Píldoras de papel: poesía incómoda para valientes de Ana Patricia Moya por Beatriz Pérez

lunes, febrero 20, 2017

Píldoras de papel: poesía incómoda para valientes de Ana Patricia Moya por Beatriz Pérez.

Píldoras de papel
Autora: Ana Patricia Moya                                   
Editorial: Huerga & Fierro
Año: 2016
Prólogo: Ana Vega















¡Manténganse lejos Príncipes y Princesas! Este libro no es para ustedes o ¿puede que sí?

“Tan vacío…
   No encuentro placer alguno en joder a alguien,
   Pero en la moderna selva urbana
                                 de hipócritas redomados,
   carente de valores e ilusiones,
   sólo te queda cambiar el papel de buena de
                                 la película
   por la de la malvada y astuta bruja del cuento.”


Si buscas leer poesía cómoda, rimada, armoniosa y que te haga imaginar paisaje idílicos ni se te ocurra abrir Píldoras de papel, el nuevo poemario de Ana Patricia Moya. Si eres mujer sonreirás con frecuencia identificándote con los personajes de las múltiples historias que esta poeta cordobesa te narra mediante versos. Correrás hacia fuera inmediatamente si eres hombre cobarde y hacia dentro si te replanteaste alguna vez las cuestiones de género. Pero, insisto, esta obra está escrita, acaso pensada, desde la más pura honestidad y su destino son las almas valientes.

Píldoras de papel está seccionada en cuatro partes interconectadas entre sí. En la primera de ellas, Sonámbula, imaginarás los paseos de la poeta por las calles históricas de su ciudad mientras te introduce en las miserias de la ansiedad. ¿Quieres que Moya te cuente un cuento incorrecto? Dirígete a Peter Pan y sus fantasmas. Las fábulas clásicas, interpretadas en clave feminista, te harán replantearte tu lugar como mujer en las relaciones. Blancanieves, Caperucita o Cenicienta versadas desde la visión de una superviviente que capta las desigualdades del mundo psíquico y social a la perfección.

“Un día barriendo el suelo de mi habitación
me encontré con una valiosa moneda.
No me compré un lazo, sino un libro,
porque en la masa cerebral está la belleza…”

Acércate a Eso extraño que llaman amor para que te pese la soledad y el desafecto. Ese vacío que dejan los vínculos postmodernos con sus monotonías en forma de rituales del sexo. La poeta desnuda literalmente su mirada y su cuerpo para dirigir sus palabras a aquel que ya no está. Y sigue disparando dardos, algunos tiernos, para desapegarse de tanta inconsistencia emocional que encuentra en el otro. Y finalmente recaerás en Mi corazón es una tundra con la total convicción de que la vida da asco, pero que merece la pena pasar por ella si con las dosis de lucha necesaria obtienes tus frutos mediante la palabra.

“Me distancié del paraíso.
No es que prefiera la soledad:
he optado por tolerar sólo el daño
que me haga a mí misma. “

Porque esta obra va de cómo enfrentarse al dolor y al discurso de la falsa felicidad instrumentalizado por la industria farmacéutica, del desconcierto amoroso, de la mala suerte, de la infancia y sus temores, de las secuelas y los efectos secundarios de la medicación, de lo que pesa el recuerdo y de la desolación de algunos vínculos. Y hadas, brujas, princesas, sapos, ratones y todo tipo de personajes imaginarios se mezclarán con cantantes pop inmersos en un vocabulario duro, fuerte y visceral. Sobre todo ello, y  mucho más, va Píldoras de papel, envuelto en una ironía muy sutil con ejemplos de lo más real:

“… y aquí estoy,
entre las paredes de este jodido manicomio
que llaman vida,
con una corona del Burguer King
y un cetro de plástico barato.

                            Yo soy reina de mi destino.”
Prologado por la escritora Ana Vega y con los comentarios finales de Layla Martínez, todo el libro y su estructura conforman una suerte de entramado estético. Con un ritmo  marcado sosegadamente en contraste con la potencia de sus metáforas, Ana Patricia Moya se nos muestra valiente, sincera, feminista, crítica y autocrítica. Puede que por momentos - puede que para algunos tras leer la palabra puta más de diez veces - esta escritora se interprete en clave negativa. Pues no, Moya también emana ternura. De la soledad surgen hilos de esperanza, anhelos de cambio en versos como:

“… Quiero conservar la poca inocencia que me queda en un frasquito,
escondido en lo más profundo de mi pecho… “

En la misma dirección que apuntaba Margarite Duras cuando afirmaba en Escribir que no llorar nunca no es vivir, la superviviente de Ana Patricia Moya concluye:

“…Yo sobrevivo
         por orgullo
         por terquedad

         no lo sé...

                     Pero sobrevivo.”


Ana Patricia Moya, licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba (España). Ha trabajado como arqueóloga, documentalista, bibliotecaria, correctora ortotipográfica, diseñadora gráfica, etc. Directora del proyecto Editorial Groenlandia. Ha publicado los poemarios Bocaditos de Realidad (Groenlandia Editorial, 2008, reedición del 2012), Material de Desecho \ Mierda en el corazón (Ediciones En Huida, 2013) y Píldoras de papel (edición española, Huerga & Fierro Editores, 2016; edición chilena, Cinosargo Editorial, en prensa); también ha publicado el libro de relatos Cuentos de la carne (Groenlandia Editorial, 2009). Sus poemas y relatos han aparecido en distintas publicaciones, digitales e impresas, de Europa e Hispanoamérica. Aparece en distintas antologías literarias (“Nocturnos: antología de poetas y sus noches”, Editorial Origami, 2010; “Poetrastros: por favor, tratad con cariño”, LVR Ediciones, 2011, “Heterogéneos: poemario colectivo”, Editorial Escalera, 2011; “La vida por delante: antología de jóvenes poetas andaluces”, Ediciones En Huida, 2012; “En legítima defensa: poetas en tiempos de crisis”, Editorial Bartebly, 2014; “Generación 2001: 26 poetas españolas (sin peaje)”, La Manzana Poética, 2014; “Koiné: antología poética española de autores emergentes”, 2014; “Veinte con veinte: diálogos con poetas españolas actuales”, Huerga & Fierro Editorial, 2016, etc). Ha obtenido algunas menciones por sus textos (accésit del III Concurso de Relato Breve del Museo Arqueológico de Córdoba, 2008; finalista del I Premio Andrés Salom, categoría poesía, 2011; finalista del I Certamen de poesía y microrrelato Dínamo Literaria, 2015; segundo premio (ex aequo) de poesía del II Certamen “Por amor al arte” de Revista Litteratura, 2015; finalista del III premio Francisco Gijón de microrrelatos de historia, 2015; finalista del premio Internacional de Poesía ELLAS, 2016; finalista del MálagaCrea, modalidad poesía, 2016; finalista del VII Concurso de Microrrelatos Canyada D´Art, 2016; etc). Ha sido traducida parcialmente a seis idiomas.

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Beatriz Pérez Sánchez (Barcelona, 1974).Licenciada en Pedagogía y Diplomada en Educación Social por la Universidad de Barcelona. Formada en técnicas de expresión y movimiento, compagina su labor profesional como co-fundadora de una entidad de Servicios Sociales en la que investiga la mejora de la salud mental en relación al cuerpo, el arte, la palabra y el movimiento. Ha sido miembro del grupo poético Laie de Barcelona. Ha publicado los poemarios De perfiles, vértices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios y Numb, la espera sostenida (2016). Colaboradora  de las revistas, Triadae Magazine, Poesía Digital, La Náusea, Groenlandia y RES, entre otras. En 2009 su poemario De perfiles, vértices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios fue  finalista del Premio de Poesía Concursalia “Luis Cernuda” de Barcelona. Creadora de piezas y participa en muestras y festivales con artistas y bailarines  diversos explorando las relaciones entre la palabra, la improvisación y el movimiento.

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Píldoras de papel: poesía incómoda para valientes de Ana Patricia Moya por Beatriz Pérez

lunes, febrero 20, 2017

Píldoras de papel: poesía incómoda para valientes de Ana Patricia Moya por Beatriz Pérez.

Píldoras de papel
Autora: Ana Patricia Moya                                   
Editorial: Huerga & Fierro
Año: 2016
Prólogo: Ana Vega















¡Manténganse lejos Príncipes y Princesas! Este libro no es para ustedes o ¿puede que sí?

“Tan vacío…
   No encuentro placer alguno en joder a alguien,
   Pero en la moderna selva urbana
                                 de hipócritas redomados,
   carente de valores e ilusiones,
   sólo te queda cambiar el papel de buena de
                                 la película
   por la de la malvada y astuta bruja del cuento.”


Si buscas leer poesía cómoda, rimada, armoniosa y que te haga imaginar paisaje idílicos ni se te ocurra abrir Píldoras de papel, el nuevo poemario de Ana Patricia Moya. Si eres mujer sonreirás con frecuencia identificándote con los personajes de las múltiples historias que esta poeta cordobesa te narra mediante versos. Correrás hacia fuera inmediatamente si eres hombre cobarde y hacia dentro si te replanteaste alguna vez las cuestiones de género. Pero, insisto, esta obra está escrita, acaso pensada, desde la más pura honestidad y su destino son las almas valientes.

Píldoras de papel está seccionada en cuatro partes interconectadas entre sí. En la primera de ellas, Sonámbula, imaginarás los paseos de la poeta por las calles históricas de su ciudad mientras te introduce en las miserias de la ansiedad. ¿Quieres que Moya te cuente un cuento incorrecto? Dirígete a Peter Pan y sus fantasmas. Las fábulas clásicas, interpretadas en clave feminista, te harán replantearte tu lugar como mujer en las relaciones. Blancanieves, Caperucita o Cenicienta versadas desde la visión de una superviviente que capta las desigualdades del mundo psíquico y social a la perfección.

“Un día barriendo el suelo de mi habitación
me encontré con una valiosa moneda.
No me compré un lazo, sino un libro,
porque en la masa cerebral está la belleza…”

Acércate a Eso extraño que llaman amor para que te pese la soledad y el desafecto. Ese vacío que dejan los vínculos postmodernos con sus monotonías en forma de rituales del sexo. La poeta desnuda literalmente su mirada y su cuerpo para dirigir sus palabras a aquel que ya no está. Y sigue disparando dardos, algunos tiernos, para desapegarse de tanta inconsistencia emocional que encuentra en el otro. Y finalmente recaerás en Mi corazón es una tundra con la total convicción de que la vida da asco, pero que merece la pena pasar por ella si con las dosis de lucha necesaria obtienes tus frutos mediante la palabra.

“Me distancié del paraíso.
No es que prefiera la soledad:
he optado por tolerar sólo el daño
que me haga a mí misma. “

Porque esta obra va de cómo enfrentarse al dolor y al discurso de la falsa felicidad instrumentalizado por la industria farmacéutica, del desconcierto amoroso, de la mala suerte, de la infancia y sus temores, de las secuelas y los efectos secundarios de la medicación, de lo que pesa el recuerdo y de la desolación de algunos vínculos. Y hadas, brujas, princesas, sapos, ratones y todo tipo de personajes imaginarios se mezclarán con cantantes pop inmersos en un vocabulario duro, fuerte y visceral. Sobre todo ello, y  mucho más, va Píldoras de papel, envuelto en una ironía muy sutil con ejemplos de lo más real:

“… y aquí estoy,
entre las paredes de este jodido manicomio
que llaman vida,
con una corona del Burguer King
y un cetro de plástico barato.

                            Yo soy reina de mi destino.”
Prologado por la escritora Ana Vega y con los comentarios finales de Layla Martínez, todo el libro y su estructura conforman una suerte de entramado estético. Con un ritmo  marcado sosegadamente en contraste con la potencia de sus metáforas, Ana Patricia Moya se nos muestra valiente, sincera, feminista, crítica y autocrítica. Puede que por momentos - puede que para algunos tras leer la palabra puta más de diez veces - esta escritora se interprete en clave negativa. Pues no, Moya también emana ternura. De la soledad surgen hilos de esperanza, anhelos de cambio en versos como:

“… Quiero conservar la poca inocencia que me queda en un frasquito,
escondido en lo más profundo de mi pecho… “

En la misma dirección que apuntaba Margarite Duras cuando afirmaba en Escribir que no llorar nunca no es vivir, la superviviente de Ana Patricia Moya concluye:

“…Yo sobrevivo
         por orgullo
         por terquedad

         no lo sé...

                     Pero sobrevivo.”


Ana Patricia Moya, licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba (España). Ha trabajado como arqueóloga, documentalista, bibliotecaria, correctora ortotipográfica, diseñadora gráfica, etc. Directora del proyecto Editorial Groenlandia. Ha publicado los poemarios Bocaditos de Realidad (Groenlandia Editorial, 2008, reedición del 2012), Material de Desecho \ Mierda en el corazón (Ediciones En Huida, 2013) y Píldoras de papel (edición española, Huerga & Fierro Editores, 2016; edición chilena, Cinosargo Editorial, en prensa); también ha publicado el libro de relatos Cuentos de la carne (Groenlandia Editorial, 2009). Sus poemas y relatos han aparecido en distintas publicaciones, digitales e impresas, de Europa e Hispanoamérica. Aparece en distintas antologías literarias (“Nocturnos: antología de poetas y sus noches”, Editorial Origami, 2010; “Poetrastros: por favor, tratad con cariño”, LVR Ediciones, 2011, “Heterogéneos: poemario colectivo”, Editorial Escalera, 2011; “La vida por delante: antología de jóvenes poetas andaluces”, Ediciones En Huida, 2012; “En legítima defensa: poetas en tiempos de crisis”, Editorial Bartebly, 2014; “Generación 2001: 26 poetas españolas (sin peaje)”, La Manzana Poética, 2014; “Koiné: antología poética española de autores emergentes”, 2014; “Veinte con veinte: diálogos con poetas españolas actuales”, Huerga & Fierro Editorial, 2016, etc). Ha obtenido algunas menciones por sus textos (accésit del III Concurso de Relato Breve del Museo Arqueológico de Córdoba, 2008; finalista del I Premio Andrés Salom, categoría poesía, 2011; finalista del I Certamen de poesía y microrrelato Dínamo Literaria, 2015; segundo premio (ex aequo) de poesía del II Certamen “Por amor al arte” de Revista Litteratura, 2015; finalista del III premio Francisco Gijón de microrrelatos de historia, 2015; finalista del premio Internacional de Poesía ELLAS, 2016; finalista del MálagaCrea, modalidad poesía, 2016; finalista del VII Concurso de Microrrelatos Canyada D´Art, 2016; etc). Ha sido traducida parcialmente a seis idiomas.

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Beatriz Pérez Sánchez (Barcelona, 1974).Licenciada en Pedagogía y Diplomada en Educación Social por la Universidad de Barcelona. Formada en técnicas de expresión y movimiento, compagina su labor profesional como co-fundadora de una entidad de Servicios Sociales en la que investiga la mejora de la salud mental en relación al cuerpo, el arte, la palabra y el movimiento. Ha sido miembro del grupo poético Laie de Barcelona. Ha publicado los poemarios De perfiles, vértices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios y Numb, la espera sostenida (2016). Colaboradora  de las revistas, Triadae Magazine, Poesía Digital, La Náusea, Groenlandia y RES, entre otras. En 2009 su poemario De perfiles, vértices, planetas, cuerpos, árboles y escenarios fue  finalista del Premio de Poesía Concursalia “Luis Cernuda” de Barcelona. Creadora de piezas y participa en muestras y festivales con artistas y bailarines  diversos explorando las relaciones entre la palabra, la improvisación y el movimiento.

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