico Palomar

Dissabte 5 de maig // 18h // La Cort, Moià.

PRIMERA GRAN EXPOSICIÓ DEDICADA A QUICO PALOMAR, FUNDADOR DE LA FURA DELS BAUS.

El proper dissabte dia 5 de maig a les 18h, a La Cort de Moià, s’inaugurarà l’exposició “Quico Palomar. La Retrospectiva”, produïda i comissariada pel col·lectiu ExAbrupto que repassarà la trajectòria del genial artista i cantautor moianès.

 Quico Palomar, nascut a Moià i resident a Barcelona des de fa més de quaranta anys, va ser un dels fundadors de la Fura dels Baus. Però aviat va preferir abandonar la companyia per anar-se’n a ramblejar amb la seva carpeta plena de dibuixos i fotocòpies, amb la seva mandolina i els seus xiulets d’èmbol. Figura viva del moviment underground de la Barcelona dels anys 70 i 80, ha retratat amb la mirada plena de sàtira i humor la història d’aquest país. D’ell s’ha dit que és el darrer romàntic, un hippy medievalista amant d’ovnis i víkings, un trobador dels nostres temps, antisistema, anticonsum, antiindustrial, desmitificador de l’art... un personatge realment autèntic, que no ha deixat mai de viure fidel als seus ideals.

L’antiga cort de porcs, rehabilitada com a sala d’exposicions i una sala de concerts, acollirà aquest esdeveniment que estarà dividit en tres grans blocs. El nucli principal serà l’exposició de l’obra gràfica més significativa del Quico, així com de material audiovisual. També hi trobarem un petit mercat, on el públic assistent podrà adquirir l’obra de l’artista, aquarel·les, dibuixos en tinta, collages, etc... i fins i tot les seves famoses fotocòpies, en format DIN A4, enrotllades en un sobret de sucre. La mostra es completarà amb el concert que Quico Palomar oferirà conjuntament amb alguns amics i antics col·laboradors.

La part expositiva també es podrà visitar els dies 6 i 11 de maig de 17h a 20h. 







"El sermón de la montaña", poemario bilingüe de Fernando Cabrita

EL SERMÓN DE LA MONTAÑA
seguido de
ODA EN VIAJE


No espanta la poesía más que a quien lo merece.
Fernando Cabrita

Asistimos durante este sermón ―en realidad, una (anti)oda dividida en VIII capítulos― a un deliberado y sentido homenaje al confeso padre espiritual de nuestro autor, que no es otro que el estadounidense de la Generación Beat, Allen Ginsberg, aunque por el camino se rinda también tributo a la influencia que Ezra Pound y otros intelectuales han ejercido en su escritura y en su forma de ver el mundo a través de la poesía, con nuestro Vicente Aleixandre entre ellos, digamos de pasada.

Sus versos, a veces tan largos como un gato desperezándose, están repletos de preguntas por contestar, así como atravesados de punta a punta por los incontables viajes que ha llevado a cabo este olhãnense errante, que le sirven para hacer referencia tanto a vivos como a muertos, así como para confesarnos y reconocer algo que a bote pronto puede sonar terrible:

Mira cómo corren los caballos, estas
ágiles palmeras mesadas por el viento, sus crines,
sus largos meses, el horizonte donde cada barco
expone los árboles viejos, el índigo crudo de los días, la
[ceniza acre de las calles
y cómo yo, que las he atravesado por evitar Portugal,
¡me pienso cada vez más portugués!
También hay lugar para otra de las constantes en la escritura de Fernando, como es el uso y disfrute de otras lenguas ajenas a la suya ―en este caso con claro predominio del inglés―, y para rendirse a una de sus más claras debilidades:

Sevilla, mi dulce Sevilla, cuyos vericuetos caminé
bajo esta felicidad grácil que revive en el aire andaluz, Sevilla
cuyas noches he tenido por plazas y orillas, de la Sevilla
[magnífica
que tiene el rostro de María Paz, su sonrisa dulce y
[encantadora…

Aclaremos por último que este particular texto fue escrito entre su ciudad natal y la infinita Nueva York hace justo veintiún años, y que tan solo ahora, felizmente, ve la luz, con el inconfesable deseo de no espantar a ninguno de sus (im)posibles lectores.
****
Ya en su segunda parte se nos ofrece una Oda en viaje que cinco años después podemos disfrutar en castellano, gracias al buen hacer del reputado traductor onubense Manuel Moya, que volcó todo el libro a nuestro idioma. Y siguen como divisa poética las preguntas:

¿Habrá todavía una palabra que diga lo que siento
cuando ya no sepa sentir?
¿Habrá aún algún dios imperturbable
que se desasosiegue entre los ruidos de la bruma?

Abundan las ocasiones en que damos con versos sueltos que nos zarandean de lo lindo, porque constituyen verdades como puños:

La hierba crece sobre los imperios muertos.

Para tan solo un poco más adelante pedirle una imposible aspiración al sueño:

Dame la oda, la oda, la oda,
la oda-sueño donde todo se confunde con todo
y donde los caminos
siempre conducen a donde no sabemos.

Como no podía ser de otro modo, hay tiempo y lugar también para que surja la confidencia desde lo más profundo de su alma lusa, lo cual le sirve para mostrarnos ―por extensión― el sentir de nuestros vecinos:

A veces golpea en mí una nostalgia intraducible,
y una oda busca un suelo donde brotar.

Estamos hablando aquí de una poesía que viene a mostrarnos a las claras que lo más importante para quien la tiene como cotidiana herramienta, no es ni mucho menos su hallazgo definitivo, sino más bien su constante búsqueda y el hacer de ella gozoso camino:

Sigo soñando la oda que todo lo diga y todo lo resuma
en esa sola palabra,
la que no existe,
la que yo busco,
la que se deshace en niebla y lago
cuando me acerco a ella.

Oda única, en suma, que Fernando pretende sea así:

extraña y bella como un dios agnóstico,
dios sin rostro que no cree en sí mismo, incluso si lo tuviera.


Joaquín González Málaga
www.creaturasliterarias.es

Cabrita, Fernando
fcabritawebPortugal, 1954. Abogado y escritor. Ha publicado cerca de 30 títulos de poesía, critica literaria y ensayo. Ha impartido conferencias sobre temas históricos y literarios en Portugal y España. En sus trabajos de crítica es especialista en poetas portugueses y españoles, particularmente andaluces.
Editado en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico, cuenta con diversos reconocimientos; entre ellos, el Premio Nacional Sílex 1980; el Cidade de Olhão 1987; el Premio Nacional João de Deus 1997; el Premio Nacional de Poesía Mario Viegas 2008; y el Premio Internacional de Poesía Palabra Ibérica 2011. Ha participado en diversos Festivales de Poesía y Ferias del Libro en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico.
Ha publicado poemas y artículos en distintas revistas y antologías. Organiza, así mismo, el Festival Internacional Poesía a Sul, en Algarve, Portugal.

Su último poemario es EL SERMÓN DE LA MONTAÑA (Tenerife, 2017).

Exposició «Sketching, reportatge hospitalari»

Del 26 d’abril al 31 de juliol

«Sketching, reportatge hospitalari»
Dijous 26 d’abril, a les 18 h, a la Biblioteca Clarà, s’inaugurarà l’exposició «Sketching, reportatge hospitalari»: un acte de psicomàgia amb què diversos artistes van intentar que la persona estimada es curés abans del que estava previst, capturant i tancant la malaltia dins de les línies que conformen el dibuix.
A càrrec de dibuixants del col·lectiu sketchers: Àngels Prat, Gusti, Isabel Sánchez, Jorge Arranz, Kim, Lluïsot, Lola Abenza, Marta Fábrega, Miguel Gallardo, Montse Fando i Sagar.




Nueva reseña del poemario "El insomnio de los verbos cansados" de Marian Raméntol, a cargo de Emilio Aparicio.

sábado, abril 14, 2018

Mi amiga y poeta F Poet Bea me pasa el poemario “El insomnio de los verbos cansados” de Marian Raméntol. Leo pues...

A Marian la conocí, allende el tiempo, en un foro de poesía en la red. 

Ahora tiene libro -yo no-. Y pienso: una reseña (crítica) de poesía es la distancia que va entre quien escribe algo y el que no escribe nada; y en sentido unidireccional, entre lo que el reseñista intuye debe ser tal cosa estética, y el vacío que genera en su ánima el hecho mismo de no haber conseguido sintetizar, en parte alguna, aquello que preconiza en su teoría. O sea, que quién soy yo para...
Tengo a Schelling, a Hegel y a Kant en las estanterías, y algo me dice que estos hablaban de estética en esos libros tan..., adiposos; pero uno, que se sabe un simple recluta del tiempo, se conforma con aquello que decía Ortega: “Qué cosa tan maravillosa la espontaneidad”(sic). Entonces…
Tras leer a Marian pienso: no se va a Compostela por nada, sino que se va a redimirse con su estética y con su mística (concretamente se va a ver su catedral. Y ahí, el maestro Mateo, tiene mucho que decir).

La cosa va –la analogía va- de que a mí, "El insomnio de los verbos cansados", no es que me parezca un poemario románico en su composición, sino, simplemente, que se me antoja - que me evoca, más bien-, la manera de cincelar del viejo maestro cantero, hasta conseguir un estilo perfectamente definido en sus formas, cualesquiera que estas sean…

Aquí no hablamos de un tiempo histórico concreto, sino de cincel (pluma); del duro esfuerzo vital y tensión neuronal, para que de la duramadre que protege y separa la nervadura de la forma, se pueda y se sepa extraer la esencia poética, que a mi modo de entender se parece bastante a esta edificación catedralicia. 

Pero una catedral es siempre una forma general de arquitectura, si la observamos en sentido diacrónico, es decir, sin necesitar un tiempo histórico concreto donde fijar nuestras intenciones asociativas, sino, más bien, atendiendo a su evolución. 

Aquí lo que nos interesa es el icono monumental, aquello que nos permite la evocación simbólica de una estética lingüística determinada, que basa su evolución en un sentido arquitectónico rotundo, y que, Marian, consigue sincronizar en lo contemporáneo dejando diáfana, de alguna manera, la nave central del tiempo poético.

Pero eso es sólo el aspecto exterior que alberga una coloratura y un tono también asociativo, pero sin pretensiones de rigor histórico. En su interior: polifonía de motete a varias voces, o madrigal; no estoy seguro…

Pocos silencios hay - quiero decir, que no hay mudez de la voz poética en el sentido peyorativo-, sino voces superpuestas y armónicas que resuenan sobre los pilares y bóvedas de la suntuosa catedral.
Dejo, ya, la analogía, aunque sigue perenne mi lectura, Beatriz, en el interior de la iglesia (poemario) que Marian ha construido. Escritos aquí mis pensamientos, imagino, sin embargo, no están sobre el papel, sino deslavazados en mi cabeza, como a un feligrés sentado en su banco al que le imponen el silencio, mientras escucha, contradictoriamente, y como contraste, esta suntuosidad Mariana, este Stabat Mater a lo Raméntol…

Emilio Aparicio

DESCARGA GRATUITA DEL POEMARIO EN:



http://lanausea2000.blogspot.com.es/p/ln-ediciones.html

MONTSERRAT SIN IRA, por Valentín Martín

miércoles, abril 11, 2018

Verdea el libro como el rostro de una concupiscencia para abrir colinas donde respiran duermevelas a lo largo de sus páginas con un ofertorio a la carta  de todas las posibilidades que caben en una vida.
El libro es unigénito pero sus lenguas tan musicales -española y portuguesa-  nos hacen pensar equivocaciones como que estamos en dos casas, en dos poetas tan iguales a sí  mismas que parecen una sola  y resulta que lo es: Montserrat Villar multiplicada por la garganta de una frontera que  une sin sediciones. Qué rico si además está el adobo de la humanidad abandonando catacumbas íntimas para enseñarse en los suburbios de las calles, que la poesía no protesta reclamando el griterío de las avenidas.
Un libro bilingüe es una tentación para que una de esas dos lenguas se envicie en la antropofagia de la otra. Pero aquí esto es solamente una levedad que  no llega a susto, porque poema a poema los ojos del lector no necesitan viajar para saber que están bebiendo la misma agua de azúcar o sal.
Empieza Montserrat Villar descerrajando prudencias con un aviso de que esto va de lo que pasa más allá de los tapujos sagrados y antiguos que durante tanto tiempo reptaron por dentro la apacibilidad de las gentes sin júbilo.  Y ya sabemos que estamos ante una poesía que, cuajadita a veces de un baño guapo de atisbos surrealistas, lleva encendida la candela de algo parecido a la crónica arterial y única. Y esto ya merece las perras que cuesta el libro, porque atiborrados de poetas que sólo se escriben, nos seduce el encontronazo con  alguien que además también escribe sus alrededores, saliendo de sí misma.
Sospecho una rebelión mientras avanzo por la lectura. Y es que a nadie, ni a los más místicos (que no es el caso) le sientan bien la finitud y la fugacidad. Y desde esa gravidez literaria, la poeta avanza hacia el ser humano que es, llena de preguntas, palabras, sueños, visiones exactas, miedos. Y la suicida muere por una sobredosis de ternura.
La respuesta está en el sudor de un tú. Un tú que existe -mineral y huésped- pero que también es el alter ego que  tantos necesitamos para saber que existimos en la pupila del otro y no somos hijos de una cautividad autónoma, quizás bestias nobles y sedientas de ser.
Y desde este ejercicio de gestación, Montserrat Villar se adentra en un territorio aparentemente existencialista, por culpa del lujoso ejercicio del lenguaje, que si se escucha con buen oído se ve una desnudez tan lúcida que no lleva a la capitulación sino a la puerta de salida (“propongo olvidar que hemos vivido”) hacia una conciencia social donde habite el hermano.
Esto se paga, porque vivir es mancharse las manos con la vida de los otros, los que tienen la vida más chica, los últimos de la clase, los primeros en el hambre. Quizás esto se entienda muy bien en el poema más fácil de todo el libro (desde el punto de vista de la arquitectura formal) donde la poeta repite mucho esa palabra -fácil- con lo difícil que es para muchos abandonar la facilidad de vivir  de espaldas y con desgana.
Quizás el libro sea una suma, un picoteo, pero no tiene el desprecio de las antologías de conveniencia como todos los matrimonios reales, sino que sigue el sentido ideal desde una mirada, un yo, un tú, y un nosotros que se convierte ya en atalaya. Y concuerdan muy bien los poemas limpios de metáforas con aquellos en los que la poeta ha decidido arriesgarse en la expresión literaria, quién sabe si para darse un gustazo que le está pidiendo su talento tirando los tejos a su inquietud por expandirse.
Y llega un momento del libro donde la plenitud es el motivo. Nada sobra, porque la buena poesía -como el amor- no es excluyente nunca. Pero cuando Montserrat Villar aparece como una mujer capaz de limpiar toda la arena de la boca de los vivos, como una amante entregada a la tarea de traducir el  misterio del vapor de la sangre, es en la mitad del libro, en un poema (“De sal y esperas”) fúlgido y hermoso.
Hasta entonces, en ese momento en que uno pone las sandalias en la página 60, amorosamente, fraternalmente, ve tantos espejos de las granadas reventadas por el peso de las caídas, tantas fuentes largamente besadas por el fuego que pasa, la lengua que se parece mucho a la heredad de uno que entrega su corazón y su mirada al mejor postor y no sabe qué poema es el que más  y mejor huele.
Pero en este mismo instante en que se levanta el poema como el caudal de un río que no esperas, aparece la cima desde una construcción líquida donde las lindes de las maneras poéticas importan nada. Toda la pasión de los insomnios se acumula mientras se alejan las borrascas, los amagos, las interpretaciones, los instantes.
Es el momento en que Montserrat Villar se enseña como una impagable Lady Godiva que va desparramando su magia cómplice en cada sílaba que le mana como le  brota una ventana abierta al tiempo de las lejanas cercanías. “Tengo el presente/ Ya no importa” son los versos que cierran la desarmonía que armoniza su mundo respirando muchas almas, todas las almas. Y ahí está toda la antigua  verdad exterminada por el tiempo  nuevo que empieza desde un olvido.
Lo que viene después es piel, piedra y poesía.
Y la palabra que fecunda un poema sin medida, como una bellísima nube gruesa de viento, que luego se adelgaza de nuevo llevándole la contraria a los deltas, todo, absolutamente todo, está escrito para atardecer sin ortigas.
Montserrat Villar ha estrellado los ojos en algarabías y silencios, en besos y vacíos, en el agua que siempre se desvanece. Pero ha tenido tiempo de atrapar o tantear horizontes y muros, granizos y lumbres. Y se ha parado a  ver la vida que pasa y convertirla en el gesto eternal que ahora  mismo tengo en las manos. Lo ha hecho con la seguridad de la química que nos habla desde el papel que un día fue chopo, quizás. Este no es un viaje submarino, sino un paseo al aire de todas las plazas de quien sabe de verdad explicar los paisajes.
(Cuando cierro el libro, duda la tarde entre quedarse o irse. Son inútiles las certezas. Y yo dejo de ser recóndito para salir a la calle y pedir que se cumplan todos y cada uno de los poemas que acabo de leer).

Valentín Martín

Presentación de Carmen carminis en Madrid

Ediciones Dédalo tiene el gusto de invitarle a la presentación en Madrid del libro de poemas Carmen carminis. Poemas para ellas,  de Ricardo Fernández Moyano.

Será el 17 de abril a las 19,30 h. en La Casa de Castilla La Mancha C/ Paz, 4.
Presenta: Ana Montojo.

Contaremos también con la presencia de alguna persona del Grupo Mediática, en representación de la editorial.

Lectura de poemas: Marisa de la Peña, Laura Gómez Recas, Rosa Jimena y Concha Parada.
Participación musical de la cantautora Anabella López Biedma.

Un canto en el jardín de los dioses a la sombra del emparrado
 

El mérito mayúsculo y primero de Carmen carminis es haber sabido situarse en los diversos perfiles de la mujer que recorre las páginas de este libro de merecido homenaje a su statu. Y sí, hoy todavía puede hablarse del statu de la mujer en cuanto todavía no se ha alcanzado ese nivel óptimo de igualdad social, emocional e instrumental que haría ociosa su mención.
Ricardo Fernández Moyano ha sabido captar con hondura y sensibilidad la «otra» sensibilidad, ésa que aún anida en la concepción errónea de la diferencia. Pero si esto es así es porque la inercia conceptual soporta un lastre que quizá libros como éste contribuyan a aliviar. Muchas condiciones expresas de los distintos grados del ser y del estar mujer son abordados por Fernández Moyano también en diversas maneras rítmicas, desde la cadencia asonantada hasta la musicalidad de la rima interna, pero sin olvidar que esos ritmos han de adaptarse al proverbial verselibrisme por el que transita mayoritariamente la poesía actual. Tampoco desecha Ricardo dos o tres concesiones al simbolismo, a unas gotas de abstracción que acaso se toma para no vaciarse en la sencillez viva del lenguaje empleado en esta entrega. No es preciso recordar que la obra poética de Fernández Moyano ha viajado siempre de la mano de la honda emoción y de la delicada penetración en esa prefiguración que se ha venido a llamar «el alma humana». Pues bien, vuelve aquí el poeta de Albacete a profundizar en ella, a acoplarse perfectamente a la intuición espiritual que transe la inmediatez de lo tangible para colarse por las rendijas de la ternura, de la pasión, de la piedad, del dolor, de la soledad…en sus manifestaciones intangibles, en sus presencias evanescentes que sólo la emoción poética es capaz de aprehender. La encarnación de todos esto elementos aparece perfectamente perfilada en esa mujer que ahora es ya figura tipológica, fisonomía plural y a la vez única que atañe a su multiforme presencia a lo largo de los poemas.  
Ricardo opta a veces por alejarse formalmente de «ella» para que la objetividad de una denuncia no tropiece con ningún obstáculo subjetivo y pueda decirnos en voz alta lo que pasa; otras, el trazo grueso del «estar» que no deja ser a la mujer se convierte casi en grito; y otras, por fin, cuando la mira de frente y ve su mirada, o el azogue de unos ojos como espejos, entonces Ricardo sólo susurra atrapado por la belleza, sorprendido por la hermosura, y claudica. En lo más íntimo ha de encontrar luego el silencio de una sola palabra descriptiva, de una sola idea definitoria que nos lanza como un reto invitándonos a emularlo.
Carmen carminis, enunciado axiomático de la tercera declinación de este sustantivo, nos llena de emoción nueva, pero nos llama la atención sobre la necesidad no de recordar, sino de no olvidar que la poesía es también (y casi siempre) un modo de expresión estética atenta a la empatía; es la manera en que la poesía puede alcanzar el grado de «ser humano» que con harta gratuidad empleamos en el contexto social sin reparar nunca en que ese sintagma está abarrotado de sentido: sólo es necesario reflexionar brevemente para que su significado pleno se revele. 
Este libro es, pues, un ejemplo de ese valor incuestionable que Ricardo Fernández Moyano ha tenido la amabilidad y la generosidad de entregarnos a todos los lectores, pero, sobre todo, a nosotras, las mujeres. Es, en efecto, un libro que nos expresa y nos expone, ya que despliega el amplísimo abanico de lo femenino observado por una intuición y una sutileza poco frecuentes. Pero, por favor, entiéndase exento de todo prejuicio que de manera inclemente sería destacado por quienes todavía andan perdidos en el laberinto del género sin encontrar la salida al sexo. Carmen (Karmel) es palabra hebrea en su origen y significa «jardín de los dioses»; el Karmen árabe (sin duda procedente de la misma raíz semita) significa «parra». Dejadme enredar un poco y tomar unas uvas en ese jardín acompañado del canto y la dicción de unos poemas.

Inés Ramón
Alcañiz, marzo 2016.

"Fundido encadenado" de Rolando Revagliatti: 2da. edición-e corregida

jueves, abril 05, 2018

Información

 
 
Se encuentra disponible gratuitamente para ser leída, impresa o incorporada a bibliotecas virtuales, la segunda edición electrónica corregida y con la mayoría de los textos eliminados definitivamente, en PDF y en versión FLIP (Libro Flash), del poemario “Fundido encadenado” de Rolando Revagliatti. Hemos agregado links recíprocos (de ida y vuelta desde el índice a los poemas y viceversa) para una navegación más cómoda por el documento. El diseño integral y la diagramación es de Patricia L. Boero.

Puede descargarse en:



Quedamos desde ya agradecidos a quienes quieran y puedan difundir, parcial o totalmente, esta gacetilla.