REMOR I FORMA: Arai Tatsuru (JAP) + Lina Lab

jueves, marzo 23, 2017


Los Gandules en el Teatro de Triana

Los Gandules

Los Gandules son un grupo de música aragonés que versionan canciones famosas, a las que añaden letras humorísticas, para montar un show desternillante en el que el buen rollo y la risa están más que asegurados.
 
Aparecen en sus conciertos vestidos con bata y sentados en un sofá, como si estuvieran en su propia casa, y desde allí improvisan nuevos versos para sus canciones y hablan con el público, mientras consumen alcohol. Su principal característica en directo es la "cara dura". No dudan en meterse en temas fangosos, como la política, ni en hablar de temas personales y contar anécdotas. 

¡No te lo pierdas!

Onrust (BE)+ Anus Nocturnum + DJ Dr GRRReen (BE) + Noir Noir


Presentación de libro "El sauz de los desvelos"

Viernes, 7 de abril de 19:00 a 20:00
Museo de Almería
Carretera de Ronda, 91, 04004 Almería
 
Presentación del poemario "El sauz de los desvelos" Ediciones Vitruvio.
 
 

Tertulia Stantia - Espai Tranquil (Sala Barbany)

Lunes, 27 de marzo de 18:30 a 20:00
C/Anselm Clavé, 44, 08401 Granollers, Barcelona
 
El próximo Lunes día 27 de marzo a partir de las 18.30h, volvemos a tener tertulia en Espai Tranquil de la sala Barbany de Granollers.
¿Te apetece venir a pasar un un buen rato de agradable charla? ¿Quieres venir a hablarnos de tus trabajos? Háblanos de ti, de tus proyectos. Recítanos tus poemas, cántanos tus canciones, toca tus composiciones... Estaremos encantados de tenerte con nosotros.

Dirección: ESPAI TRANQUIL - SALA BARBANY (BOTIGA)
C/ANSELM CLAVÉ, 44 - GRANOLLERS (BARCELONA)


CÍRCULO CULTURAL STANTIA.
Un nuevo Círculo Cultural ha nacido en Granollers.
Nuestra razón de ser no es otra que la de reunir a personas que aman la literatura, y todos sus géneros, así como la música, la pintura, la fotografía... y todas las ARTES.

Todos aquellos que queráis participar de nuestras tertulias y reuniones mensuales, ya estéis en Granollers o en cualquier otro lugar del Vallès Oriental, o vengáis de donde vengáis, aquí tenéis un lugar para vosotros. Nuestro lugar de encuentro es en el ESPAI TRANQUIL de la Sala Barbany de Granollers.

Estad atentos a nuestras noticias, pues en breve os informaremos del día de nuestro primer encuentro-tertulia.
¡Bienvenidos a Stantia!
 

Presentació d'El jove fòssil", de Ruy d'Aleixo


Domingo, 2 de abril de 13:00 a 15:00
Nollegiu
Pons i Subirà, 3, 08005 Barcelona
 
Presentem, a la llibreria No llegiu, a l'hora del vermut, "El jove Fòssil", novel·la de Ruy d'Aleixo. Comptarem amb l'autor i dos presentadors d'excepció: Josep Maria Argemí (escriptor) i Ernest Marcos (Professor de Grec Modern i Bizabtisnista - Universitat de Barcelona). Celebrem el nostre primer llançament en català molt ben acompanyats!

Beat Café: Políticas B. y el Movimiento por los Derechos Civiles

 
Sábado 25 de marzo de 19:00 a 20:30
Malpaso Librería
Diputación 331, 08009 Barcelona
 
Existe cierta tendencia a reducir La Generación Beat a un grupo de escritores y poetas: Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William Burroughs y Gregory Corso. Sin embargo, el movimiento Beat se trata en realidad de un fenómeno literario y cultural mucho más amplio, que se extiende de costa a costa de los Estados Unidos y que se expande mucho más allá de sus fronteras físicas y del límite temporal de las décadas de los cincuenta y sesenta. Las múltiples escrituras que podemos considerar como Beat configuran una almagama de voces y de diversidades poéticas, políticas y culturales que es necesario considerar para tener una visión global del movimiento y de su inflencia.

En esta ocasión hablaremos de políticas Beat y el Movimiento por los Derechos Civiles.

La charla corre a cargo de Mónica Caldeiro y el recital será un dúo poético-escénico La Patilla y la Visceraldiad (Víctor López y Mónica Caldeiro). Además, habrá micro abierto.

Entrada libre a taquilla inversa.
 

Ciclo de conferencias Ateneu Roig


Para parar las aguas del olvido, de Paco Ignacio Taibo I

jueves, marzo 16, 2017

Las memorias de toda una generación: la de “los niños de la guerra”.

Para parar las aguas del olvido
 

Paco Ignacio Taibo I
Prólogo de Luis García Montero
ISBN: 978-84-944355-9-1
288 páginas
PVP: 19,95 €



 


Para parar las aguas del olvido no son sólo las memorias de infancia y juventud de Paco Ignacio Taibo I, sino también las de sus amigos Ángel González, Manuel Lombardero o Carlos Bousoño; personajes claves en nuestra historia literaria reciente. Aunque la vívida estampa que plasma de aquel Oviedo de la postguerra y de las cartillas de racionamiento, de los desfiles imperiales y de los himnos altisonantes, convierten en Para parar las aguas del olvido en las memorias de toda una generación: la de los “niños de la guerra”, con su anhelos y sus carencias,  sus aspiraciones y sus decepciones.
Y, sin embargo, como señala con acierto Luis García Montero en su prólogo, “Para parar las aguas del olvido lejos está en su relato del patetismo; es más, se sirve de la imaginación y de la ironía para dejarnos un retrato todavía más conmovedor y palpable de aquellos días herrumbrosos y destartalados cuando “media España ocupaba España entera”.
Páginas imprescindibles para acercarse y sentir un tiempo crucial, aunque todavía nos pese, de nuestra historia.

Paco Ignacio Taibo I

Francisco Ignacio Taibo Lavilla nació en Gijón, el 19 de junio de 1924, y murió en la Ciudad de México, el 13 de noviembre de 2008. Con apenas diez años vivió su primer exilio en Bélgica, cuando su padre, dirigente de la UGT, huyó tras el fracaso de la Revolución de Asturias. Con el triunfo electoral del Frente Popular, en febrero de 1936, regresó a España, lo que propició que viviese la Guerra Civil y la represión posterior, que relata en Para parar las aguas del olvido. Por la influencia de su tío materno, Ignacio Lavilla, se convirtió en periodista. En España lo ejerció en El Comercio de Gijón y en El Correo Español de Bilbao, donde encaró desde el reportaje social hasta el periodismo deportivo, pero en 1959 se exilió a México. Allí, y también desde el periodismo, se convirtió en una figura en el ámbito cultural, frecuentando, entre otros, a Luis Buñuel y a Luis Alcoriza. Al punto que en 1965 fue nombrado director del Instituto Cultural Hispano de México, y desde 1980 se responsabilizó de la programación matutina del Canal 18. También, en 1981, fundó y dirigió la sección cultural de El Universal. Por todas estas tareas y algunas otras en el ámbito de la información, en 2008, recibió el Premio Nacional de Periodismo de México.
Su obra literaria superó el periodismo con novelas como Juan N.M. (1956), Fuga, hierro y fuego (1979) o Pálidas banderas (1989), o con ensayos sobre el cine como María Félix, La Doña (1985), El Indio Fernández (1986) o Historia popular del cine (1996), e incluso con piezas teatrales como El juglar y la cama (1966) o Los cazadores (1967), y hasta con unas sui generis memorias, Para parar las aguas del olvido (1982).




 

Para más información:
Nacho Wilhelmi
Responsable de comunicación

Biblioteca Guinardó-Mercè Rodoreda: Quan Vicens Dansa


Presentación "SIT TIBI TERRA LEVIS", de Felipe Sérvulo


Presentació: De teulades en amunt a Olesa de Montserrat


Presentación de "A LAS DOCE DE LA NOCHE DEL DÍA DE MI CUMPLEAÑOS" de Manuel Gris

Jueves, 30 de Marzo a las 19:00
Librería Gigamesh
Calle Bailen, nº8, 08010 Barcelona
 
En el mágico marco de una de las mejores librerías de Barcelona, la nueva novela de Manuel Gris dará el pistoletazo de salida en una carrera que, seguro, va a ser más que divertida y excitante.
 

VEUS Polipoètics UnderFestival 1 · Tercera Sessió


Joan Lluís Sagués al dia mundial de la poesia

Martes, 21 de Marzo de 18:30 a 19:30
Biblioteca Olesa de Montserrat - Santa Oliva
Salvador Casas 28, 08640 Olesa de Montserrat
 
olesaAteneu i la biblioteca Santa Oliva d'Olesa de Montserrat, organitzen el Dia Mundial de la poesia que m'inclou. Presento el GRTLF i el més nou, el poemari "ia, ia, OH!". Dues representacions al preu d'una.
 

Presentación al "desuso" del poemario de Juan Cabezuelo


Viernes 17 de Marzo de 20:00 a 21:00
Sons Of Gutenberg
Ferlandina, 32, 08001 Barcelona
 
Presentación +recital del poemario " A nadie le importa que sangren las flores" de Juan Cabezuelo.

Una presentación al "desuso" en la que contaremos con la presencia física del autor pero será el gran ausente.
Una noche en la que el autor solo conseguirá desnudarse delante del público a través de la poesía y gracias a la conjura y el cariño de varios poetas que recitarán sus versos y charlarán con él.

Nos acompañan a recitar a Juan Cabezuelo :
- Joan Lluís sagués
- Teresa Leedora
- Angel Ramón Larrosa
- Adrià Rod
- Francisco cazorla

Juan Cabezuelo es un escritor de realismo sucio y maldito, observador y narrador de las hazañas delser humano.
Pública mensualmente en la revista cultural Arte Factor ( arte-factor.org) y coordina el fanzine digital Reflexiones de una calavera mexicana ( rcmfanzine.blogspot.com.es).
 

Presentación del libro "A la poesía que me ha dado tanto"

Viernes, 24 de Marzo de 18:30 a 20:00
Botànics
c/ Sant Miquel, 4, 08911 Badalona
 
Presentación del libro "A la poesía que me ha dado tanto", de la autora Luisa López Gómez. Esta vez nos reuniremos en Badalona, en Botànics, un lugar poético y muy acogedor situado en
C/ Sant Miquel 4 (metro línea 2)

Presentará el acto la poeta Isabel Garrido

Recitarán poemas del libro los poetas:

Isabel Abad
Mabel Escribano
Cristina Company
y Emili Gil

Viernes 24 de marzo a las 18:30 h.
 

VermutArt: "Barcelona Experience" (by E. Lazzaro) + The Healers

Sábado 18 de Marzo de 13:00 a 15:00
 
La Perrockia
c/Francolí 60-62, 08006 Barcelona
 
Presentació de l'exposició "Barcelona Experience", d'Enrique Lazzaro, amb l'actuació de The Healers - Van Morrison Tribute, recordant Jordi Ortiz.
 
 
 

REVERTIMINI


Exposición de pintura *Animal :: El fuego* de Jorge Coco Serrano


En el Laberinto de Ariadna: Club Marina Colectivo de Escritores y sus días lábiles para vivirlos

Club Marina Colectivo de Escritores y sus días lábiles para vivirlos

los-dias-labiles
El Club Marina nació a raíz de la relación personal y profesional entre sus componentes, profesores en su mayoría y algunos también escritores. Al principio su actividad principal eran el comentario y la tertulia sobre lecturas compartidas.
Formado por Eugenio Asensio, Amanda Gamero, Jorge Gamero, Mercedes Gascón, Javier López, Herminia Meoro, Mariela Puértolas, Susana Tomás y Lara Vázquez. Lectores impenitentes, en su mayoría profesores, pronto empezó a introducir el comentario de textos escritos y editados por algunos de sus componentes.
Después de unos años surgió la idea de añadir la escritura creativa como actividad de grupo, planteándose la posibilidad de una publicación colectiva. De este modo nacen, entre otros, los nueve textos que componen esta antología; sencillamente, con el propósito de compartir también los frutos del proceso personal de creación literaria. LOS DÍAS LÁBILES es el resultado.
Editado por Estonberg Editorial, cada uno de los nueve relatos se asoma al recorte de veinticuatro horas de la vida y la intimidad de unos personajes en manos del azar y del tiempo lábil e inaprehensible. Los autores ofrecen impactos emotivos, reflexiones y experiencias que nos permitirán reconocer y reconocernos en ese espacio mágico donde pueden confluir vida y literatura.
Actualmente Club Marina está trabajando en su segundo proyecto editorial con la intención de incidir en las dimensiones del cuento como género literario.

Lloc: Aula dels Ecriptors de la ACEC - Canuda, 6 - 5ª - Ateneu Barcelonès – Barcelona

Horari: 18.00 h
Organització: El Laberint d’Ariadna
Presenta: Anna Rossell

Presentación del poemario de Begoña Montes, "Hambre".


Entrevista a Miguel Ángel Rincón Peña, por Eva Martín y Gonzalo García

martes, marzo 07, 2017

La poesía de Miguel Ángel Rincón Peña (Ronda, 1977) está construida con versos cercanos y reconocibles, poemas que cuentan cosas con las cuales nos podemos sentir identificados. Poesía de lo cotidiano pero cargada de profundidad, poesía de amor pero sin romanticismos pueriles, poesía social pero de ningún modo panfletera. 

Además de poeta, Miguel Ángel también es músico (https://youtu.be/x7V9cABnETE) y columnista en varios medios de comunicación (http://www.lavozdelsur.es/usuarios/miguelangelrincon)

En 2016 publicó su hasta ahora último poemario titulado “40 planes de fuga”. A lo largo de su trayectoria ha publicado 6 libros de poemas, participando en varias antologías poéticas. 

En la poesía contemporánea que actualmente se hace, no solamente en la provincia de Cádiz, sino en Andalucía, existe un grupo de poetas con voces de lo más personales, podemos hablar por ejemplo de Rosario Troncoso, Luis García Gil, David Franco Monthiel y nuestro invitado, Miguel Ángel Rincón, que aunque nacido en Ronda (Málaga), reside desde su niñez en Prado del Rey (Cádiz).

Hemos tenido el placer de conversar largo y tendido con el poeta rondeño/pradense sobre poesía y sobre muchas cosas más. A continuación reproducimos un resumen de dicha conversación:

¿Qué dicen sus libros?

Mis libros cuentan pequeñas historias, historias cotidianas en su mayoría. Dicen cosas sobre el amor, sobre la vida… y se inquieren también sobre muchos temas. Con el paso de los años, uno empieza a decir cosas que siempre ha dicho pero de diversa forma.

Quizá esto último sea madurez…

Quizá sea un atisbo de madurez, sí.

He leído en alguna reseña sobre su obra que sus poemas vienen impregnados de una fuerza elemental: la honestidad.

Uno intenta serlo siempre y plasmarlo en el papel. Tengo unas ideas y una manera de ver las cosas que para mí son irrenunciables. Yo soy quien soy, y no quiero engañar a nadie. Sobre todo, no quiero engañarme a mí. Si siento que tengo que escribir sobre “algo”, aunque ese “algo” sea políticamente incorrecto, no me tiembla la mano. Cómo decía Dostoievski en sus Memorias del Subsuelo "Yo no puedo callar cuando el corazón me da gritos..." Supongo que de eso va la honestidad.

Sus libros han sido publicados por diversas editoriales, ¿No ha encontrado aún su editorial de cabecera?
Mis libros han sido editados por editoriales muy pequeñitas. La primera que apostó por mis poemas fue Castellarte, con la cual he publicado dos libros: Elucubraciones de un superviviente y Poemas en el equipaje. Luego vinieron Tiempo de Cerezas, Atrapasueños y Seleer. Ahora, visto todo desde una cierta distancia, lamento que esas editoriales no apostaran más por esos libros, creo que La máquina quimérica y 40 planes de fuga se merecían una mejor promoción, sin embargo, las promociones fueron casi inexistentes. Pero bueno, las editoriales son las que ponen el dinero y las que deciden el recorrido del libro. En la mayoría de los casos somos los autores los que tenemos que hacer promoción por nuestra cuenta y riesgo. Es una pena, y es algo que a los demás compañeros y compañeras también les ha pasado y les sigue pasando.

¿Para cuándo un libro con una editorial que le ofrezca garantías?
Pues eso quisiera yo saber, je, je. La culpa debe de ser mía, que no participo en certámenes de poesía ni tengo padrino que conozca a alguien importante en alguna gran editorial.
Me gustaría publicar con una editorial que se tome en serio el trabajo de uno, que mueva el libro y que, por ende, sea profesional, con eso me conformo. Creo que, quitando un par de proyectos que tengo entre manos para publicar con dos asociaciones culturales, no volveré a sacar ningún libro con editoriales parecidas a las que me han publicado anteriormente. Es preferible la autoedición, fíjense.

Todos los artistas tienen influencias, cercanas o lejanas, ¿cuáles son las suyas en el mundo de la poesía?
Tengo muchas y muy buenas influencias: Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Ángel González, Jaime Gil de Biedma, Neruda, Benedetti, Julio Mariscal, Pedro Sevilla, Gloria Fuertes, Javier Salvago, Roger Wolfe, Antonio Orihuela, y tantos otros que me marcaron positivamente.

¿Y en la música?
Es difícil, son muchos: The Beatles, Johnny Cash, Bob Dylan, Aute…, y un larguísimo etcétera.

¿Qué instrumento musical toca?

Siempre he tocado el bajo, y me considero ante todo bajista. También le doy a la armónica, a la guimbarda, a la percusión, etc. Ahora estoy tocando la batería en un proyecto en ciernes.


Hablemos de sus proyectos, ¿se pueden desvelar?

Sí, claro, mis  proyectos más inmediatos son varios. “Camposanto’blues”, que es un grupo de Rock & Roll creado junto a dos buenos amigos y con el cual esperamos tocar mucho este verano. También tengo otro proyecto muy especial que se llama “Quejío underground”, en el que participamos cantautores y poetas, compañeros y amigos del colectivo El fuego de la utopía, al que pertenezco. Además, hace poco pusimos en marcha “PoPoesía”, un espectáculo poético-musical que estamos llevando a cabo en teatros.
Luego tengo casi acabados dos libros de poemas que reposarán un tiempo prudencial antes de decidir qué hacer con ellos. Desde hace un par de meses estoy inmerso escribiendo una novela, de la cual llevo unos 20 capítulos. No sé si me atreveré a publicarla, si lo hago seguramente vaya firmada bajo seudónimo, ya veremos. Y, por supuesto, no quiero olvidarme de mi querido Ateneo Cultural Almajar, con el cual estamos creando muchos y variados proyectos culturales en Prado del Rey. Una labor pedagógica y divulgativa muy importante a nivel local.

Ha sido padre recientemente, ¿le influye esa circunstancia a la hora de crear?

Por supuesto, mi paternidad influye sobre todo lo que hago. Es más, influye incluso en lo que no hago. Desde que Pablo llegó, he bajado el ritmo que llevaba, ahora, por ejemplo, elijo muy bien los sitios en los que recitar. Antes podía hacer unos 20 ó 25 recitales al año, incluso algunos más, ahora, sin embargo, hago la mitad. Un pequeño de 15 meses requiere mucho tiempo, mucha dedicación, y en eso estamos ahora.
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2 horas y 5 cervezas más tarde, paramos la grabadora y damos por concluida la conversación. Volviendo para Málaga tenemos la sensación de haber estado con alguien que tiene una visión del mundo y de la vida muy particular, una de esas personas que merecen la pena conocer y es que los poetas siempre tienen algo que atrae; un halo misterio quizás.

Para más información sobre la vida y obra de Rincón Peña, os dejamos algunos enlaces:

www.miguelangelrincon.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Ángel_Rincón_Peña
http://www.lavozdelsur.es/40-planes-de-fuga
https://youtu.be/qPKqAhqFU5A

Julio Aranda, entrevista de Rollando Revagliatti


Julio Aranda: “Si persistimos en nuestra intención de rescatar lo prístino, llegaremos a ser una sociedad más justa”.Entrevista realizada por Rolando Revagliatti


Julio Aranda nació el 17 de noviembre de 1961 en la ciudad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, la Argentina, y reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Integró el Consejo de Redacción de la revista de literatura “Tamaño Oficio” desde 1997 hasta su número de cierre, en 2016. Fue jurado en el rubro poesía en los concursos internos organizados por la Asociación Gente de Letras. Entre otras distinciones, obtuvo el Primer Premio de Poesía “Antonio Cuadrado” en 1999, el Primer Premio de Poesía 2001 otorgado por Mesas Redondas Panamericanas y el Primer Premio de Poesía “Roberto Juarroz” 2007, instituido por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Almirante Brown. Ha sido incluido en las antologías de poesía y cuento editadas por la Oficina Municipal de Tres de Febrero en 2007, 2010, 2011 y 2013. Participó en el volumen colectivo “Memoria del olvido” (Ediciones Botella al Mar, 2000). Publicó los poemarios “Agudo pico el del pájaro oscuro” (Ediciones Gente de Letras, 2000) y “Grietas que me escriben” (Febra Editores, 2003).

1 — Sabemos que naciste en una localidad lindante con nuestra ciudad; pero tu infancia transcurrió un poco más lejos.

          JA — Unos pocos kilómetros más lejos. Siendo yo hijo de una madre muy joven (ella tenía dieciséis años), ama de casa, y de un padre obrero de una fábrica metalúrgica, cuando nací compraron un terreno en un barrio en formación, que hoy es San Francisco Solano. Ámbito agreste, apenas loteado, entre calles de tierra que se anegaban con las lluvias y, por ese entonces, carente de los servicios esenciales: ni luz, ni agua corriente, ni cloacas. Mi madre me leía cuentos y poemas, ya que no había otro entretenimiento (los vecinos más cercanos estaban como a trescientos metros). Mi madre fue mamá y maestra. A mis cuatro años yo sabía leer y escribir. No ceso de recordar con ternura, en las tardes-noches de invierno, el perfil de mi madre leyendo a la luz de la lámpara a querosén que iluminaba la pieza, mientras esperábamos el regreso de mi padre. Luego el progreso fue ganando la batalla. En el colegio primario, mi amor por la poesía me ubicaba como figura repetida en todos los actos, recitando versos al General San Martín o referidos a nuestra bandera. El colegio contaba con una pequeña biblioteca: fui ampliando mis lecturas y accediendo a diversos autores. Por los diez u once años comencé a advertir que la musicalidad de esos textos me resultaba mágica y me transportaba a lugares imaginarios de los que no quería regresar. El colegio secundario lo cursé en nuestra ciudad. Donde concurría a eventos culturales. Me maravillé en mi adolescencia con los poetas franceses, con el Pablo Neruda de un Chile politizado, con César Vallejo, con Roberto Juarroz (quien también vivía bastante cerca de Avellaneda) y su “poesía vertical”, con el poeta dominicano Manuel del Cabral (poco recordado en estos tiempos); eran épocas de Alejandra Pizarnik, de Vicente Huidobro y su creacionismo. Simultáneamente llenaba cuadernos con mis propios escritos.

2 — ¿Y al finalizar el secundario?

          JA — Me anoté en 1980 en la Facultad de Filosofía y Letras. Comencé a ofrecer, tímidamente, poemas a revistas y suplementos. Algunos se llegaron a publicar. En 1981 fui convocado al Servicio Militar Obligatorio, lo que me alejó de mis pretensiones poéticas. Para colmo, me dieron la baja del ejército en marzo de 1982 y un mes después estalla la guerra de Malvinas, por lo que soy reincorporado y enviado a Comodoro Rivadavia, como “reserva”. Resultado: recién retorné a la vida civil a mediados de ese año, habiendo interrumpido mis estudios, sin trabajo y en un país quebrado. Después conseguí un empleo, frecuenté bibliotecas y retomé la escritura. Un día de esos que nunca faltan, en los que nos replanteamos casi todo, me deshice de varios cuadernos con poemas. Nada me conformaba y tampoco lograba escribir algo distinto. Me dije “necesito ayuda” y concurrí a talleres literarios, algunos coordinados por poetas reconocidos a los que no nombraré, sin alcanzar satisfacción, ahogado en mi interior y con la necesidad imperiosa de regresar a mis fuentes creativas.

3 — Voy calculando que nos acercamos a “Tamaño Oficio”.

          JA — Alguien me invita a la presentación de un nuevo número de esa revista, en la bodega del célebre Café Tortoni. La directora era una tal Lucila Févola, hasta entonces desconocida para mí. Ese fue mi verdadero comienzo. La escuché, compré la revista, me acerqué a ella, a las pocas semanas estaba asistiendo a sus talleres literarios, que dictaba en una oficina de la Avenida de Mayo. Me fui imbuyendo de los conceptos de estructura, musicalidad, aliteraciones, de la importancia de los silencios en el texto, los diferentes tonos, cambios de ritmo, etc. Y todo acompañado por lecturas, no sólo de poesía, sino desde filosofía y religión hasta narrativa y ensayo. Lucila hablaba del poema como de una perfecta red donde ningún punto del tejido podía estar corrido, de fuerzas centrípetas y de fuerzas centrífugas dentro del texto: no sólo teorizaba sino que lo mostraba en su obra y nos conminaba para que lo intentemos en la nuestra. Aprendiendo a pulir y adaptándome al maravilloso equipo de la revista, me invitó a sumarme al Consejo de Redacción. Poetas del grupo, Jorge Montesano (fallecido en 2002), Osvaldo Spoltore, Haidé Daiban, Emmanuel Muleiro y yo, publicamos una antología, “Memoria del olvido”, complementada con un CD en el que Lucila y el escritor José Bravo recitaban nuestros poemas.


Julio Aranda con Lucila Févola, Lina Caffarello y Osvaldo Spoltore en 2004


4 — Tres años con Lucila Févola (1942-2013) y ese entorno de estudio y producción, hasta arribar a tu primer poemario.

          JA — Que es cuando comienzo a publicar algunos cuentos y me animo al ensayo (por ejemplo, uno sobre poetas italianos del siglo XX). Y tres años después, habiéndome fogueado en mesas de lectura y programas radiales, más o menos coincidiendo con la aparición de mi segundo poemario, Claudio LoMenzo y Javier Magistris, directores de “La Guacha”, me invitan a reseñar y comentar libros para su revista. Mientras, debido a que por diferentes motivos la mayoría de los escritores fundadores de “Tamaño Oficio” se fueron alejando, me aboqué con mayor intensidad a acompañar a Lucila, seleccionando el material, rescatando, como se dice, a poetas olvidados, procurando avisadores para solventar el costo de cada edición, lidiando con la imprenta, efectuando correcciones, consiguiendo ámbitos para las presentaciones, sopesando a los posibles intervinientes, y todo con el filtro de Lucila. Cuando ella fallece, del Consejo de Redacción sólo quedábamos Osvaldo Spoltore y yo. La familia de Lucila nos dona parte de su biblioteca, sus libros publicados y numerosas carpetas y cuadernos escritos de su puño y letra que aún no hemos podido desclasificar. Consultamos con el resto del grupo y decidimos continuar con la revista siguiendo la línea de Lucila hasta cumplir el trigésimo aniversario en 2016. Cerramos el ciclo en la Feria del Libro. Y como hallamos un poemario inédito de ella que había dado por concluido pocos días antes de morir, con unos pesos que aportamos y la ayuda económica del Ministerio de Cultura, lo pudimos editar y presentar en el Museo Ricardo Rojas.

5 — Por teléfono me contaste que sos viajante de comercio.
          JA — Un trabajo que a priori surge como antagónico para un hacedor de poemas. Sin embargo, largas horas conduciendo por rutas semi desérticas, visitando pueblos y ciudades de las provincias de Buenos Aires y de La Pampa, me hicieron encontrar la paz necesaria que (casi) todo poeta anhela; aquellos que no conocen nuestra geografía no se imaginan que sólo a unos kilómetros de nuestra capital, el ámbito pueblerino influye de tal forma en nuestros sentidos que es imposible abstraerse y no vivenciar el regocijo con que la vida nos premia a cada paso. En las horas de la siesta, donde me veo obligado a descansar, puesto que entonces cada pueblo parece detenido, encuentro mi refugio espiritual para leer y escribir. Muchos poemas han nacido en esos instantes de profundo silencio. De todos modos, más allá de lugares específicos, la poesía es una presencia continua que uno debe esforzarse por mantener y alimentar. Como dijo Giovanni Raboni (1932-2004), un poeta nacido en Milán, en un reportaje: “La poesía está cuando está. Si hay ganas, se escribe; lo que me parece importante, aun cuando no escribo, es mantener viva la relación entre la poesía y todo lo demás. Si la escritura es intermitente, hay hilos sutilísimos en tensión continua, incesante elaboración. Para mí la poesía es el lugar donde nada se agota, sino todo se verifica: ideas, sentimientos, elecciones. Si uno vive al cinco o también al cincuenta por ciento es difícil que sea un gran poeta. A los poetas avaros con la vida y con los demás, cuanto más envejezco, menos los amo; es más, ni siquiera los entiendo.” Ésta me parece una de las definiciones más sutiles y bellas que he leído. Retomando: la libertad que me permite mi trabajo como viajante de comercio (en el rubro de juguetería), está potenciada desde el arco opuesto por una búsqueda de tiempo y espacio que en nuestra gran capital, con sus luces de neón y su bullicio, me cuesta más hallar. En mi caso, los lugares alejados me enseñaron a escuchar el silencio, ese silencio significativo que pesa tanto como la palabra justa. Equilibrio entre el decir y el no decir. Complementación de los opuestos.

6 — ¿Publicarás un tercer poemario?
          JA — Hace ya varios años que tengo la intención de publicar, pero lo he ido postergando. Estoy procurando seleccionar de un alto número de textos. Están los que escribí y que ya no me dicen lo que me decían; los que fantaseaba que desecharía y vuelven a adquirir protagonismo; los que percibo como ajenos. Es difícil la articulación. Cada obra debe ser medular, abarcadora del propio universo, y hay tanta transformación continua en mí… En definitiva, la respuesta a tu pregunta es sí, publicaré un tercer poemario y ojalá sea en 2017.


7 — Cerrado el ciclo de tres décadas de “Tamaño Oficio”…

          JA — Es importante aclarar por qué cerramos el ciclo. No fue una decisión caprichosa sino razonada, consensuada con el grupo. La revista nace de mano y obra de Lucila Févola, allá por 1986, como respuesta a la inquietud de los talleristas que asistían a sus clases y que no encontraban un espacio “físico” para publicar. Surgen los primeros números. Luego, por exigencia del grupo fundador (integrado por Haidé Daiban, José Emilio Tallarico, Alicia Clausi, Florencia Durán, José Bravo, Dora Pietromica, Gustavo Villamor, María Barrientos) y de Lucila, “Tamaño Oficio” va creciendo y ya no alcanzaba con el empeño de los talleristas. Se incorporan entrevistas, cuentos, artículos sobre escritos filosóficos y sobre obras de teatro... Y a propósito de teatro, hay un nombre que merece ser destacado por lo que le brindó a la propuesta. Me refiero a José Bravo (1934-2010), poeta, ensayista, dramaturgo, profesor de teatro (hasta su fallecimiento enseñó teatro en la cátedra de la Universidad de La Matanza), quien hizo de la humildad su mejor carta de presentación y con un conocimiento profundo del universo cultural. Fue el pilar en el que Lucila y los que nos sumamos después, nos apoyamos siempre, sabiendo que era posible encontrar en ese maestro el consejo preciso.

          Se difunden entrevistas realizadas a Alfredo Veiravé, Alejandrina Devescovi, Osvaldo Bayer, Elsa Bornemann, Santiago Kovadloff, Josefina Arroyo, Héctor Miguel Ángeli, María Adela Renard... Se rescatan obras como la novela “El hombre importante” de Alberto Gerchunoff (1883-1950), cuentos de Haroldo Conti, poemas de Julio Cortázar, Emilio Zolezzi, Ezequiel Martínez Estrada, Rogelio Bazán, el entrerriano Luis Alberto Salvarezza, Ana Emilia Lahitte, Juan L. Ortiz y tantos, tantos otros. Y del poeta sanjuanino Jorge Leonidas Escudero (1920-2016), cuando aún no era muy leído.

          A propósito de Escudero, años después, cuando comienza a gozar de prestigio, viaja a Buenos Aires para leer sus poemas en la Biblioteca Nacional, invitado por Ediciones en Danza, que le había publicado lo que en ese entonces era su último libro. Él mantenía una relación epistolar con José Bravo. Yo, justo unos meses antes había publicado un ensayo sobre su obra que titulé “Escudero: un viento zonda en la planicie poética”. Enorme fue mi satisfacción cuando, junto a José Bravo, recibo la invitación para asistir a su lectura. En una de las salas chicas de la Biblioteca éramos un grupo selecto. Lo recuerdo, menudo como era, con esa fuerza interior que no denunciaba su edad (andaría cerca de los ochenta) y, lo más sorprendente, después del acto, se deshizo un poco a las apuradas de los que lo rodeaban para felicitarlo y se fue con nosotros a tomar algo por un boliche de la zona donde nos quedamos hablando del lenguaje poético, de folklore, de sus andanzas mineras.

          Otra satisfacción que me brindó “Tamaño Oficio” fue haber conversado con el poeta y traductor platense Horacio Castillo. Cuando con Spoltore, Montesano, Daiban y Muleiro publicamos “Memoria del olvido”, acudimos a él (a quien conocíamos por un reportaje que se le había realizado para la revista) y le pedimos que nos presente el volumen. No sólo aceptó con creíble entusiasmo, sino que nos decía (y lo reiteró públicamente) que se sentía halagado. Fue un lujo total. La presentación se efectuó en nuestra ciudad, y él viajó desde La Plata, de noche: su compromiso para ese evento y su análisis de nuestras poéticas, me ha dejado una huella.

          Considero que la literatura siempre es denuncia, y “Tamaño Oficio” la ejerció desde la creación, desde el no amedrentarse cuando todo alrededor parecía que se derrumbaba. En el Nº 27, octubre de 2003, José Bravo exponía: “¿Cuál es la misión del artista, si es que tiene alguna? En principio, salvaguardar su propia existencia y ayudar a salvaguardar la existencia común, como cualquier hombre del planeta”, y más adelante cierra la idea: “Sus reacciones artesanales, sus imágenes, sus palabras y objetos, no lo privan del angustioso cometido de que su grito siga siendo de alarma, de formalizar una esperanza cierta, de toma de conciencia, ya.” Estoy persuadido de que en esta toma de conciencia está la misión del artista.

          Ahora comienza otra etapa. Osvaldo Spoltore y yo fundamos “Copérnica” el 24 de agosto de 2016, coincidiendo con el Día del Lector, así declarado por el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación, conmemorando el natalicio de Jorge Luis Borges, cuando adherimos a la suelta de poemas, en esquinas de nuestra ciudad, organizada por la Fundación El Libro y la Sociedad Argentina de Escritores. Habremos de coordinar una actividad pública y periódica que llevará el nombre elegido. Y estamos elaborando el primer número de la revista “Copérnica”, que, calculamos, verá la luz en marzo o abril de 2017.


8 — Obtuviste con tu cuento “El guardián” un segundo premio otorgado por la Universidad Popular de La Boca.

          JA — Mi narrativa es la parte menos difundida y, probablemente, la menos explorada por mí. En mis textos, todos breves, procuro una estructura circular, al modo de algún tipo de animal siempre mordiéndose su cola. Son numerosos, pero necesitan reescritura, correcciones.


9 — Uno de los personajes de la novela “El mundo deslumbrante” de Siri Hustvedt señala: “Los pensamientos, las palabras, las alegrías y los miedos de otras personas nos afectan y se vuelven parte de nosotros.” ¿Advertís que algo de lo establecido en dicha frase te haya sucedido?
          JA — Cierta energía que emana de los seres con quienes interactúo suele habitarme, a veces fugazmente, a veces días enteros, y entonces me siento vulnerable, confuso y, lo que es peor, incapaz de transformar esos sentimientos, sobre todo si son negativos. Concientes o no, hay una vibración en las personas que a todos nos afecta. No soy yo y los demás, no soy yo y el universo. Soy parte de un todo más complejo y que no se agota en un nombre y apellido. ¿Cómo abstraerme? Allí es donde toman protagonismo mis artificios salvadores: las máscaras. Sé que muchos lo asociarán con falsedad o con ocultar el verdadero rostro: yo no lo creo, al contrario, lo que llamo máscaras me permiten ambular (o deambular) por los caminos donde el dolor, las tristezas, el miedo, y en menor grado las alegrías ajenas, me atraviesan en las múltiples y continuas relaciones sociales.


10 — A donde te dejes llevar, según cómo te resuenen, Julio: ¿nieve, aguanieve, gránulos de nieve, granos de hielo, prismas de hielo o granizo?

          JA — Todos esos términos son aplicables a mi poesía; cualquiera de ellos puede trasladarme a un sutil estado de transparencia; depende el contexto en que se ubiquen será aguanieve, gránulos de nieve o tal vez granizo, pero esto sin buscarlo adrede, sino simplemente permitiendo que aparezca en el estado que mi agua poética me proponga.


11 — ¿Cuál ha sido el enfoque, en tu ensayo “La vocación que nos elige”, respecto de los poetas italianos del siglo XX?

          JA — Te transcribo las primeras líneas: en ellas se condensa el hilo conductor: “En la primera mitad del siglo XX, las dos guerras mundiales dejaron un saldo de alrededor de cien millones de personas muertas. Esto nos demuestra lo inestable que fue el final del segundo milenio y cómo todo se fue modificando a una velocidad que pobló de incertidumbre al planeta. La poesía no ha sido ajena a la sucesión de cambios, sobre todo en Europa, la zona geográfica más castigada por los enfrentamientos. Pero, a pesar de todo, nunca dejó de tener una presencia vital; pareciera que los poetas, en épocas de profundas crisis, se sensibilizaran más ante la angustiosa presencia de la muerte. Y los poetas italianos no han sido la excepción.”

          Durante un largo lapso fui reuniendo opiniones, entrevistas, artículos donde los poetas hacen referencia a la creatividad, a la rigurosidad para cumplir con una vocación que priorizaron. Cuanto más leía a un alto número de ellos, más me sorprendían por su actitud y búsqueda profunda y comprometida. Hablo de Vincenzo Cardarelli, Giuseppe Ungaretti, Mario Luzi, Cesare Pavese, Atilio Bertolucci, Giovanni Raboni, Salvatore Quasimodo, Vittorio Sereni, Eugenio Montale (quien aporta esta brillante definición: “No es que yo haya buscado a propósito la oscuridad, pero nadie escribiría versos si el problema de la poesía fuera hacerse entender”), Alfonso Gatto, Giorgio Caproni...

          Sé que intentar definir a la poesía es como procurar detener el tiempo, es un encuentro de su esencia con ese designio desconocido y superior que, de algún modo, atraviesa las puertas de toda percepción. Sólo si se logra esta comunión, el arte surge y se instala en la realidad para plasmar otra realidad, su propia realidad. Y creo que estos poetas italianos de posguerra conforman uno de los más claros ejemplos, por lo menos para mí.


12 — Si tuvieras que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegirías?

          JA — Me aterra la idea de estar en un único lugar y no poder salir jamás de él. Soy inquieto por naturaleza...; tal vez por eso nunca he residido muchos años en una misma casa. Me gusta entrar y salir de los lugares y hasta de mí mismo. Rehúyo de todo lo que fija. Así voy envejeciendo sin echar raíces. Caprichos de un caminante consuetudinario.


13 — ¿Tendrás por allí algún episodio irrisorio del que hayas sido más o menos protagonista y que nos quieras contar?

          JA — No irrisorio, pero sí curioso. Fue en 1997 o 1998. Nos invitan, entre otros, a Jorge Montesano y a mí a una lectura de poemas y nos piden que les adelantemos el material que íbamos a leer, cosa que nos pareció extraño...; entre mis poemas había uno que hacía alusión a los desaparecidos. Lo que no sabíamos era que la lectura se realizaba en la sede de un edificio céntrico que por ese entonces pertenecía al Círculo Militar. Nos citan un par de días antes y “gentilmente” me indican que ese poema no debo leerlo porque el tema estaba muy trillado y bla-bla-bla, y que no lo tome como un acto de censura. Ante mi sorpresa, Jorge Montesano increpa a los dos hombres que nos atendían, diciéndoles que “no vamos a permitir” que nos elijan los poemas, y que si no estaban de acuerdo que borraran nuestros nombres del programa. Los hombres se miraron entre sí, como consultándose, y juro que temí que todo se siguiera complicando. Finalmente, nos devolvieron el material señalándonos que sólo era una sugerencia. Corolario: me dí el gusto de leer un poema sobre los desaparecidos en un evento cultural organizado en un edificio que pertenecía al Círculo Militar.


14 — ¿Te conforma tu sentido del humor? ¿De qué sos “demasiado” y preferirías no serlo?

          JA — Considero mi sentido del humor como el de muchos. Suelo ser bromista con mis amigos y bastante solemne con los que no conozco. En mi escritura, el humor no es una cualidad que aparezca a menudo. Con los años, cada vez me cuesta más abstraerme de los compromisos laborales; el tiempo se me va tratando de resolver conflictos surgidos de mi relación con los clientes, y esto es algo que aspiro a resolver lo más pronto posible. Por lo demás, transito por los “claroscuros” como cualquier ciudadano.


15 — ¿Cuál es la pregunta, que con escasas variantes, tantos preguntadores formulan para concluir un reportaje?: la que ahora te extiendo: ¿Qué nos podés contar que se te haya quedado en el tintero?...

          JA — Solamente agradecer. A la vida. A las personas que la poesía me ha permitido conocer, a la tarea, en algunos casos titánica, de los que —como en tu caso— apuestan, a cambio de nada, por la difusión de las palabras de los que nos consideramos hacedores. El escritor Eduardo A. Azcuy [1926-1992] dijo alguna vez: “El modo con que el hombre experimenta el mundo depende de la calidad de su conciencia.”  Una conciencia pura nos aliviará de tanta pena mundana. La poesía sigue siendo un bálsamo entre tanto dolor. Creo en la palabra como herramienta de un presente y futuro que nos define como especie; sólo si persistimos en nuestra intención de rescatar lo prístino llegaremos a ser una sociedad más justa y perpetua a pesar de lo finito. Estoy persuadido de que la poesía ha trascendido desde siglos la frontera de toda muerte acontecida.


Julio Aranda selecciona poemas inéditos de su autoría para acompañar esta entrevista:



MERECER EL POEMA
"Hacia ti mi larga marcha / por merecer la palabra"
(Abdellatif Laabi, poeta marroquí)

Atravesemos la noche como si fuera un puente.
Llevemos lámparas
y carne de venado.
Escuchemos el trino del pájaro que fue
primero tempestad
y luego brisa.

Todo debe merecer una fiesta.

Miremos nuestras manos,
rojas de frío,
apretadas
al tiempo y a la historia.
Estamos juntos,
unidos por cadenas de raso,
cargando en las alforjas
una semilla blanca
y un laurel disecado.

No hay camino a elegir.
Es tan sólo un destino de palabras
diseminadas como migas de pan.

Pero todo debe merecer una fiesta.

Habremos de estrecharnos contra el árbol
donde el ahorcado duerme con los ojos abiertos.
Devolveremos al tigre
su fuego, su belleza
y haremos con las constelaciones
una red, una trama
para atrapar al pez que nos nada en la lengua.

Por eso,
amanecidas almas al borde del abismo,
que no se rompa el cántaro
ni se agote la fuente.
Encendamos las lámparas,
compartamos la carne.

Todo debe merecer una fiesta.



EL SALTO   


Saltar.
Pero hacia atrás.
Saltar desde el futuro a la niñez.
Desprender la mochila
y desatar los miedos.
Caer de pie
           o de manos
(no importa demasiado)
pero juntar mientras caemos
todas las palabras que olvidamos.

No entrecerrar los ojos
y abrir la boca grande
como para tragarse el cielo
           y nunca tocar fondo.
Sólo saltar
(pero hacia atrás).
Saltar desde la muerte al fecundado óvulo.
Saltar,
siempre saltar
y saltar otra vez
hasta que el universo salte adentro nuestro
a otra luz
a otro cuerpo.



AL ENCUENTRO


Como antiguo mapa me despliego sobre infinita mesa.
Corro por dentro de un anillo
buscando el sol
y a veces
                canto
                          con una voz extraña.

Me arrastro entre las piedras del insomnio
y me sueño despierto.
Hablo en silencio.
Pateo las columnas del sarcasmo
para que caiga la verdad
como una lluvia fresca.

Pero cadenas no:
          las sombras no se atan
          y la luz nos traspasa.

He vivido buscando
sin entender que el agua también contiene fuego.
Soy el que busca lo encontrado,
el que perdió su imagen más allá del espejo,
el que guardó el futuro en un cofre vencido,
el que ríe llorando,
el que se va desnudo por un río de estrellas.



MAR


Cuando era muy pequeño
y mi madre me bañaba,
la tina era un inmenso mar.
Yo fabricaba olas agitando los pies
e imaginaba barcos que se hundían en mi ombligo.
                           Hoy,
náufrago de tantas tormentas,
tomo sus manos —esos barcos enormes
que transportaron sueños—
y se las acomodo por fuera de la tina
para que no se hundan
en este inmenso agujero.



CANTO DE SIRENA


Rescatar los cuerpos de los marineros ahogados y amontonarlos en la bodega
donde las ratas chillan
y el olor a pescado y la bruma que empapa
el capitán prepara un tuco
hoy va a cenar solo en la cabina y dará voz de mando
a su sed de vino agrio
pero después vendrán los puertos y tabernas
y las putas que ríen por monedas de cobre
el mejor ron de Cuba para ahogar las historias
y las familias de los muertos “lo siento mucho, señora,
su marido fue un héroe”
y quién carajo dijo que navegar es lindo
tabacos de mala calidad
los tatuajes no abrigan el dolor
nadie se tapa los oídos ni se amarra a los mástiles
y la bodega llena y con olor a pescado
y se ha roto la bolsa que guardaba la harina
y son pasos fantasmas
y el vino está más agrio
ola
     tras ola
                  muerte
                              tras muerte.




SED DE VAMPIRO


No te limpies la sangre de las comisuras:
       que sepan que eres el mordedor de cuellos.

Después todo serán flashes,
idas y vueltas
por tu psicología.

Y aunque los niños trepen a los árboles para arrojarte piedras
y aunque los espejos huyan a tu paso,
tú,
extraña criatura de siglos,
podrás morder en paz
hasta vaciar cada palabra,
hasta volver al lecho donde reinan las sombras.



Entrevista realizada a través del correo electrónico: en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Julio Aranda y Rolando Revagliatti, 2017.

http://www.revagliatti.com.ar/030326b.html
http://www.revagliatti.com.ar/050715_gr.html
http://www.revagliatti.com.ar/050715_aranda.html



Acaso hubo búhos acá · Acción-Publicación

Os invitamos a la segunda acción de Acaso Hubo Búhos Acá.
2 impresoras serán las intérpretes.
Venid y llevaros un adelanto de la publicación que estamos preparando. Os esperamos!

Acaso hubo búhos acá consta de varios procesos. Comienza por una acción realizada el pasado 15 de julio de 2016:
I. Acción
Cuatro impresoras interpretan, "Vexations" de Erik Satie, imprimiendo el fragmento repetido tantas veces como sugiere la partitura original: 840. Una partitura que ni siquiera Satie interpretó en vida, y que fue posteriormente John Cage quien la llevó al “live”. ¿Tiene sentido la interpretación de esta partitura? ¿Qué margen tiene un intérprete de piano cuando se enfrenta a ella? ¿Qué pasa si los “performers” son máquinas?

II. Una composición sonora
Con los sonidos registrados se creó una nueva pieza sonora de 2'

III. Una publicación

Acaso hubo búhos acá es un proyecto colaborativo entre Do the Print, Irma Marco, Josué Coloma y Laura Llaneli.
+ info https://salon.io/ahba/about


miércoles, 15 de marzo de 19:00 a 21:00
Dosmil2000
c/ Valldonzella 29, 08001 Barcelona
 

Presentación Poemario Séptima Sensible, de Pilar Blanco Unzué

Poemario 'Septima Sensible'
María Pilar Blanco Unzué
Intervienen; Javier Aguirre González Durana, Gloria García, Teresa Corro, Merche Marín


jueves, 23 de marzo de 19:30 a 21:00
Biblioteca Pública de Zaragoza
Doctor Cerrada, 22, 50005 Zaragoza
 

No escribiré un bestiario i 24 Vintervariationer, de David Yeste

10 març 2017
 

No escribiré un bestiario i 24 Vintervariationer, de David Yeste

 

David Yeste (Terrassa, Barcelona, 1969)

Músico, narrador y poeta.

Aparte de diversos premios de cuento y relato, fue galardonado con el X Premi Ferran Canyameres de Novel·la, con la obra Bots iBarrals (Baula,2003), y con el Ciutat d’Olot de Novel·la, con Innomine patria (La Galera, 2010). Así mismo, ha colaborado en numerosas antologías.

Publicó, en febrero de 2014, su primer poemario, La maniobra deHeimlich (Playa de Ákaba). Es, también, antólogo y coautor de la antología de poesía Generación Subway (Playa de Ákaba, 2014).

De 2016 son sus poemarios La despiadada frontera entre elsilencio y el latido (Piediciones), No escribiré un bestiario (Ediciones Liliputienses) y 24 vintervariationer (Premi Miquel Martí i Pol 2016, Universitat Autònoma de Barcelona).

En proyecto, la edición en 2017 del poemario Pintura roja y papel de fumar, y la producción del espectáculo poético Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos, junto al percursionista y compositor Pepe Ferrer, en el que se combinan poesía y música de percusión escrita ex profeso para esos textos.

Coordina y gestiona diversos talleres de lectura y escritura creativa en el entorno de las bibliotecas públicas, y es autor y editor del blog poético ‘Tus ojos, mis manos y otros desiertos’

(http://www.davidyeste.com), en el que se pueden leer diversos fragmentos de sus poemarios.



portada_bestiario portadauab1

Lloc: Aula dels Escriptors de la ACEC - Canuda, 6 - 5º piso - Ateneu - Barcelona
Horari: 18.00 h
Organització: El Laberint d’Ariadna - Presenta Marta Sala Rifa

REMOR I FORMA: Arai Tatsuru (JAP) + Lina Lab

jueves, marzo 23, 2017


Los Gandules en el Teatro de Triana

Los Gandules

Los Gandules son un grupo de música aragonés que versionan canciones famosas, a las que añaden letras humorísticas, para montar un show desternillante en el que el buen rollo y la risa están más que asegurados.
 
Aparecen en sus conciertos vestidos con bata y sentados en un sofá, como si estuvieran en su propia casa, y desde allí improvisan nuevos versos para sus canciones y hablan con el público, mientras consumen alcohol. Su principal característica en directo es la "cara dura". No dudan en meterse en temas fangosos, como la política, ni en hablar de temas personales y contar anécdotas. 

¡No te lo pierdas!

Onrust (BE)+ Anus Nocturnum + DJ Dr GRRReen (BE) + Noir Noir


Presentación de libro "El sauz de los desvelos"

Viernes, 7 de abril de 19:00 a 20:00
Museo de Almería
Carretera de Ronda, 91, 04004 Almería
 
Presentación del poemario "El sauz de los desvelos" Ediciones Vitruvio.
 
 

Tertulia Stantia - Espai Tranquil (Sala Barbany)

Lunes, 27 de marzo de 18:30 a 20:00
C/Anselm Clavé, 44, 08401 Granollers, Barcelona
 
El próximo Lunes día 27 de marzo a partir de las 18.30h, volvemos a tener tertulia en Espai Tranquil de la sala Barbany de Granollers.
¿Te apetece venir a pasar un un buen rato de agradable charla? ¿Quieres venir a hablarnos de tus trabajos? Háblanos de ti, de tus proyectos. Recítanos tus poemas, cántanos tus canciones, toca tus composiciones... Estaremos encantados de tenerte con nosotros.

Dirección: ESPAI TRANQUIL - SALA BARBANY (BOTIGA)
C/ANSELM CLAVÉ, 44 - GRANOLLERS (BARCELONA)


CÍRCULO CULTURAL STANTIA.
Un nuevo Círculo Cultural ha nacido en Granollers.
Nuestra razón de ser no es otra que la de reunir a personas que aman la literatura, y todos sus géneros, así como la música, la pintura, la fotografía... y todas las ARTES.

Todos aquellos que queráis participar de nuestras tertulias y reuniones mensuales, ya estéis en Granollers o en cualquier otro lugar del Vallès Oriental, o vengáis de donde vengáis, aquí tenéis un lugar para vosotros. Nuestro lugar de encuentro es en el ESPAI TRANQUIL de la Sala Barbany de Granollers.

Estad atentos a nuestras noticias, pues en breve os informaremos del día de nuestro primer encuentro-tertulia.
¡Bienvenidos a Stantia!
 

Presentació d'El jove fòssil", de Ruy d'Aleixo


Domingo, 2 de abril de 13:00 a 15:00
Nollegiu
Pons i Subirà, 3, 08005 Barcelona
 
Presentem, a la llibreria No llegiu, a l'hora del vermut, "El jove Fòssil", novel·la de Ruy d'Aleixo. Comptarem amb l'autor i dos presentadors d'excepció: Josep Maria Argemí (escriptor) i Ernest Marcos (Professor de Grec Modern i Bizabtisnista - Universitat de Barcelona). Celebrem el nostre primer llançament en català molt ben acompanyats!

Beat Café: Políticas B. y el Movimiento por los Derechos Civiles

 
Sábado 25 de marzo de 19:00 a 20:30
Malpaso Librería
Diputación 331, 08009 Barcelona
 
Existe cierta tendencia a reducir La Generación Beat a un grupo de escritores y poetas: Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William Burroughs y Gregory Corso. Sin embargo, el movimiento Beat se trata en realidad de un fenómeno literario y cultural mucho más amplio, que se extiende de costa a costa de los Estados Unidos y que se expande mucho más allá de sus fronteras físicas y del límite temporal de las décadas de los cincuenta y sesenta. Las múltiples escrituras que podemos considerar como Beat configuran una almagama de voces y de diversidades poéticas, políticas y culturales que es necesario considerar para tener una visión global del movimiento y de su inflencia.

En esta ocasión hablaremos de políticas Beat y el Movimiento por los Derechos Civiles.

La charla corre a cargo de Mónica Caldeiro y el recital será un dúo poético-escénico La Patilla y la Visceraldiad (Víctor López y Mónica Caldeiro). Además, habrá micro abierto.

Entrada libre a taquilla inversa.
 

Ciclo de conferencias Ateneu Roig


Para parar las aguas del olvido, de Paco Ignacio Taibo I

jueves, marzo 16, 2017

Las memorias de toda una generación: la de “los niños de la guerra”.

Para parar las aguas del olvido
 

Paco Ignacio Taibo I
Prólogo de Luis García Montero
ISBN: 978-84-944355-9-1
288 páginas
PVP: 19,95 €



 


Para parar las aguas del olvido no son sólo las memorias de infancia y juventud de Paco Ignacio Taibo I, sino también las de sus amigos Ángel González, Manuel Lombardero o Carlos Bousoño; personajes claves en nuestra historia literaria reciente. Aunque la vívida estampa que plasma de aquel Oviedo de la postguerra y de las cartillas de racionamiento, de los desfiles imperiales y de los himnos altisonantes, convierten en Para parar las aguas del olvido en las memorias de toda una generación: la de los “niños de la guerra”, con su anhelos y sus carencias,  sus aspiraciones y sus decepciones.
Y, sin embargo, como señala con acierto Luis García Montero en su prólogo, “Para parar las aguas del olvido lejos está en su relato del patetismo; es más, se sirve de la imaginación y de la ironía para dejarnos un retrato todavía más conmovedor y palpable de aquellos días herrumbrosos y destartalados cuando “media España ocupaba España entera”.
Páginas imprescindibles para acercarse y sentir un tiempo crucial, aunque todavía nos pese, de nuestra historia.

Paco Ignacio Taibo I

Francisco Ignacio Taibo Lavilla nació en Gijón, el 19 de junio de 1924, y murió en la Ciudad de México, el 13 de noviembre de 2008. Con apenas diez años vivió su primer exilio en Bélgica, cuando su padre, dirigente de la UGT, huyó tras el fracaso de la Revolución de Asturias. Con el triunfo electoral del Frente Popular, en febrero de 1936, regresó a España, lo que propició que viviese la Guerra Civil y la represión posterior, que relata en Para parar las aguas del olvido. Por la influencia de su tío materno, Ignacio Lavilla, se convirtió en periodista. En España lo ejerció en El Comercio de Gijón y en El Correo Español de Bilbao, donde encaró desde el reportaje social hasta el periodismo deportivo, pero en 1959 se exilió a México. Allí, y también desde el periodismo, se convirtió en una figura en el ámbito cultural, frecuentando, entre otros, a Luis Buñuel y a Luis Alcoriza. Al punto que en 1965 fue nombrado director del Instituto Cultural Hispano de México, y desde 1980 se responsabilizó de la programación matutina del Canal 18. También, en 1981, fundó y dirigió la sección cultural de El Universal. Por todas estas tareas y algunas otras en el ámbito de la información, en 2008, recibió el Premio Nacional de Periodismo de México.
Su obra literaria superó el periodismo con novelas como Juan N.M. (1956), Fuga, hierro y fuego (1979) o Pálidas banderas (1989), o con ensayos sobre el cine como María Félix, La Doña (1985), El Indio Fernández (1986) o Historia popular del cine (1996), e incluso con piezas teatrales como El juglar y la cama (1966) o Los cazadores (1967), y hasta con unas sui generis memorias, Para parar las aguas del olvido (1982).




 

Para más información:
Nacho Wilhelmi
Responsable de comunicación

Biblioteca Guinardó-Mercè Rodoreda: Quan Vicens Dansa


Presentación "SIT TIBI TERRA LEVIS", de Felipe Sérvulo


Presentació: De teulades en amunt a Olesa de Montserrat


Presentación de "A LAS DOCE DE LA NOCHE DEL DÍA DE MI CUMPLEAÑOS" de Manuel Gris

Jueves, 30 de Marzo a las 19:00
Librería Gigamesh
Calle Bailen, nº8, 08010 Barcelona
 
En el mágico marco de una de las mejores librerías de Barcelona, la nueva novela de Manuel Gris dará el pistoletazo de salida en una carrera que, seguro, va a ser más que divertida y excitante.
 

VEUS Polipoètics UnderFestival 1 · Tercera Sessió


Joan Lluís Sagués al dia mundial de la poesia

Martes, 21 de Marzo de 18:30 a 19:30
Biblioteca Olesa de Montserrat - Santa Oliva
Salvador Casas 28, 08640 Olesa de Montserrat
 
olesaAteneu i la biblioteca Santa Oliva d'Olesa de Montserrat, organitzen el Dia Mundial de la poesia que m'inclou. Presento el GRTLF i el més nou, el poemari "ia, ia, OH!". Dues representacions al preu d'una.
 

Presentación al "desuso" del poemario de Juan Cabezuelo


Viernes 17 de Marzo de 20:00 a 21:00
Sons Of Gutenberg
Ferlandina, 32, 08001 Barcelona
 
Presentación +recital del poemario " A nadie le importa que sangren las flores" de Juan Cabezuelo.

Una presentación al "desuso" en la que contaremos con la presencia física del autor pero será el gran ausente.
Una noche en la que el autor solo conseguirá desnudarse delante del público a través de la poesía y gracias a la conjura y el cariño de varios poetas que recitarán sus versos y charlarán con él.

Nos acompañan a recitar a Juan Cabezuelo :
- Joan Lluís sagués
- Teresa Leedora
- Angel Ramón Larrosa
- Adrià Rod
- Francisco cazorla

Juan Cabezuelo es un escritor de realismo sucio y maldito, observador y narrador de las hazañas delser humano.
Pública mensualmente en la revista cultural Arte Factor ( arte-factor.org) y coordina el fanzine digital Reflexiones de una calavera mexicana ( rcmfanzine.blogspot.com.es).
 

Presentación del libro "A la poesía que me ha dado tanto"

Viernes, 24 de Marzo de 18:30 a 20:00
Botànics
c/ Sant Miquel, 4, 08911 Badalona
 
Presentación del libro "A la poesía que me ha dado tanto", de la autora Luisa López Gómez. Esta vez nos reuniremos en Badalona, en Botànics, un lugar poético y muy acogedor situado en
C/ Sant Miquel 4 (metro línea 2)

Presentará el acto la poeta Isabel Garrido

Recitarán poemas del libro los poetas:

Isabel Abad
Mabel Escribano
Cristina Company
y Emili Gil

Viernes 24 de marzo a las 18:30 h.
 

VermutArt: "Barcelona Experience" (by E. Lazzaro) + The Healers

Sábado 18 de Marzo de 13:00 a 15:00
 
La Perrockia
c/Francolí 60-62, 08006 Barcelona
 
Presentació de l'exposició "Barcelona Experience", d'Enrique Lazzaro, amb l'actuació de The Healers - Van Morrison Tribute, recordant Jordi Ortiz.
 
 
 

REVERTIMINI


Exposición de pintura *Animal :: El fuego* de Jorge Coco Serrano


En el Laberinto de Ariadna: Club Marina Colectivo de Escritores y sus días lábiles para vivirlos

Club Marina Colectivo de Escritores y sus días lábiles para vivirlos

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El Club Marina nació a raíz de la relación personal y profesional entre sus componentes, profesores en su mayoría y algunos también escritores. Al principio su actividad principal eran el comentario y la tertulia sobre lecturas compartidas.
Formado por Eugenio Asensio, Amanda Gamero, Jorge Gamero, Mercedes Gascón, Javier López, Herminia Meoro, Mariela Puértolas, Susana Tomás y Lara Vázquez. Lectores impenitentes, en su mayoría profesores, pronto empezó a introducir el comentario de textos escritos y editados por algunos de sus componentes.
Después de unos años surgió la idea de añadir la escritura creativa como actividad de grupo, planteándose la posibilidad de una publicación colectiva. De este modo nacen, entre otros, los nueve textos que componen esta antología; sencillamente, con el propósito de compartir también los frutos del proceso personal de creación literaria. LOS DÍAS LÁBILES es el resultado.
Editado por Estonberg Editorial, cada uno de los nueve relatos se asoma al recorte de veinticuatro horas de la vida y la intimidad de unos personajes en manos del azar y del tiempo lábil e inaprehensible. Los autores ofrecen impactos emotivos, reflexiones y experiencias que nos permitirán reconocer y reconocernos en ese espacio mágico donde pueden confluir vida y literatura.
Actualmente Club Marina está trabajando en su segundo proyecto editorial con la intención de incidir en las dimensiones del cuento como género literario.

Lloc: Aula dels Ecriptors de la ACEC - Canuda, 6 - 5ª - Ateneu Barcelonès – Barcelona

Horari: 18.00 h
Organització: El Laberint d’Ariadna
Presenta: Anna Rossell

Presentación del poemario de Begoña Montes, "Hambre".


Entrevista a Miguel Ángel Rincón Peña, por Eva Martín y Gonzalo García

martes, marzo 07, 2017

La poesía de Miguel Ángel Rincón Peña (Ronda, 1977) está construida con versos cercanos y reconocibles, poemas que cuentan cosas con las cuales nos podemos sentir identificados. Poesía de lo cotidiano pero cargada de profundidad, poesía de amor pero sin romanticismos pueriles, poesía social pero de ningún modo panfletera. 

Además de poeta, Miguel Ángel también es músico (https://youtu.be/x7V9cABnETE) y columnista en varios medios de comunicación (http://www.lavozdelsur.es/usuarios/miguelangelrincon)

En 2016 publicó su hasta ahora último poemario titulado “40 planes de fuga”. A lo largo de su trayectoria ha publicado 6 libros de poemas, participando en varias antologías poéticas. 

En la poesía contemporánea que actualmente se hace, no solamente en la provincia de Cádiz, sino en Andalucía, existe un grupo de poetas con voces de lo más personales, podemos hablar por ejemplo de Rosario Troncoso, Luis García Gil, David Franco Monthiel y nuestro invitado, Miguel Ángel Rincón, que aunque nacido en Ronda (Málaga), reside desde su niñez en Prado del Rey (Cádiz).

Hemos tenido el placer de conversar largo y tendido con el poeta rondeño/pradense sobre poesía y sobre muchas cosas más. A continuación reproducimos un resumen de dicha conversación:

¿Qué dicen sus libros?

Mis libros cuentan pequeñas historias, historias cotidianas en su mayoría. Dicen cosas sobre el amor, sobre la vida… y se inquieren también sobre muchos temas. Con el paso de los años, uno empieza a decir cosas que siempre ha dicho pero de diversa forma.

Quizá esto último sea madurez…

Quizá sea un atisbo de madurez, sí.

He leído en alguna reseña sobre su obra que sus poemas vienen impregnados de una fuerza elemental: la honestidad.

Uno intenta serlo siempre y plasmarlo en el papel. Tengo unas ideas y una manera de ver las cosas que para mí son irrenunciables. Yo soy quien soy, y no quiero engañar a nadie. Sobre todo, no quiero engañarme a mí. Si siento que tengo que escribir sobre “algo”, aunque ese “algo” sea políticamente incorrecto, no me tiembla la mano. Cómo decía Dostoievski en sus Memorias del Subsuelo "Yo no puedo callar cuando el corazón me da gritos..." Supongo que de eso va la honestidad.

Sus libros han sido publicados por diversas editoriales, ¿No ha encontrado aún su editorial de cabecera?
Mis libros han sido editados por editoriales muy pequeñitas. La primera que apostó por mis poemas fue Castellarte, con la cual he publicado dos libros: Elucubraciones de un superviviente y Poemas en el equipaje. Luego vinieron Tiempo de Cerezas, Atrapasueños y Seleer. Ahora, visto todo desde una cierta distancia, lamento que esas editoriales no apostaran más por esos libros, creo que La máquina quimérica y 40 planes de fuga se merecían una mejor promoción, sin embargo, las promociones fueron casi inexistentes. Pero bueno, las editoriales son las que ponen el dinero y las que deciden el recorrido del libro. En la mayoría de los casos somos los autores los que tenemos que hacer promoción por nuestra cuenta y riesgo. Es una pena, y es algo que a los demás compañeros y compañeras también les ha pasado y les sigue pasando.

¿Para cuándo un libro con una editorial que le ofrezca garantías?
Pues eso quisiera yo saber, je, je. La culpa debe de ser mía, que no participo en certámenes de poesía ni tengo padrino que conozca a alguien importante en alguna gran editorial.
Me gustaría publicar con una editorial que se tome en serio el trabajo de uno, que mueva el libro y que, por ende, sea profesional, con eso me conformo. Creo que, quitando un par de proyectos que tengo entre manos para publicar con dos asociaciones culturales, no volveré a sacar ningún libro con editoriales parecidas a las que me han publicado anteriormente. Es preferible la autoedición, fíjense.

Todos los artistas tienen influencias, cercanas o lejanas, ¿cuáles son las suyas en el mundo de la poesía?
Tengo muchas y muy buenas influencias: Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Ángel González, Jaime Gil de Biedma, Neruda, Benedetti, Julio Mariscal, Pedro Sevilla, Gloria Fuertes, Javier Salvago, Roger Wolfe, Antonio Orihuela, y tantos otros que me marcaron positivamente.

¿Y en la música?
Es difícil, son muchos: The Beatles, Johnny Cash, Bob Dylan, Aute…, y un larguísimo etcétera.

¿Qué instrumento musical toca?

Siempre he tocado el bajo, y me considero ante todo bajista. También le doy a la armónica, a la guimbarda, a la percusión, etc. Ahora estoy tocando la batería en un proyecto en ciernes.


Hablemos de sus proyectos, ¿se pueden desvelar?

Sí, claro, mis  proyectos más inmediatos son varios. “Camposanto’blues”, que es un grupo de Rock & Roll creado junto a dos buenos amigos y con el cual esperamos tocar mucho este verano. También tengo otro proyecto muy especial que se llama “Quejío underground”, en el que participamos cantautores y poetas, compañeros y amigos del colectivo El fuego de la utopía, al que pertenezco. Además, hace poco pusimos en marcha “PoPoesía”, un espectáculo poético-musical que estamos llevando a cabo en teatros.
Luego tengo casi acabados dos libros de poemas que reposarán un tiempo prudencial antes de decidir qué hacer con ellos. Desde hace un par de meses estoy inmerso escribiendo una novela, de la cual llevo unos 20 capítulos. No sé si me atreveré a publicarla, si lo hago seguramente vaya firmada bajo seudónimo, ya veremos. Y, por supuesto, no quiero olvidarme de mi querido Ateneo Cultural Almajar, con el cual estamos creando muchos y variados proyectos culturales en Prado del Rey. Una labor pedagógica y divulgativa muy importante a nivel local.

Ha sido padre recientemente, ¿le influye esa circunstancia a la hora de crear?

Por supuesto, mi paternidad influye sobre todo lo que hago. Es más, influye incluso en lo que no hago. Desde que Pablo llegó, he bajado el ritmo que llevaba, ahora, por ejemplo, elijo muy bien los sitios en los que recitar. Antes podía hacer unos 20 ó 25 recitales al año, incluso algunos más, ahora, sin embargo, hago la mitad. Un pequeño de 15 meses requiere mucho tiempo, mucha dedicación, y en eso estamos ahora.
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2 horas y 5 cervezas más tarde, paramos la grabadora y damos por concluida la conversación. Volviendo para Málaga tenemos la sensación de haber estado con alguien que tiene una visión del mundo y de la vida muy particular, una de esas personas que merecen la pena conocer y es que los poetas siempre tienen algo que atrae; un halo misterio quizás.

Para más información sobre la vida y obra de Rincón Peña, os dejamos algunos enlaces:

www.miguelangelrincon.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Ángel_Rincón_Peña
http://www.lavozdelsur.es/40-planes-de-fuga
https://youtu.be/qPKqAhqFU5A

Julio Aranda, entrevista de Rollando Revagliatti


Julio Aranda: “Si persistimos en nuestra intención de rescatar lo prístino, llegaremos a ser una sociedad más justa”.Entrevista realizada por Rolando Revagliatti


Julio Aranda nació el 17 de noviembre de 1961 en la ciudad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, la Argentina, y reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Integró el Consejo de Redacción de la revista de literatura “Tamaño Oficio” desde 1997 hasta su número de cierre, en 2016. Fue jurado en el rubro poesía en los concursos internos organizados por la Asociación Gente de Letras. Entre otras distinciones, obtuvo el Primer Premio de Poesía “Antonio Cuadrado” en 1999, el Primer Premio de Poesía 2001 otorgado por Mesas Redondas Panamericanas y el Primer Premio de Poesía “Roberto Juarroz” 2007, instituido por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Almirante Brown. Ha sido incluido en las antologías de poesía y cuento editadas por la Oficina Municipal de Tres de Febrero en 2007, 2010, 2011 y 2013. Participó en el volumen colectivo “Memoria del olvido” (Ediciones Botella al Mar, 2000). Publicó los poemarios “Agudo pico el del pájaro oscuro” (Ediciones Gente de Letras, 2000) y “Grietas que me escriben” (Febra Editores, 2003).

1 — Sabemos que naciste en una localidad lindante con nuestra ciudad; pero tu infancia transcurrió un poco más lejos.

          JA — Unos pocos kilómetros más lejos. Siendo yo hijo de una madre muy joven (ella tenía dieciséis años), ama de casa, y de un padre obrero de una fábrica metalúrgica, cuando nací compraron un terreno en un barrio en formación, que hoy es San Francisco Solano. Ámbito agreste, apenas loteado, entre calles de tierra que se anegaban con las lluvias y, por ese entonces, carente de los servicios esenciales: ni luz, ni agua corriente, ni cloacas. Mi madre me leía cuentos y poemas, ya que no había otro entretenimiento (los vecinos más cercanos estaban como a trescientos metros). Mi madre fue mamá y maestra. A mis cuatro años yo sabía leer y escribir. No ceso de recordar con ternura, en las tardes-noches de invierno, el perfil de mi madre leyendo a la luz de la lámpara a querosén que iluminaba la pieza, mientras esperábamos el regreso de mi padre. Luego el progreso fue ganando la batalla. En el colegio primario, mi amor por la poesía me ubicaba como figura repetida en todos los actos, recitando versos al General San Martín o referidos a nuestra bandera. El colegio contaba con una pequeña biblioteca: fui ampliando mis lecturas y accediendo a diversos autores. Por los diez u once años comencé a advertir que la musicalidad de esos textos me resultaba mágica y me transportaba a lugares imaginarios de los que no quería regresar. El colegio secundario lo cursé en nuestra ciudad. Donde concurría a eventos culturales. Me maravillé en mi adolescencia con los poetas franceses, con el Pablo Neruda de un Chile politizado, con César Vallejo, con Roberto Juarroz (quien también vivía bastante cerca de Avellaneda) y su “poesía vertical”, con el poeta dominicano Manuel del Cabral (poco recordado en estos tiempos); eran épocas de Alejandra Pizarnik, de Vicente Huidobro y su creacionismo. Simultáneamente llenaba cuadernos con mis propios escritos.

2 — ¿Y al finalizar el secundario?

          JA — Me anoté en 1980 en la Facultad de Filosofía y Letras. Comencé a ofrecer, tímidamente, poemas a revistas y suplementos. Algunos se llegaron a publicar. En 1981 fui convocado al Servicio Militar Obligatorio, lo que me alejó de mis pretensiones poéticas. Para colmo, me dieron la baja del ejército en marzo de 1982 y un mes después estalla la guerra de Malvinas, por lo que soy reincorporado y enviado a Comodoro Rivadavia, como “reserva”. Resultado: recién retorné a la vida civil a mediados de ese año, habiendo interrumpido mis estudios, sin trabajo y en un país quebrado. Después conseguí un empleo, frecuenté bibliotecas y retomé la escritura. Un día de esos que nunca faltan, en los que nos replanteamos casi todo, me deshice de varios cuadernos con poemas. Nada me conformaba y tampoco lograba escribir algo distinto. Me dije “necesito ayuda” y concurrí a talleres literarios, algunos coordinados por poetas reconocidos a los que no nombraré, sin alcanzar satisfacción, ahogado en mi interior y con la necesidad imperiosa de regresar a mis fuentes creativas.

3 — Voy calculando que nos acercamos a “Tamaño Oficio”.

          JA — Alguien me invita a la presentación de un nuevo número de esa revista, en la bodega del célebre Café Tortoni. La directora era una tal Lucila Févola, hasta entonces desconocida para mí. Ese fue mi verdadero comienzo. La escuché, compré la revista, me acerqué a ella, a las pocas semanas estaba asistiendo a sus talleres literarios, que dictaba en una oficina de la Avenida de Mayo. Me fui imbuyendo de los conceptos de estructura, musicalidad, aliteraciones, de la importancia de los silencios en el texto, los diferentes tonos, cambios de ritmo, etc. Y todo acompañado por lecturas, no sólo de poesía, sino desde filosofía y religión hasta narrativa y ensayo. Lucila hablaba del poema como de una perfecta red donde ningún punto del tejido podía estar corrido, de fuerzas centrípetas y de fuerzas centrífugas dentro del texto: no sólo teorizaba sino que lo mostraba en su obra y nos conminaba para que lo intentemos en la nuestra. Aprendiendo a pulir y adaptándome al maravilloso equipo de la revista, me invitó a sumarme al Consejo de Redacción. Poetas del grupo, Jorge Montesano (fallecido en 2002), Osvaldo Spoltore, Haidé Daiban, Emmanuel Muleiro y yo, publicamos una antología, “Memoria del olvido”, complementada con un CD en el que Lucila y el escritor José Bravo recitaban nuestros poemas.


Julio Aranda con Lucila Févola, Lina Caffarello y Osvaldo Spoltore en 2004


4 — Tres años con Lucila Févola (1942-2013) y ese entorno de estudio y producción, hasta arribar a tu primer poemario.

          JA — Que es cuando comienzo a publicar algunos cuentos y me animo al ensayo (por ejemplo, uno sobre poetas italianos del siglo XX). Y tres años después, habiéndome fogueado en mesas de lectura y programas radiales, más o menos coincidiendo con la aparición de mi segundo poemario, Claudio LoMenzo y Javier Magistris, directores de “La Guacha”, me invitan a reseñar y comentar libros para su revista. Mientras, debido a que por diferentes motivos la mayoría de los escritores fundadores de “Tamaño Oficio” se fueron alejando, me aboqué con mayor intensidad a acompañar a Lucila, seleccionando el material, rescatando, como se dice, a poetas olvidados, procurando avisadores para solventar el costo de cada edición, lidiando con la imprenta, efectuando correcciones, consiguiendo ámbitos para las presentaciones, sopesando a los posibles intervinientes, y todo con el filtro de Lucila. Cuando ella fallece, del Consejo de Redacción sólo quedábamos Osvaldo Spoltore y yo. La familia de Lucila nos dona parte de su biblioteca, sus libros publicados y numerosas carpetas y cuadernos escritos de su puño y letra que aún no hemos podido desclasificar. Consultamos con el resto del grupo y decidimos continuar con la revista siguiendo la línea de Lucila hasta cumplir el trigésimo aniversario en 2016. Cerramos el ciclo en la Feria del Libro. Y como hallamos un poemario inédito de ella que había dado por concluido pocos días antes de morir, con unos pesos que aportamos y la ayuda económica del Ministerio de Cultura, lo pudimos editar y presentar en el Museo Ricardo Rojas.

5 — Por teléfono me contaste que sos viajante de comercio.
          JA — Un trabajo que a priori surge como antagónico para un hacedor de poemas. Sin embargo, largas horas conduciendo por rutas semi desérticas, visitando pueblos y ciudades de las provincias de Buenos Aires y de La Pampa, me hicieron encontrar la paz necesaria que (casi) todo poeta anhela; aquellos que no conocen nuestra geografía no se imaginan que sólo a unos kilómetros de nuestra capital, el ámbito pueblerino influye de tal forma en nuestros sentidos que es imposible abstraerse y no vivenciar el regocijo con que la vida nos premia a cada paso. En las horas de la siesta, donde me veo obligado a descansar, puesto que entonces cada pueblo parece detenido, encuentro mi refugio espiritual para leer y escribir. Muchos poemas han nacido en esos instantes de profundo silencio. De todos modos, más allá de lugares específicos, la poesía es una presencia continua que uno debe esforzarse por mantener y alimentar. Como dijo Giovanni Raboni (1932-2004), un poeta nacido en Milán, en un reportaje: “La poesía está cuando está. Si hay ganas, se escribe; lo que me parece importante, aun cuando no escribo, es mantener viva la relación entre la poesía y todo lo demás. Si la escritura es intermitente, hay hilos sutilísimos en tensión continua, incesante elaboración. Para mí la poesía es el lugar donde nada se agota, sino todo se verifica: ideas, sentimientos, elecciones. Si uno vive al cinco o también al cincuenta por ciento es difícil que sea un gran poeta. A los poetas avaros con la vida y con los demás, cuanto más envejezco, menos los amo; es más, ni siquiera los entiendo.” Ésta me parece una de las definiciones más sutiles y bellas que he leído. Retomando: la libertad que me permite mi trabajo como viajante de comercio (en el rubro de juguetería), está potenciada desde el arco opuesto por una búsqueda de tiempo y espacio que en nuestra gran capital, con sus luces de neón y su bullicio, me cuesta más hallar. En mi caso, los lugares alejados me enseñaron a escuchar el silencio, ese silencio significativo que pesa tanto como la palabra justa. Equilibrio entre el decir y el no decir. Complementación de los opuestos.

6 — ¿Publicarás un tercer poemario?
          JA — Hace ya varios años que tengo la intención de publicar, pero lo he ido postergando. Estoy procurando seleccionar de un alto número de textos. Están los que escribí y que ya no me dicen lo que me decían; los que fantaseaba que desecharía y vuelven a adquirir protagonismo; los que percibo como ajenos. Es difícil la articulación. Cada obra debe ser medular, abarcadora del propio universo, y hay tanta transformación continua en mí… En definitiva, la respuesta a tu pregunta es sí, publicaré un tercer poemario y ojalá sea en 2017.


7 — Cerrado el ciclo de tres décadas de “Tamaño Oficio”…

          JA — Es importante aclarar por qué cerramos el ciclo. No fue una decisión caprichosa sino razonada, consensuada con el grupo. La revista nace de mano y obra de Lucila Févola, allá por 1986, como respuesta a la inquietud de los talleristas que asistían a sus clases y que no encontraban un espacio “físico” para publicar. Surgen los primeros números. Luego, por exigencia del grupo fundador (integrado por Haidé Daiban, José Emilio Tallarico, Alicia Clausi, Florencia Durán, José Bravo, Dora Pietromica, Gustavo Villamor, María Barrientos) y de Lucila, “Tamaño Oficio” va creciendo y ya no alcanzaba con el empeño de los talleristas. Se incorporan entrevistas, cuentos, artículos sobre escritos filosóficos y sobre obras de teatro... Y a propósito de teatro, hay un nombre que merece ser destacado por lo que le brindó a la propuesta. Me refiero a José Bravo (1934-2010), poeta, ensayista, dramaturgo, profesor de teatro (hasta su fallecimiento enseñó teatro en la cátedra de la Universidad de La Matanza), quien hizo de la humildad su mejor carta de presentación y con un conocimiento profundo del universo cultural. Fue el pilar en el que Lucila y los que nos sumamos después, nos apoyamos siempre, sabiendo que era posible encontrar en ese maestro el consejo preciso.

          Se difunden entrevistas realizadas a Alfredo Veiravé, Alejandrina Devescovi, Osvaldo Bayer, Elsa Bornemann, Santiago Kovadloff, Josefina Arroyo, Héctor Miguel Ángeli, María Adela Renard... Se rescatan obras como la novela “El hombre importante” de Alberto Gerchunoff (1883-1950), cuentos de Haroldo Conti, poemas de Julio Cortázar, Emilio Zolezzi, Ezequiel Martínez Estrada, Rogelio Bazán, el entrerriano Luis Alberto Salvarezza, Ana Emilia Lahitte, Juan L. Ortiz y tantos, tantos otros. Y del poeta sanjuanino Jorge Leonidas Escudero (1920-2016), cuando aún no era muy leído.

          A propósito de Escudero, años después, cuando comienza a gozar de prestigio, viaja a Buenos Aires para leer sus poemas en la Biblioteca Nacional, invitado por Ediciones en Danza, que le había publicado lo que en ese entonces era su último libro. Él mantenía una relación epistolar con José Bravo. Yo, justo unos meses antes había publicado un ensayo sobre su obra que titulé “Escudero: un viento zonda en la planicie poética”. Enorme fue mi satisfacción cuando, junto a José Bravo, recibo la invitación para asistir a su lectura. En una de las salas chicas de la Biblioteca éramos un grupo selecto. Lo recuerdo, menudo como era, con esa fuerza interior que no denunciaba su edad (andaría cerca de los ochenta) y, lo más sorprendente, después del acto, se deshizo un poco a las apuradas de los que lo rodeaban para felicitarlo y se fue con nosotros a tomar algo por un boliche de la zona donde nos quedamos hablando del lenguaje poético, de folklore, de sus andanzas mineras.

          Otra satisfacción que me brindó “Tamaño Oficio” fue haber conversado con el poeta y traductor platense Horacio Castillo. Cuando con Spoltore, Montesano, Daiban y Muleiro publicamos “Memoria del olvido”, acudimos a él (a quien conocíamos por un reportaje que se le había realizado para la revista) y le pedimos que nos presente el volumen. No sólo aceptó con creíble entusiasmo, sino que nos decía (y lo reiteró públicamente) que se sentía halagado. Fue un lujo total. La presentación se efectuó en nuestra ciudad, y él viajó desde La Plata, de noche: su compromiso para ese evento y su análisis de nuestras poéticas, me ha dejado una huella.

          Considero que la literatura siempre es denuncia, y “Tamaño Oficio” la ejerció desde la creación, desde el no amedrentarse cuando todo alrededor parecía que se derrumbaba. En el Nº 27, octubre de 2003, José Bravo exponía: “¿Cuál es la misión del artista, si es que tiene alguna? En principio, salvaguardar su propia existencia y ayudar a salvaguardar la existencia común, como cualquier hombre del planeta”, y más adelante cierra la idea: “Sus reacciones artesanales, sus imágenes, sus palabras y objetos, no lo privan del angustioso cometido de que su grito siga siendo de alarma, de formalizar una esperanza cierta, de toma de conciencia, ya.” Estoy persuadido de que en esta toma de conciencia está la misión del artista.

          Ahora comienza otra etapa. Osvaldo Spoltore y yo fundamos “Copérnica” el 24 de agosto de 2016, coincidiendo con el Día del Lector, así declarado por el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación, conmemorando el natalicio de Jorge Luis Borges, cuando adherimos a la suelta de poemas, en esquinas de nuestra ciudad, organizada por la Fundación El Libro y la Sociedad Argentina de Escritores. Habremos de coordinar una actividad pública y periódica que llevará el nombre elegido. Y estamos elaborando el primer número de la revista “Copérnica”, que, calculamos, verá la luz en marzo o abril de 2017.


8 — Obtuviste con tu cuento “El guardián” un segundo premio otorgado por la Universidad Popular de La Boca.

          JA — Mi narrativa es la parte menos difundida y, probablemente, la menos explorada por mí. En mis textos, todos breves, procuro una estructura circular, al modo de algún tipo de animal siempre mordiéndose su cola. Son numerosos, pero necesitan reescritura, correcciones.


9 — Uno de los personajes de la novela “El mundo deslumbrante” de Siri Hustvedt señala: “Los pensamientos, las palabras, las alegrías y los miedos de otras personas nos afectan y se vuelven parte de nosotros.” ¿Advertís que algo de lo establecido en dicha frase te haya sucedido?
          JA — Cierta energía que emana de los seres con quienes interactúo suele habitarme, a veces fugazmente, a veces días enteros, y entonces me siento vulnerable, confuso y, lo que es peor, incapaz de transformar esos sentimientos, sobre todo si son negativos. Concientes o no, hay una vibración en las personas que a todos nos afecta. No soy yo y los demás, no soy yo y el universo. Soy parte de un todo más complejo y que no se agota en un nombre y apellido. ¿Cómo abstraerme? Allí es donde toman protagonismo mis artificios salvadores: las máscaras. Sé que muchos lo asociarán con falsedad o con ocultar el verdadero rostro: yo no lo creo, al contrario, lo que llamo máscaras me permiten ambular (o deambular) por los caminos donde el dolor, las tristezas, el miedo, y en menor grado las alegrías ajenas, me atraviesan en las múltiples y continuas relaciones sociales.


10 — A donde te dejes llevar, según cómo te resuenen, Julio: ¿nieve, aguanieve, gránulos de nieve, granos de hielo, prismas de hielo o granizo?

          JA — Todos esos términos son aplicables a mi poesía; cualquiera de ellos puede trasladarme a un sutil estado de transparencia; depende el contexto en que se ubiquen será aguanieve, gránulos de nieve o tal vez granizo, pero esto sin buscarlo adrede, sino simplemente permitiendo que aparezca en el estado que mi agua poética me proponga.


11 — ¿Cuál ha sido el enfoque, en tu ensayo “La vocación que nos elige”, respecto de los poetas italianos del siglo XX?

          JA — Te transcribo las primeras líneas: en ellas se condensa el hilo conductor: “En la primera mitad del siglo XX, las dos guerras mundiales dejaron un saldo de alrededor de cien millones de personas muertas. Esto nos demuestra lo inestable que fue el final del segundo milenio y cómo todo se fue modificando a una velocidad que pobló de incertidumbre al planeta. La poesía no ha sido ajena a la sucesión de cambios, sobre todo en Europa, la zona geográfica más castigada por los enfrentamientos. Pero, a pesar de todo, nunca dejó de tener una presencia vital; pareciera que los poetas, en épocas de profundas crisis, se sensibilizaran más ante la angustiosa presencia de la muerte. Y los poetas italianos no han sido la excepción.”

          Durante un largo lapso fui reuniendo opiniones, entrevistas, artículos donde los poetas hacen referencia a la creatividad, a la rigurosidad para cumplir con una vocación que priorizaron. Cuanto más leía a un alto número de ellos, más me sorprendían por su actitud y búsqueda profunda y comprometida. Hablo de Vincenzo Cardarelli, Giuseppe Ungaretti, Mario Luzi, Cesare Pavese, Atilio Bertolucci, Giovanni Raboni, Salvatore Quasimodo, Vittorio Sereni, Eugenio Montale (quien aporta esta brillante definición: “No es que yo haya buscado a propósito la oscuridad, pero nadie escribiría versos si el problema de la poesía fuera hacerse entender”), Alfonso Gatto, Giorgio Caproni...

          Sé que intentar definir a la poesía es como procurar detener el tiempo, es un encuentro de su esencia con ese designio desconocido y superior que, de algún modo, atraviesa las puertas de toda percepción. Sólo si se logra esta comunión, el arte surge y se instala en la realidad para plasmar otra realidad, su propia realidad. Y creo que estos poetas italianos de posguerra conforman uno de los más claros ejemplos, por lo menos para mí.


12 — Si tuvieras que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegirías?

          JA — Me aterra la idea de estar en un único lugar y no poder salir jamás de él. Soy inquieto por naturaleza...; tal vez por eso nunca he residido muchos años en una misma casa. Me gusta entrar y salir de los lugares y hasta de mí mismo. Rehúyo de todo lo que fija. Así voy envejeciendo sin echar raíces. Caprichos de un caminante consuetudinario.


13 — ¿Tendrás por allí algún episodio irrisorio del que hayas sido más o menos protagonista y que nos quieras contar?

          JA — No irrisorio, pero sí curioso. Fue en 1997 o 1998. Nos invitan, entre otros, a Jorge Montesano y a mí a una lectura de poemas y nos piden que les adelantemos el material que íbamos a leer, cosa que nos pareció extraño...; entre mis poemas había uno que hacía alusión a los desaparecidos. Lo que no sabíamos era que la lectura se realizaba en la sede de un edificio céntrico que por ese entonces pertenecía al Círculo Militar. Nos citan un par de días antes y “gentilmente” me indican que ese poema no debo leerlo porque el tema estaba muy trillado y bla-bla-bla, y que no lo tome como un acto de censura. Ante mi sorpresa, Jorge Montesano increpa a los dos hombres que nos atendían, diciéndoles que “no vamos a permitir” que nos elijan los poemas, y que si no estaban de acuerdo que borraran nuestros nombres del programa. Los hombres se miraron entre sí, como consultándose, y juro que temí que todo se siguiera complicando. Finalmente, nos devolvieron el material señalándonos que sólo era una sugerencia. Corolario: me dí el gusto de leer un poema sobre los desaparecidos en un evento cultural organizado en un edificio que pertenecía al Círculo Militar.


14 — ¿Te conforma tu sentido del humor? ¿De qué sos “demasiado” y preferirías no serlo?

          JA — Considero mi sentido del humor como el de muchos. Suelo ser bromista con mis amigos y bastante solemne con los que no conozco. En mi escritura, el humor no es una cualidad que aparezca a menudo. Con los años, cada vez me cuesta más abstraerme de los compromisos laborales; el tiempo se me va tratando de resolver conflictos surgidos de mi relación con los clientes, y esto es algo que aspiro a resolver lo más pronto posible. Por lo demás, transito por los “claroscuros” como cualquier ciudadano.


15 — ¿Cuál es la pregunta, que con escasas variantes, tantos preguntadores formulan para concluir un reportaje?: la que ahora te extiendo: ¿Qué nos podés contar que se te haya quedado en el tintero?...

          JA — Solamente agradecer. A la vida. A las personas que la poesía me ha permitido conocer, a la tarea, en algunos casos titánica, de los que —como en tu caso— apuestan, a cambio de nada, por la difusión de las palabras de los que nos consideramos hacedores. El escritor Eduardo A. Azcuy [1926-1992] dijo alguna vez: “El modo con que el hombre experimenta el mundo depende de la calidad de su conciencia.”  Una conciencia pura nos aliviará de tanta pena mundana. La poesía sigue siendo un bálsamo entre tanto dolor. Creo en la palabra como herramienta de un presente y futuro que nos define como especie; sólo si persistimos en nuestra intención de rescatar lo prístino llegaremos a ser una sociedad más justa y perpetua a pesar de lo finito. Estoy persuadido de que la poesía ha trascendido desde siglos la frontera de toda muerte acontecida.


Julio Aranda selecciona poemas inéditos de su autoría para acompañar esta entrevista:



MERECER EL POEMA
"Hacia ti mi larga marcha / por merecer la palabra"
(Abdellatif Laabi, poeta marroquí)

Atravesemos la noche como si fuera un puente.
Llevemos lámparas
y carne de venado.
Escuchemos el trino del pájaro que fue
primero tempestad
y luego brisa.

Todo debe merecer una fiesta.

Miremos nuestras manos,
rojas de frío,
apretadas
al tiempo y a la historia.
Estamos juntos,
unidos por cadenas de raso,
cargando en las alforjas
una semilla blanca
y un laurel disecado.

No hay camino a elegir.
Es tan sólo un destino de palabras
diseminadas como migas de pan.

Pero todo debe merecer una fiesta.

Habremos de estrecharnos contra el árbol
donde el ahorcado duerme con los ojos abiertos.
Devolveremos al tigre
su fuego, su belleza
y haremos con las constelaciones
una red, una trama
para atrapar al pez que nos nada en la lengua.

Por eso,
amanecidas almas al borde del abismo,
que no se rompa el cántaro
ni se agote la fuente.
Encendamos las lámparas,
compartamos la carne.

Todo debe merecer una fiesta.



EL SALTO   


Saltar.
Pero hacia atrás.
Saltar desde el futuro a la niñez.
Desprender la mochila
y desatar los miedos.
Caer de pie
           o de manos
(no importa demasiado)
pero juntar mientras caemos
todas las palabras que olvidamos.

No entrecerrar los ojos
y abrir la boca grande
como para tragarse el cielo
           y nunca tocar fondo.
Sólo saltar
(pero hacia atrás).
Saltar desde la muerte al fecundado óvulo.
Saltar,
siempre saltar
y saltar otra vez
hasta que el universo salte adentro nuestro
a otra luz
a otro cuerpo.



AL ENCUENTRO


Como antiguo mapa me despliego sobre infinita mesa.
Corro por dentro de un anillo
buscando el sol
y a veces
                canto
                          con una voz extraña.

Me arrastro entre las piedras del insomnio
y me sueño despierto.
Hablo en silencio.
Pateo las columnas del sarcasmo
para que caiga la verdad
como una lluvia fresca.

Pero cadenas no:
          las sombras no se atan
          y la luz nos traspasa.

He vivido buscando
sin entender que el agua también contiene fuego.
Soy el que busca lo encontrado,
el que perdió su imagen más allá del espejo,
el que guardó el futuro en un cofre vencido,
el que ríe llorando,
el que se va desnudo por un río de estrellas.



MAR


Cuando era muy pequeño
y mi madre me bañaba,
la tina era un inmenso mar.
Yo fabricaba olas agitando los pies
e imaginaba barcos que se hundían en mi ombligo.
                           Hoy,
náufrago de tantas tormentas,
tomo sus manos —esos barcos enormes
que transportaron sueños—
y se las acomodo por fuera de la tina
para que no se hundan
en este inmenso agujero.



CANTO DE SIRENA


Rescatar los cuerpos de los marineros ahogados y amontonarlos en la bodega
donde las ratas chillan
y el olor a pescado y la bruma que empapa
el capitán prepara un tuco
hoy va a cenar solo en la cabina y dará voz de mando
a su sed de vino agrio
pero después vendrán los puertos y tabernas
y las putas que ríen por monedas de cobre
el mejor ron de Cuba para ahogar las historias
y las familias de los muertos “lo siento mucho, señora,
su marido fue un héroe”
y quién carajo dijo que navegar es lindo
tabacos de mala calidad
los tatuajes no abrigan el dolor
nadie se tapa los oídos ni se amarra a los mástiles
y la bodega llena y con olor a pescado
y se ha roto la bolsa que guardaba la harina
y son pasos fantasmas
y el vino está más agrio
ola
     tras ola
                  muerte
                              tras muerte.




SED DE VAMPIRO


No te limpies la sangre de las comisuras:
       que sepan que eres el mordedor de cuellos.

Después todo serán flashes,
idas y vueltas
por tu psicología.

Y aunque los niños trepen a los árboles para arrojarte piedras
y aunque los espejos huyan a tu paso,
tú,
extraña criatura de siglos,
podrás morder en paz
hasta vaciar cada palabra,
hasta volver al lecho donde reinan las sombras.



Entrevista realizada a través del correo electrónico: en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Julio Aranda y Rolando Revagliatti, 2017.

http://www.revagliatti.com.ar/030326b.html
http://www.revagliatti.com.ar/050715_gr.html
http://www.revagliatti.com.ar/050715_aranda.html



Acaso hubo búhos acá · Acción-Publicación

Os invitamos a la segunda acción de Acaso Hubo Búhos Acá.
2 impresoras serán las intérpretes.
Venid y llevaros un adelanto de la publicación que estamos preparando. Os esperamos!

Acaso hubo búhos acá consta de varios procesos. Comienza por una acción realizada el pasado 15 de julio de 2016:
I. Acción
Cuatro impresoras interpretan, "Vexations" de Erik Satie, imprimiendo el fragmento repetido tantas veces como sugiere la partitura original: 840. Una partitura que ni siquiera Satie interpretó en vida, y que fue posteriormente John Cage quien la llevó al “live”. ¿Tiene sentido la interpretación de esta partitura? ¿Qué margen tiene un intérprete de piano cuando se enfrenta a ella? ¿Qué pasa si los “performers” son máquinas?

II. Una composición sonora
Con los sonidos registrados se creó una nueva pieza sonora de 2'

III. Una publicación

Acaso hubo búhos acá es un proyecto colaborativo entre Do the Print, Irma Marco, Josué Coloma y Laura Llaneli.
+ info https://salon.io/ahba/about


miércoles, 15 de marzo de 19:00 a 21:00
Dosmil2000
c/ Valldonzella 29, 08001 Barcelona
 

Presentación Poemario Séptima Sensible, de Pilar Blanco Unzué

Poemario 'Septima Sensible'
María Pilar Blanco Unzué
Intervienen; Javier Aguirre González Durana, Gloria García, Teresa Corro, Merche Marín


jueves, 23 de marzo de 19:30 a 21:00
Biblioteca Pública de Zaragoza
Doctor Cerrada, 22, 50005 Zaragoza
 

No escribiré un bestiario i 24 Vintervariationer, de David Yeste

10 març 2017
 

No escribiré un bestiario i 24 Vintervariationer, de David Yeste

 

David Yeste (Terrassa, Barcelona, 1969)

Músico, narrador y poeta.

Aparte de diversos premios de cuento y relato, fue galardonado con el X Premi Ferran Canyameres de Novel·la, con la obra Bots iBarrals (Baula,2003), y con el Ciutat d’Olot de Novel·la, con Innomine patria (La Galera, 2010). Así mismo, ha colaborado en numerosas antologías.

Publicó, en febrero de 2014, su primer poemario, La maniobra deHeimlich (Playa de Ákaba). Es, también, antólogo y coautor de la antología de poesía Generación Subway (Playa de Ákaba, 2014).

De 2016 son sus poemarios La despiadada frontera entre elsilencio y el latido (Piediciones), No escribiré un bestiario (Ediciones Liliputienses) y 24 vintervariationer (Premi Miquel Martí i Pol 2016, Universitat Autònoma de Barcelona).

En proyecto, la edición en 2017 del poemario Pintura roja y papel de fumar, y la producción del espectáculo poético Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos, junto al percursionista y compositor Pepe Ferrer, en el que se combinan poesía y música de percusión escrita ex profeso para esos textos.

Coordina y gestiona diversos talleres de lectura y escritura creativa en el entorno de las bibliotecas públicas, y es autor y editor del blog poético ‘Tus ojos, mis manos y otros desiertos’

(http://www.davidyeste.com), en el que se pueden leer diversos fragmentos de sus poemarios.



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Lloc: Aula dels Escriptors de la ACEC - Canuda, 6 - 5º piso - Ateneu - Barcelona
Horari: 18.00 h
Organització: El Laberint d’Ariadna - Presenta Marta Sala Rifa