Presentación de Spanish Revolution de José Luis Ruiz Castillo

jueves, junio 21, 2018


"Del franelero popular" de Rolando Revagliatti

Se encuentra disponible gratuitamente para ser leída, impresa o incorporada a bibliotecas virtuales, la tercera edición electrónica corregida y con numerosos textos eliminados definitivamente, en PDF y en versión FLIP (Libro Flash), del poemario o refranero “Del franelero popular” de Rolando Revagliatti. El diseño integral y la diagramación es de Patricia L. Boero.

Puede descargarse en:





“RETAZOS DEL NATRAL”, un libro de Charo Alonso, por Valentín Martín

lunes, junio 11, 2018

“RETAZOS DEL NATRAL”, un libro de  Charo Alonso

Donde la poligamia literaria aparece de verdad es en el espléndido “Retazo del natural”, un libro reciente de Charo Alonso.
Charo Alonso entra en el libro con un poema que es un atisbo de lujuria y aviso para navegantes en una lección de lengua. Y enseguida aparece la costurera que zurce crónicas a medida para contar lo que pasa. El horror, las niñas, las hijas, los cubanos de cualquier parte que no viven sólo por vivir.

“Retazos del natural” no es solamente un libro de relatos. Es un lugar donde el  mundo no se acuesta nunca. ¿Quién puede dormir con la barbarie? Charo Alonso tira mucho de ironía para que nadie se acostumbre a este costumbrismo, aunque a veces parezca que tiene el color de la infancia.

Yo creo que ella ha escrito el libro -con una sintaxis muy olorosa- para que ninguno de nosotros concluyamos en la nada después de saber lo que sabemos y que ella nos cuenta o nos recuerda, en ocasiones con la jovialidad del espanto.

“Retazos del natural” tiene médula y tiene luces. He dicho que comienza con un poema, tengo que decir que algunos capítulos son también poemas en prosa, de esa manera tan francesa. 

Poemas incluso “dialogados”, una fórmula nada exótica en la literatura relativamente reciente, porque no hay que olvidar que quizás la mejor poesía de García Lorca no se encuentre en sus poemarios como “Poeta en Nueva York” o “Sonetos del amor oscuro” o “El romancero gitano”, sino en su teatro el escritor guarda siempre monólogos -y bastantes diálogos- donde aparece una vigorosa y bellísima lírica luciendo sus mejores galas.
Ningún parentesco entre García Lorca y este libro de Charo Alonso, pero viene a cuento esta consideración para explicitar un aturdimiento general y un convencimiento personal: que la línea que separa los géneros literarios es a veces tan delgada que parece una constante transfusión de la que todos salimos ganando.

Y es porque Charo Alonso, a la hora de su literatura, resulta una multiplicación muy abundante, con el horno de su casa siempre encendido.

“Retazos del natural” no es un libro desordenado ni tumultuoso. El realismo que hay en él no es una sucesión de historias atormentadas, sino la galanura de quien deposita en él casi todo el amor, o todo el amor, que le queda. Amor que le canta en la sangre una familia numerosa de universos. La rueda gira. Y las palabras abren ventanas para sembrar mensajes como águilas. Y a veces el libro se quiere tanto a sí  mismo que parece que Charo Alonso lo ha escrito para ella.

Es sólo por el correr de su agua, tan fácil como una tarde que irremediablemente va pasando. Pero pasa dejando todo aquello que tenemos más a mano, lo que sucede mientras vivimos.

“Retazos del natural” es un libro tan hermoso y tan fresco que juraría se ha escrito en la calle. Como la tierra de pueblo, como el césped o las piedras, como los niños.

Nadie sabe ni nadie puede asegurar la eternidad, pero yo sí sé que este libro de Charo Alonso no va a oxidarse. O tardará tanto que no lo veremos, desde la finitud de una memoria que ahora mismo está muy contenta.

Las bodas de la araña, de J. Pulido, por Laura Gómez Recas

lunes, junio 04, 2018

El territorio de la infancia

Las bodas de la araña es un libro de poemas que transcurre como un cuento inusitado. Estimulante lectura que atraviesa los parajes olvidados del territorio de la infancia, ese mundo tan fantástico y cercano que cabalga en la memoria con sus huestes increíbles, abriendo senderos fabulosos en otro tiempo, pero que, ahora, se convierten en espejo de los más íntimos y fundamentales pensamientos del adulto. Un recorrido que sorprende y reprende al lector que espera encontrar un libro al uso en el tratamiento de este difícil género literario.
El poema que da título al libro habla, sin nombrarla, de la araña negra y su cruel baile reproductor donde radica uno de los posicionamientos filosóficos del ser humano desde el principio de los tiempos. La excelencia y la sublimación del amor y de la vida requieren un sacrificio mortal, el de la carne. La vida es la moneda que merece la pena pagar para obtener el grado máximo, la excelencia y la excepcionalidad.  El autor se complace en titular así el libro porque el libro entero es un intento por comprender el camino y la materia de la vida, sin dejar, de lado, a veces, una inquietud ética o moral, indispensable por otra parte. La actitud frente al mal y sus ejércitos silenciosos implica una negación irracional porque la lucha parece dolorosa por contagio natural.

Escritura de cicatrices que hablan del dolor
y tratan de pesarlo, miden los daños y tienden
sobre la indignación de la ofensa
una ciega mirada a la justicia como un horizonte
(…)  

José Pulido divide el poemario en tres capítulos de atrayentes títulos. El que abre, El bosque encantado, es el espejo, desde su primer poema, que ilustra una de las ideas fundamentales del libro. El autor establece un juego de alteridad. No somos tan especiales. Los otros, ellos, los habitantes de las leyendas que aderezan nuestro conocimiento, también tienen elaborado un discurso parejo al nuestro. Los otros existen porque estamos leyendo un libro y en un libro puede pasar cualquier cosa. Pulido lo explota. En El Bosque Encantado, nos introduce a esta argumentación:

A los cantores de la Tierra y de la Luna
a veces llegan a escucharse
y aunque entre sí se desconocen, sienten viva en la respuesta
una íntima presencia de lo extraño.

En este acercamiento a la idea que supone el comienzo de cualquier lectura,  en El Bosque Encantado conviven Las ínsulas extrañas, en un bello poema sin versos que nos redime de nosotros mismos, con las hadas, los dragones, los árboles, el rey, las sirenas, el guardián de la noche e, incluso, con los nombres de las Amadas; el autor concede el don a las “amadas” de ser nombradas con mayúscula, lo que las aleja de lo común, porque lo son todo para el navegante de la vida, el lugar que llevamos dentro en nuestro profundo análisis introspectivo y que alude a un universo literario que es posesión inherente a todos.

La idea fundamental comienza a aflorar. No es el Bien, sino  la Belleza. O, ¿no hay bien sin belleza? Porque creeremos en toda criatura / que nuestros deseos alimente y nos dé en ellos / la entrada al laberinto que embellece su existencia. La Belleza convive en estos poemas con el argumento. Hay una admiración hacia lo natural, lo bello. Por ejemplo, El Árbol, elemento mágico, duradero y pleno de honestidad natural. Sin embargo, es en Hadas donde parece estar el fondo argumental del libro. Tocado de la poética refinada, del lenguaje evocador de la poesía, perfume de ruina en el claro del bosque (olfato); vieja fotografía con la memoria velada (vista). La magia de lo mitológico es el asidero imposible que se hace posible al escribirlo, "uno ignora…”; aunque el peso de la realidad sea el contrapeso necesario "cálida ilusión..."

El segundo capítulo, Mágicos Animales, que no es lo mismo que Animales Mágicos, trata de un bestiario delicioso y delicado. Los bestiarios quizás sean terrenos que nos atrapan e inquietan. Existe una atracción inconfesable del ser humano por acercarse a este terreno literario; quizás porque son las grutas que se abren en la literatura para convencernos de la magia de los otros, de los que no son como nosotros, pero con los que compartimos el Bosque, o La Tierra, o la Vida, la Existencia misma.

Por eso, en el bestiario, los animales son ellos, o lo que quedó de ellos, o, simplemente, son los dibujos de sus pieles: las rayas de las cebras y esa dualidad de su cuerpo misterioso, la cabra, las mariposas sobre el hedor del vertedero porque la belleza no es inmaculada, sino parte de la vida y en ella se mancha y se expone y ella misma es hedor y extrañeza. El águila, la tortuga, la tenebrosa blancura de los cisnes que viven en otro territorio de la fantasía universal, en el lago azul que todos sabemos que no es azul y que el autor desenmascara provocando un cierto alivio en el lector, aunque en la página siguiente vuelva a adorar la mitificación de la jirafa, del caracol o del pez que, en el presente, nada junto a su olvido.

José Pulido alude a los animales sin discriminaciones porque éste es un libro de mágicos lugares, tan conocidos por todos como la orografía de nuestras manos. Su bestiario magnífico y fabuloso juega con la asociación a sabiendas de que los lectores son conocedores de este universo; por eso, se atreve a versar sobre el elefante que delata la voracidad de la boa y vemos el dibujo impreso en nuestro cerebro. ---- que si es sombrero, que si no. Que es un elefante dentro de una boa. Que este camino es tan mío como lo es del autor ----. Estos animales no son del mundo, sino de nuestro mundo. Están en el bestiario con sus caracteres construidos a lo largo de los siglos. Incluso los que sólo son muerte o la insospechada huella de la muerte En este epitafio de piedra / ¿dónde quedó el fósil de la última / mirada?

Por último, el tercer capítulo nos vuelve a sorprender. Porque el discurso poético se eleva físicamente, sobrepasa la barrera de lo esperado y nos lleva al insólito mundo de los números, El triple seis te expulsará del juego. La vida de los números desea la cabalística como orientación y llave, como la virtud extrema que ordena el universo.

Porque es la vida un deseo que se abre
y un combate por siempre compartido,
inventamos el dos como respuesta.


Los números, presentes en nuestras paupérrimas vidas, nos abocan a la interiorización de la Belleza y de nuestra propia existencia, tan dispersa, a veces.

La perfecta figura del pentáculo
y su diabólica belleza marcan
el sello de lo eterno cada día.

El autor manipula números en los últimos poemas porque son los que nos conceden la posibilidad de ser y pensar, los que establecen el Orden que será racionalmente explicado para intentar acercarse a la Belleza, a la excelencia que alcanza la araña en sus bodas. Y éste será lugar común y de reunión para los lectores de este libro.

Belleza que de nuevo nos pregunta
cada vez que descubre una respuesta

Definitivamente, tras la lectura de Las bodas de la araña, sorprendemos al mundo mirándonos fijamente detrás de la ventana, del espejo, detrás de la celosía del jardín, detrás de los muros del oprobio, o detrás de la sonrisa de Da Vinci. Da igual dónde estemos, el mundo nos mira con condescendencia porque hemos entrado en el territorio amurallado de la infancia mucho después de haber dejado de ser niños. Y allí, el poeta ha traspasado el límite de la coherencia. Al lector, como a Alicia, no se le concede la vuelta atrás porque el camino del conocimiento, en ese mundo fantástico, es tan real como arduo.

".,, donde los límites desaparecen,
busco el ojo de la aguja y su puerta
que habré de atravesar para salvarme."

Laura Gómez Recas

UN POEMARIO CABAL, por Valentín Martín

sábado, junio 02, 2018

Atención: Antonio Pastor Gaitero ha exterminado la retórica.

Esto se lee a la puerta donde viven los versos con el musical acento de su nombre. Esto se respira en el salón de los vientos que respiran sus páginas. Esto se lee en la alcoba que cobija a los vocablos más tiernos.
Porque este es un poemario de la libertad, de los besos, de la inmigración, de Madrí, de Madrí, de Madrí. De aquello que de vivirlo tanto, casi se pronuncia solo.

Pero sobre todo es un poemario donde los poetas, aprendices o doctorados, al leerlo ya saben que la poesía es más que la rima, bastante más que la métrica, mucho más que el ritmo. Que en él hay un seguro de vida, un contrato con el sentimiento, una pareja de hecho con los dulces vilanos, una herencia de los años 60 donde la poesía sedujo a un muchacho, una luz natural  que alimenta al hombre que al día de hoy vivió tantos árboles.

Antonio Pastor Gaitero lleva siempre algo encendido en los dedos. Yo lo he visto. Y al verlo he escuchado que escribe futuros inacabados, cautividades de embelesos en un beso, el silencio de las dunas en la cama vacía del recuerdo, gritos de nombres que renombra en un verso, los errores, los caminos, los propósitos, los inviernos. Y el desierto.

Para cantar libremente este cántico hay que haber vivido antes mucho. 
Y Antonio Pastor Gaitero sobrevivió a las prohibiciones compañeras de sus dos lenguajes, vive puro la fidelidad precisa de sus antaños, nombra a los objetos impenetrables con la sensualidad de la naturaleza más sensible, interroga a los misterios que ya sabe, suya es la sencilla poligamia con las pasiones. Nos vence.
Porque todo lo que escribe existe.

Nunca vi los baúles de Antonio. Pero estoy convencido de que están llenos de  campanas, de rayos, de cortejos. Y que no hallaré en ellos el frío de un solo adiós que no sea un hasta luego.

“El musical acento de tu nombre” es un manojo de expresiones literarias muy cercanas al lector, como lo fue siempre la poesía tradicional. O eso me parece a mí, que lo leo como vivo con el regocijo quieto de la pequeña sucesión de los días.

No estoy diciendo que estemos ante un libro domesticado, hasta ahí podíamos llegar. Lo que atisbo es que este poemario tan consonante con la poesía popular (la poesía popular puede ser la más culta también), metida en la  misma entraña de la lengua, está sosteniendo lo que aún queda vivo. No hay en él una sola  moda escrita para dar gusto. Aquí no encontrarás una muchachita transformada en arrabal, con el pie agrio y hermana de las húmedas piedras.

La condición humana de Antonio Pastor Gaitero pone de manifiesto que esta poesía queda también cerca del lector o del oyente con la sencillez y la espontaneidad de la expresión. Y estas no se logran de una manera inconsciente sino a través de una poética al alcance de muy pocos, pero que aparece siempre en la larga carrera de Antonio.

En “El musical acento de tu nombre” no hay un solo gramo de poesía circunstancial sino la inspiración renovada en el hecho cotidiano, en la vida.

Y de ahí parte Antonio Pastor Gaitero hacia una poesía cultivada, yo creo que preocupado por individualizar cada poema, con la argamasa de una materia poética amplia, variada  y cuantiosa en un temario que gira sobre sí mismo como una emoción sostenida en un canto siempre en movimiento.

En este libro tampoco se encuentran vaivenes o desmoronamientos, sino la secular prolongación del lenguaje, temas y técnicas que siempre han caminado faenas sencillas, ya sean oceánicas familiares o surcos en las montañas amigas.

A Antonio Pastor Gaitero hay que reconocerle muchas cosas. Entre otras, que jamás trastoca el lenguaje en una sucesión de metáforas entrelazadas. Su poesía -la de este libro también- tiene un lugar destacado por la extrema sensibilidad, la pureza de las palabras, el ritmo y la musicalidad.

Tiene el poemario una construcción intelectual bien diseñada, que se corresponde con una concepción, tan apacible como impetuosa, de la vida sentimental.

Parece que en “El musical acento de tu nombre” no hay una alegría alborozada, pero está, aunque el propio autor no lo vea. Es lo que tiene ser un buen poeta: que entra en la poesía como Pedro por su casa.

Y esa alegría nos la trae el aire del libro a los ojos de los obreros.

https://www.youtube.com/watch?v=JsiMmSH-nGc

Firma de libros de Manuel Lacarta

jueves, mayo 31, 2018


Encuentros poéticos PATI LLIMONA


Tarda de cinema experimental

jueves, mayo 17, 2018



Efímer (30') (Curt de Marian Raméntol & Cesc Fornty)
"Efímer" es el primer film (de corte experimental) de una trilogía basada en los conceptos budistas de impermanencia, deseo y sufrimiento.
Estructurada en tres partes, nacimiento, vida y muerte, el film evidencia la temporalidad, la transitoriedad y la fugacidad mediante un hilo conductor, el agua o río que acompaña en todo momento a los personajes de la película, que en este caso no son actores si no elementos de la naturaleza, objetos y animales. A través del lirismo de las imágenes el film se adentra también en lo efímero del arte, completando así el conjunto como si de un poema circular se tratase.

 

 

'Candelabrun Ad Me Exigebas, i La Maledicció De Sant Joan' (30') (Curt de José Mas)
- La representación de la relación del artista con su obra inacabada. El muro que les separa, la inseguridad.
Pero, ¿realmente no está acabada?
La visión de la realidad más irreal, el paso del tiempo, el encontrarse consigo mismo, la reflexión.
Pero, ¿realmente está acabada?
Su inseguridad ¿realmente es un maleficio?, ¿no será una excusa?

 



El hombre que llegó tarde al mundo (10'10) (Curt de Pepe Ruz)
Inspirada por la lectura del ensayo que sobre el cansancio hizo el pensador, escritor y dramaturgo austríaco Peter Handke en su libro "Ensayo sobre el cansancio", este corto de poco más de 10 minutos le ha servido a Pepe Ruz para ampliar la mirada sobre la condición humana y su papel en el mundo en el que vivimos.
En un blanco y negro tridimensional, donde el contraste es otra forma narrativa, el contraluz es una declaración de principios y el silencio es una alegoría moral.
(Extracto de un texto de Miguel Fernando Ruiz de Villalobos- Crítico cinematográfico).


 

La mujer de voz (12') (Curt de Pepe Ruz)
Carta de Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos a Pepe Ruz y Josep Vila Fisas

Interesante ejercicio narrativo, donde la voz y la imagen conforman un mundo de alegorías, metáforas y reflexiones sobre el amor y la muerte.
A destacar las excelencias de un texto literario profundo y muy bien estructurado, con una voz envolvente y cálida de la protagonista, Mar Nicolás, a las que acompañan y sustentan impactantes imágenes donde las citadas alegorías, metáforas y reflexiones se proyectan con fuerza hacia el espectador.
Son casi 12 minutos de intensidad, donde la desesperación de esa mujer, su capacidad de amar y abnegación, se proyecta perfectamente a través de las imágenes y de una contundente banda sonora, donde la adecuada utilización de la batería marca el ritmo y la progresión de la historia. Estamos ante un logrado ejercicio experimental, donde la voz y la imagen se complementan a la perfección y de forma contundente, para llegar al fondo de esta historia de amor y muerte.
Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Apuntes sobre Púrpura de cristal de Ana Alvea, por Jürgen Washuskein



Los últimos versos del último libro que había escrito Ana Alvea, Hallarme yo en el mundo (2013), eran:

Puede que la oscura bestia nos desafíe/Y sepamos combatirla.
Qué pronto iba a comenzar el futuro a desafiarla, desde luego. Es un tópico, pero es difícil ser consciente de los pilares sobre los que se construye la felicidad, sobre su infraestructura, hasta que ceden. ¿Podíamos haber hecho algo para preverlo, para evitarlo? La respuesta, negativa, tiene primero un efecto consolador: nada tenemos que reprocharnos. Pero su efecto secundario es demoledor, porque significa que en cualquier momento, en este mismo instante, por ejemplo, podría estar larvándose algo contra nosotros. Ana utiliza para plasmar esa sensación de vulnerabilidad la imagen de un francotirador 

apretando el gatillo
con        len               ti              tud
ca    da     vez    más
(“El francotirador”, pág. 30)
 
Una plasmación que tiene mucho de audiovisual, de zoom y cámara lenta. Ana, que escribe en el siglo XXI, no presenta a la muerte con su guadaña, segando vidas eficazmente desde la superioridad que le da su caballo negro. Es, en cambio, en coherencia con la idea anterior, “como una terrorista/que planea su atentado” (“Los últimos días”, pág. 41), con “dedos de púas”. La desgracia es también un “avión bombardero” (“Atroz costumbre”) o “negros misiles” (“Negros misiles”). El lenguaje bélico es uno de los elementos más característicos del poemario, subrayado por la autora en la propia contraportada del libro (“Trincheras”); lo bélico que, sin embargo, interesa sólo en cuanto máximo generador del dolor, sin que quepa épica o victoria alguna.
“Negros misiles” es, claramente, uno de los poemas cardinales del libro. En él la autora invoca formas con la que expresar el máximo grado de dolor, pespunteadas por el uso del adjetivo “negro”. Aunque a veces logra efectos iguales o parecidos mediante el uso de la insinuación, como cuando dice, sencillamente:

cómo pudo ser aquello
mirar de frente la guillotina
(“Ahí va”, pág. 33)


Algo similar sucede con el poema “El trayecto”, en el que en la primera estrofa queda concentrada el impacto emocional:

Voy conduciendo por el mismo trayecto
que meses atrás
recorría con mi madre para el hospital.
(“El trayecto”, pág. 53).


También la mera alusión a la tarea de cerrar las cuentas bancarias, sinécdoque del papeleo en general, resulta ilustrativa de por sí. Ana deja también que sea el lector quien proyecte sus sentimientos en dos versos del poema “Vía crucis” (“la carencia de/la ausencia de”). Todo lo cual demuestra que para expresar el dolor, más eficaz que explicarlo, es topárselo con la autora en sus múltiples manifestaciones.
Si hubiera que definir con una sola palabra la actitud de Ana en esta parte del poemario en que relata el sufrimiento padecido por la enfermedad de su madre sería la de estoicismo. Incluso en el poema citado “Atroz costumbre” se aborda la entereza ante la desgracia no desde lo meritorio, sino enfrentándola con franqueza a la tentación a escapar, a huir, que debe ser superada. También participan de esta filosofía los poemas “Sin importancia” y “Tejados”, en los que se subraya que lo importante es sobrellevar la situación, aunque para ello sea necesario aferrarse a esperanzas ilusorias.  Tal vez el más elocuente sea “Lo más difícil”, en el que se admira la capacidad de su madre para luchar por la vida hasta el último instante, que será homenajeada como lección de vida en “Si alguna vez me vence el desaliento…”. Porque en el libro no se emplea ninguna de las formas con las que pretendemos consolarnos frente a la muerte. No se habla del merecido descanso, de la mejor vida que espera. Eso no quiere decir que no esté presente alguna imaginería religiosa (como en “Yo sólo sé en este vía crucis”) de la que es imposible desprenderse en la cultura cristiana en la que vivimos, y que, por qué no decirlo, tan vinculada está con el padecimiento.
“El altillo” es uno de los poemas más curiosos; una eficaz sucesión de imágenes inquietantes, ejercicio de feísmo que, en los tiempos de fotografías de felicidad exhibidas en Facebook, viene a recordar que hay otra faceta de la vida a la que no se puede dar la espalda. Ana lo dirá de nuevo en “Yo sólo sé en este vía crucis…”:

yo sólo sé de lo imposible
de los límites que nos amarran
sé también del fracaso
esta sangre en las rodillas
que los demás llaman
                                        realidad
(“Yo sólo sé en este vía crucis…”, pág. 39)

Y, casi a modo de conclusión, en el poema “Vivir”. La conciencia de nuestra levedad puede llegar a ser paralizante, por lo que un poco de la inconsciencia de “los jugadores de apuestas” es necesaria para seguir adelante (la que se evoca en cierta forma para superar el vértigo en el poema “Las preguntas”), sin que esto nos autorice a olvidar que

del dolor
no hay quien nos salve.
(“Vivir”, págs. 58-59).

La muerte de la madre es, desde luego, el tema principal del libro. Sin embargo, existen otros dos temas importantes. El primero es la familia, en cierta forma derivado de lo anterior: es lógico que en esas circunstancias se quiera redescubrir el papel de los allegados de la poeta. Así, en la primera sección del libro encontramos poemas dedicados a su hermano, a su padre y a su sobrino. También; por supuesto, hay lugar para reflexionar sobre el amor en pareja en el poema “El deseo”. En él, el hedonismo de la satisfacción inmediata queda reducido al papel de un “dios menor”; la satisfacción profunda sólo puede obtener su sentido, su carga emocional,

en el trajín de la convivencia:
hilera de piedras encendidas
que todos los días cruzamos.
(“El deseo”, pág. 19).

Idea en la que insiste poco después en “Obras son amores” con la mención al “amanecer protegido por los amantes”; poema que debe ser también interpretado, en su contexto, como un reconocimiento a la familia.
El segundo tema es la relación entre realidad y literatura. Seguramente no es casual que el primer verso del libro sea “Dejo los libros apilados en la mesa” (el primer poema termina, además, resaltando cómo la calidez de su hermano no puede ser igualada “por muchas palabras/que intentemos mirar”). Del mismo modo, en el ya mencionado poema “Obras son amores” se resalta el amor que se pone en las acciones como algo “que no encuentro en los libros”. En varios pasajes Ana Alvea vuelve su mirada a la literatura como algo que la aleja de lo real, que la confunde. Tal vez la expresión más lograda de esta sensación sea en el texto metapoético “La noche”; uno de los más sugestivos del libro. En él, la poeta se refiere a la escritura como algo que la sitúa:

cada vez más lejos ¿de mí?
                                  y de los otros
(“La noche”, pág. 10)

Y no sólo eso:

pero en verdad me arrastra
me sumerge cada vez más.
(“La noche”, pág. 10)

De nuevo, el hecho que enfrenta en la poeta realidad y literatura es la enfermedad de su madre. En un verso del poema “Ahí va” se dice:

su extenuado cuerpo mengua
cada vez más    la poesía francesa
abanica los sinsabores de un verano
(“Ahí va”, pág. 33)

Es clara la intencionalidad al yuxtaponer en un mismo verso la reflexión sobre la desazón real causada por ver el estado de su madre con la irrealidad del mundo literario. Ya en el Capítulo III, titulado “Después de ti”, la autora vuelve a insistir en esta idea de volver a descender sobre lo material desde las alturas de las ideas:

me urgía poner la mano en el fuego
para volver a sentir la vida
vivir en los campanarios y otros lugares silvestres
de literatura y ficción durante años
perdida en su convulso cielo de papel
que me guiaba o me confundía
(“Extraño meteoro”, pág. 55)

Sin embargo, la literatura va a salir siempre triunfante del envite. En el ya citado poema “La noche”, la escritura es capaz de hacer brotar pura la palabra poética y de “revolucionar el día”. Al contacto directo con el tema principal del libro, en el poema “Trincheras”, se concilian ambos mundos: la poesía ha de nacer en lo real, por más doloroso o antiestético que sea. Porque la literatura, aunque impotente para obrar directamente sobre los hechos, es, después del cariño de sus homenajeados seres queridos, el alivio alternativo que Ana Alvea obtiene durante este trance:

Entro en la vorágine de las letras
en esta selva que invade mi mente
como un ejército amigo
que viene a liberarme del dolor
y me distrae con sus historias

                                que son las del mundo
                                y las mías.
(“Tácticas de resistencia”, pág. 47).

 Se trata de un poema que rebosa humanidad. La literatura no es sólo letras: son palabras de otros hombres y mujeres, con los que uno puede identificarse y dialogar; que, más allá del tiempo y el espacio, pueden consolar realmente.
Todo esto no es obstáculo, para que, en el primer capítulo, “Púrpura” haya un acercamiento a la literatura puramente despreocupado en el poema “Obsequio” (pág. 14), en esta ocasión como contraposición al mundo laboral y en relación con otros textos dedicados a las vacaciones. Muy bello, por cierto, entre estos poemas, en los que el mar suele tener un papel protagonista, el poema “Púrpura”, en el que se plasma de forma delicada nuestra pequeñez frente al mar/eternidad:

se extiende púrpura un fondo marino
bajo la bahía de nuestra manos
(“Púrpura, pág. 20)

Como es habitual, en el plano formal Ana Alvea huye de metáforas oscuras o estructuras pretenciosas. El estilo se pliega mansamente a lo que se quiere transmitir, lo que queda ejemplificado en su uso del verso libre, en el que se pretende que sea el propio decurso de la expresión el que dé ritmo al poema. Esto le permite prescindir, como es tendencia actualmente, de comas y signos de puntuación, en beneficio de otros recursos (como el espaciado), aprovechando ambigüedades (ya hemos hablado de los versos truncados “la carencia de/la ausencia de”), dando un mayor efecto a las enumeraciones (como en “Hidrosfera” o el in crescendo del poema “Tejados”) y reforzando los contrastes (como en la pausa de los versos ya citados en que conviven la enfermedad y la literatura francesa).
Así pues, el libro demuestra el saber hacer de Ana Alvea para convertir en materia poética su experiencia personal; para espigar los elementos más valiosos desde el punto de vista estrictamente lírico y darles forma. Con la autenticidad, como siempre, por bandera; pues en el poemario, a pesar de tratar un tema tan sensible, los elementos no se seleccionan presurosamente por su resonancia para elevarlos a un dramatismo huero y predefinido. Por el contrario, Ana analiza la película de lo sucedido al trasluz de su propia reflexión, de una búsqueda de respuestas abierta y personal; aunque sea llamada a declarar hasta la misma literatura. El resultado es que el poemario es claramente diferente a Hallarme yo en el mundo, de la misma forma que la propia autora ya no es la misma que era antes de los sucesos que poetiza en Púrpura de cristal.

Jürgen Washuskein


ANA ISABEL  ALVEA SÁNCHEZ.- Licenciada en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada (2008). Diplomada en Estudios Avanzados (DEA),  Postgrado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la misma universidad (2011) con el trabajo de investigación: “El texto poético. Concepto, caracteres y métodos de análisis”. Profesora de talleres de poesía y Directora del Club de lectura de poesía de la Casa del Libro en Sevilla. Publicaciones de poesía: “Hallarme yo en el mundo”,  por Ediciones en Huida, 2013. Antóloga, junto a Jorge Díaz Martínez, de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces, en 2012. En 2010 publicó su poemario Interiores,  Ediciones en Huida. Premiada en concurso Myrtos Poesía, fue seleccionada para la antología “Arde en tus mano”. Aparece en diversas antologías y revistas digitales. En 2017 se ha publicado su último poemario, “Púrpura de cristal”.

"Y DE REPENTE, DOS PAISAJES" y "MAYUSTA EN MANO", por Valentín Martín


Y DE REPENTE, DOS PAISAJES.

Me había puesto el delantalito de dormir, ahora que amanece antes, para llevarle la contraria a los lagartos y tumbarme a ver qué pasa cuando pasa esta media luz sin filatelia, como pasó casi la vida entera sin dejar rastro. Había colgado ya los cachivaches de atisbarme y atisbar a los milanos que se creen gavilanes vietnamitas desde mi cueva del búho cornudo. Abrí un instante  la claraboya que mata a los vampiros con contrato temporal, y había dos libros que relinchaban.
Los leí con el hambre de los niños de posguerra, o las víctimas de los ayunos que manda la locura ignaciana de los ejercicios espirituales por cuenta propia, la tontería de quien se para a descansar de un vivir en mí que no cansa.
Allí estaba “Jardines excedidos”, una antología con el oxígeno de María Ángeles Pérez López, una poeta con la terrible fortaleza de los juncos y el frenesí de las pausas. O sea, la lluvia que no ves al principio, pero que engatusa y cuando quieres darte cuenta estás calado hasta los huesos.
Con la antología de María Ángeles Pérez Sánchez pasa como con los enamoramientos: empiezas con un ronroneo por curiosidad y cuando abres los ojos y te miras los alrededores ya no puedes salir de ese epicentro.
En el corazón del libro, o por allí más o menos, está la bomba: un himno a la mujer que ella ha escrito en varios poemas y a dos lenguas, porque el manjar sabes a qué sabe si se toma fracturado en dosis. Y ahí te nace una poligamia que ni sospechabas. No se puede renunciar a ninguna que se pinte los pies de verde y se suba a los zapatos, ni a la que espera la llegada de los ciervos o sueña un día de avellanas.
El libro da para tanto como la boda de la hija del cacique más rico del pueblo. Y sin embargo te quedas con hambre.
Y después de leerlo dos veces te pasa una cosa: que te das cuenta del regocijo de haber devorado con la quietud de la hierba en las tapias la obra poética que jamás perdió el pie en la urdimbre perfecta. Esta exactitud en la forma (ni una asonancia, ni una cojera métrica, ni un eclipse del ritmo),  nada de nada que diría el jovencísimo cadáver de mi querida Cecilia.
Te vuelves un perfecto cabrón y rebuscas algún sonambulismo, alguna zarza que desentone. Pero aquí no hay ningún modernismo inamovible de la belleza por la belleza, sino la insumisión de la savia que alimenta un combate, un libro de hoy que no extraña ni se doblega ante un mundo que recrea al ser humano con la cristalización de la estética desde el vivero vegetal.
Y acabas por rendirte al confirmar que la perfección de la arquitectura formal no es una excusa, sino la vestidura exigible a la hora de la lírica moderna o antigua.
Como las cosas así no suceden por casualidad, al final has aprendido que María Ángeles Pérez López ha llegado a tantos libros en Venezuela, Colombia, México, Ecuador, Estados Unidos, Italia, bien nutrida de Nicanor Parra, de Neruda, de César Vallejo, de Juan Gelman, de Wislawa Szimborska, de Blanca Varela, de Antonio Gamoneda, de Juan Carlos Mestre, por decir unos cuantos que ella misma confiesa. Y de otros muchos que no caben en una conferencia de escrutinios, aunque sea en la vecina y amada Ávila, orgullo y pasión.
María Ángeles Pérez López: qué suerte tienen sus alumnos de la Universidad de Salamanca. Y Salamanca misma.

MAYUSTA EN MAYO

Tiene la voz de Miguel Fleta, las ganas de un jeque, y el corazón en los amigos y los nietos. Coplero. Y poeta pitón que se estira más allá de los alejandrinos si quiere. Con motivos. O se despierta con la seductora propuesta de cortar el mes de los membrillos en la furia de un ritmo que te obliga a tocar físicamente aquel tiempo suyo que se parece tanto al tuyo.
Charo Fierro le ha puesto un tren para que vuelva a los lugares donde un día fue feliz o lo creyó. Y él, "Pasajero de Otoño", ha obedecido como los violonchelos de Paul y ha vuelto en un volver, no para quedarse, sino para entrar en las torres y los puentes que forman parte de sí mismo.
Mochilero también. Porque sabe que la posible felicidad reside en la libertad de viajar por su cuenta y volver - hacia adelante o hacia atrás- a adentrarse en todos los vacíos que fue dejando. Y volver a llenarnos, y volver a vivirlos.
En "Pasajero de Otoño" emerge de nuevo aquel Miguel Ángel Yusta, el que tiene buen saque, el de la voz loca de estíos y  ninguna canícula, el que te hace sentir y luego pensar.
Se hace largo el viaje, dice él. Y a la vez se responde que alguna vez alguien tendrá todo el tiempo del mundo. Y es que pocas veces un libro fue tan certero a la hora de las dudas, se lo digo ahora desde la radiación de los hermanos soles de la noche, porque yo también quise ser revólver y no pude.
Miguel Ángel Yusta ha escrito un libro tan rico que parece fácil.
Porque es una entrega de alta costura que le sienta bien a todos los que un día aprendimos a vivir con las cosas sencillas como mecer un niño, usar una llave para salir, arrepentirse de la prudencia por haber hecho una casa a la que siempre le falta una ventana o te queda muy grande  porque todos se van,  tener más amigos que parientes, y cosas así.
"Pasajero de Otoño" es un libro sin insomnios al que muchas vírgenes esperan para ver qué se siente en los crepúsculos si  tener que vender sus gotitas de abril. Quiero decir que tiene la sagacidad de abrirse y abrirte sin la necesidad de anestesias, porque a medida que vas leyendo te cubre la dulzura de los despertares y ninguna nostalgia. Caminas por los versos sin rubor como los hombres que hablan de construir un sabor para la boca de los niños.
Y es un libro donde la belleza estalla con la altura de un pozo, y la pujanza de una interrogación que colgaba chupamiel desde el tejado familiar. No hay dilemas para los fusiles, porque todo está en su sitio y en calma.
Por eso desde ahí va Miguel Ángel Yusta vestido de futuro.

Valentín Martín.

Presentación de HERIDAS EN LA PIEDRA. de Enrique Ibáñez

jueves, mayo 03, 2018

Dentro de la Semana de la Poesía, el actor y poeta Enrique Ibáñez el  viernes 11 de mayo a las 19´30 en el Centro Cívico CAN DEU,  Plaça de la Concordia 13- 08014 Barcelona.Metro Les Corts, presentará su último poemario HERIDAS EN LA PIEDRA. La presentación correrá a cargo de la poetisa AIGUA MARIA.
 
Tras la publicación de Palabras Silenciadas y Los poemas del Caminante- Odas y anti odas para el siglo XXI, Heridas en la piedra, es el tercer poemario del poeta y actor Enrique Ibáñez .

Poemario concebido a modo de memoria, esa memoria esquiva y desfragmentada, que como un montón de espejos rotos nos define, en palabras del  escritor y poeta Jorge Luís Borges, pensado para aquellos lectores comprometidos en la búsqueda del conocimiento a través del poder evocador de la poesía como creadora de sabiduría, esa sabiduría  que explora los primeros trazos de la identidad humana e indaga  el origen de nuestra naturaleza y el sentido de la vida, sin tratar de rechazarla, ocultarla o deformarla.

Decía el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht en su texto sobre “Las cinco dificultades para decir la verdad”, ¿de qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué? No basta con conocer la verdad  además hay que defenderla luchando  si es preciso, también debemos tener valor para escribir sobre ella, mostrando la inteligencia necesaria  para descubrirla, el arte de hacerla manejable como arma, saber a quién confiarla y proceder con astucia para difundirla ante los poderosos sin doblegarnos y sin engañar a los débiles”, y añadía, “pero es difícil resistirse a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario. Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello se necesita tener mucho valor”.

Y es precisamente esa claridad sin veladuras a la que  Brecht apelaba, en sus cinco dificultades para decir la verdad, a la que he querido recurrir para utilizando la como guía y custodia, amparar mi nuevo poemario bajo el título de Heridas en la piedra, con el que he intentado hurgar en algunos aspectos poco conocidos de mi personalidad en línea con aquella palabras de Jacint Verdaguer cuando decía:

“Poeta i fangador só,
i en tot faig feina tan neta
que fango como un poeta
i escric como un fangador”

para tratar de comprender, a través de sus diferentes paisajes, algunos aspectos no solo internos o vivenciales  de mi realidad personal, sino también de este mundo circundante, que a nivel planetario nos está conduciendo a una mutación estructural histórica. Todo ello con un rigor estético alejado de las torres de marfil y su léxico críptico. Acompañando con otros cánticos, con otras gramáticas y semánticas el sufrimiento de la gente en una época como la actual, en la que la barbarie impone como ley de vida un delirante espectro con el único objetivo de proporcionar una imagen distorsionada de la vida, sin por ello olvidar hundirme en las raíces de la forma y el ritmo, no solo para conocerme sino también para mostrar que la poesía es algo más que un mero pasatiempo de expresión de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra,  y es que como muy bien nos decía la pensadora, filósofa y ensayista María Zambrano en su ensayo sobre Filosofía y Poesía.

“La poesía es un infierno…
Porque la poesía es lo único rebelde
Ante la complacencia de la razón”

Y acabaré haciendo mías las palabras del poeta ruso Yeveneg Yevtushenko cuando decía:

“en un mundo en el que se ataca a la poesía con desprecio y silencio, para ser poeta no basta con escribir versos, sino que también se ha de ser capaz de defenderlos”.

Y es precisamente a eso a lo que yo he venido aquí esta noche, a defender la poesía, mi poesía, como un modo de conocimiento, cuya razón poética es esencialmente metafórica y cuya razón instrumental difiere del conocimiento físico/científico y del ético espiritual.


-Día 19 de Mayo a las 19´30  presentación del poemario en la Librería La Memoria , Plaça de la Vila de Gràcia 19-08012-Barcelona. El poemario será presentado por Aigua María

-Día 1 de Septiembre a las 19,30 presentación del poemario en la Librería DLibros Torrelavega (Cantabria)El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

-Día 7 de septiembre a las 19´30 presentación del poemario en la Librería Gil de Santander (Cantabria).El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

Agenda d'activitats de maig de l'ACEC




ACEC
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VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”

jueves, abril 26, 2018

VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”
La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VII Certamen de Cuento  “Villa de Baños de la Encina”, podrán participar todas las personas interesadas, mayores de 18 años residentes en Andalucía.
 1. Categorías
Andaluz  y un accésit.



2. Presentación
Una obra.
La extensión será de un mínimo de 5 folios y un máximo de 11 folios.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



 3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares. Y a un accésit  30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
 El ganador del premio y el accésit disfrutarán de  la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.



6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

 1. Categorías
Nacional y tres accésit.


2. Presentación
Tres obras máximo.
La extensión será de un máximo de 250 palabras por obra.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares.
El ganador del premio Nacional y el accésit  disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También se entregarán tres accésit con entrega de 30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



 5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio 2018.



 6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”


La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el III Certamen de Novela Corta “Castillo de Baños de la Encina”, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años con un original por persona.

1. Categorías
Nacional
Escrita en Castellano.


2. Presentación
Una obra.
La extensión de la obra, constará entre 60.000 y 80.000 caracteres.
Se presentarán CUATRO ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador de 200 ejemplares. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
El  ganador disfrutará de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.




7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años nacidos o residentes en la Comunidad Autónoma Andaluza; con un original por persona.
1. Categorías
• Andaluz y accésit.

2. Presentación
• Una obra.
• La extensión del poemario constará de 200 a 300 versos.
• Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
• Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
• Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
• En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
• En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.

3. Premios
• Las obras ganadoras serán publicadas con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina, junto a algún poema o poemas de Alfonso Monteagudo.
• Se entregarán al autor ganador 100 ejemplares. Y a un accésit  50 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
• El ganador del premio Andaluz y el accésit disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa Milenaria.
• También estará dotado de un premio de 400€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
4. Información y envíos
• Ayuntamiento de Baños de la Encina "VI Certamen de Poesía Alfonso Monteagudo". Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018


6. Entrega de premios
• En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
• Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
• Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.

7. Jurado
• No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
• Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
• El fallo del jurado será inapelable.

9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina abril de 2018.

XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

 XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

1. Categorías
Nacional.  


2. Presentación
Una obra.
La extensión será de 600 a 700 versos.
Se presentarán cuatro  ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.


3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 200 ejemplares de la obra. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
Disfrutará de estancia el sábado noche, y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.


4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).


5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.
Baños de la Encina, abril de 2018.

Exposició retrospectiva Quico Palomar

Dissabte 5 de maig // 18h // La Cort, Moià.

PRIMERA GRAN EXPOSICIÓ DEDICADA A QUICO PALOMAR, FUNDADOR DE LA FURA DELS BAUS.

El proper dissabte dia 5 de maig a les 18h, a La Cort de Moià, s’inaugurarà l’exposició “Quico Palomar. La Retrospectiva”, produïda i comissariada pel col·lectiu ExAbrupto que repassarà la trajectòria del genial artista i cantautor moianès.

 Quico Palomar, nascut a Moià i resident a Barcelona des de fa més de quaranta anys, va ser un dels fundadors de la Fura dels Baus. Però aviat va preferir abandonar la companyia per anar-se’n a ramblejar amb la seva carpeta plena de dibuixos i fotocòpies, amb la seva mandolina i els seus xiulets d’èmbol. Figura viva del moviment underground de la Barcelona dels anys 70 i 80, ha retratat amb la mirada plena de sàtira i humor la història d’aquest país. D’ell s’ha dit que és el darrer romàntic, un hippy medievalista amant d’ovnis i víkings, un trobador dels nostres temps, antisistema, anticonsum, antiindustrial, desmitificador de l’art... un personatge realment autèntic, que no ha deixat mai de viure fidel als seus ideals.

L’antiga cort de porcs, rehabilitada com a sala d’exposicions i una sala de concerts, acollirà aquest esdeveniment que estarà dividit en tres grans blocs. El nucli principal serà l’exposició de l’obra gràfica més significativa del Quico, així com de material audiovisual. També hi trobarem un petit mercat, on el públic assistent podrà adquirir l’obra de l’artista, aquarel·les, dibuixos en tinta, collages, etc... i fins i tot les seves famoses fotocòpies, en format DIN A4, enrotllades en un sobret de sucre. La mostra es completarà amb el concert que Quico Palomar oferirà conjuntament amb alguns amics i antics col·laboradors.

La part expositiva també es podrà visitar els dies 6 i 11 de maig de 17h a 20h. 







"El sermón de la montaña", poemario bilingüe de Fernando Cabrita

EL SERMÓN DE LA MONTAÑA
seguido de
ODA EN VIAJE


No espanta la poesía más que a quien lo merece.
Fernando Cabrita

Asistimos durante este sermón ―en realidad, una (anti)oda dividida en VIII capítulos― a un deliberado y sentido homenaje al confeso padre espiritual de nuestro autor, que no es otro que el estadounidense de la Generación Beat, Allen Ginsberg, aunque por el camino se rinda también tributo a la influencia que Ezra Pound y otros intelectuales han ejercido en su escritura y en su forma de ver el mundo a través de la poesía, con nuestro Vicente Aleixandre entre ellos, digamos de pasada.

Sus versos, a veces tan largos como un gato desperezándose, están repletos de preguntas por contestar, así como atravesados de punta a punta por los incontables viajes que ha llevado a cabo este olhãnense errante, que le sirven para hacer referencia tanto a vivos como a muertos, así como para confesarnos y reconocer algo que a bote pronto puede sonar terrible:

Mira cómo corren los caballos, estas
ágiles palmeras mesadas por el viento, sus crines,
sus largos meses, el horizonte donde cada barco
expone los árboles viejos, el índigo crudo de los días, la
[ceniza acre de las calles
y cómo yo, que las he atravesado por evitar Portugal,
¡me pienso cada vez más portugués!
También hay lugar para otra de las constantes en la escritura de Fernando, como es el uso y disfrute de otras lenguas ajenas a la suya ―en este caso con claro predominio del inglés―, y para rendirse a una de sus más claras debilidades:

Sevilla, mi dulce Sevilla, cuyos vericuetos caminé
bajo esta felicidad grácil que revive en el aire andaluz, Sevilla
cuyas noches he tenido por plazas y orillas, de la Sevilla
[magnífica
que tiene el rostro de María Paz, su sonrisa dulce y
[encantadora…

Aclaremos por último que este particular texto fue escrito entre su ciudad natal y la infinita Nueva York hace justo veintiún años, y que tan solo ahora, felizmente, ve la luz, con el inconfesable deseo de no espantar a ninguno de sus (im)posibles lectores.
****
Ya en su segunda parte se nos ofrece una Oda en viaje que cinco años después podemos disfrutar en castellano, gracias al buen hacer del reputado traductor onubense Manuel Moya, que volcó todo el libro a nuestro idioma. Y siguen como divisa poética las preguntas:

¿Habrá todavía una palabra que diga lo que siento
cuando ya no sepa sentir?
¿Habrá aún algún dios imperturbable
que se desasosiegue entre los ruidos de la bruma?

Abundan las ocasiones en que damos con versos sueltos que nos zarandean de lo lindo, porque constituyen verdades como puños:

La hierba crece sobre los imperios muertos.

Para tan solo un poco más adelante pedirle una imposible aspiración al sueño:

Dame la oda, la oda, la oda,
la oda-sueño donde todo se confunde con todo
y donde los caminos
siempre conducen a donde no sabemos.

Como no podía ser de otro modo, hay tiempo y lugar también para que surja la confidencia desde lo más profundo de su alma lusa, lo cual le sirve para mostrarnos ―por extensión― el sentir de nuestros vecinos:

A veces golpea en mí una nostalgia intraducible,
y una oda busca un suelo donde brotar.

Estamos hablando aquí de una poesía que viene a mostrarnos a las claras que lo más importante para quien la tiene como cotidiana herramienta, no es ni mucho menos su hallazgo definitivo, sino más bien su constante búsqueda y el hacer de ella gozoso camino:

Sigo soñando la oda que todo lo diga y todo lo resuma
en esa sola palabra,
la que no existe,
la que yo busco,
la que se deshace en niebla y lago
cuando me acerco a ella.

Oda única, en suma, que Fernando pretende sea así:

extraña y bella como un dios agnóstico,
dios sin rostro que no cree en sí mismo, incluso si lo tuviera.


Joaquín González Málaga
www.creaturasliterarias.es

Cabrita, Fernando
fcabritawebPortugal, 1954. Abogado y escritor. Ha publicado cerca de 30 títulos de poesía, critica literaria y ensayo. Ha impartido conferencias sobre temas históricos y literarios en Portugal y España. En sus trabajos de crítica es especialista en poetas portugueses y españoles, particularmente andaluces.
Editado en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico, cuenta con diversos reconocimientos; entre ellos, el Premio Nacional Sílex 1980; el Cidade de Olhão 1987; el Premio Nacional João de Deus 1997; el Premio Nacional de Poesía Mario Viegas 2008; y el Premio Internacional de Poesía Palabra Ibérica 2011. Ha participado en diversos Festivales de Poesía y Ferias del Libro en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico.
Ha publicado poemas y artículos en distintas revistas y antologías. Organiza, así mismo, el Festival Internacional Poesía a Sul, en Algarve, Portugal.

Su último poemario es EL SERMÓN DE LA MONTAÑA (Tenerife, 2017).

Presentación de Spanish Revolution de José Luis Ruiz Castillo

jueves, junio 21, 2018


"Del franelero popular" de Rolando Revagliatti

Se encuentra disponible gratuitamente para ser leída, impresa o incorporada a bibliotecas virtuales, la tercera edición electrónica corregida y con numerosos textos eliminados definitivamente, en PDF y en versión FLIP (Libro Flash), del poemario o refranero “Del franelero popular” de Rolando Revagliatti. El diseño integral y la diagramación es de Patricia L. Boero.

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“RETAZOS DEL NATRAL”, un libro de Charo Alonso, por Valentín Martín

lunes, junio 11, 2018

“RETAZOS DEL NATRAL”, un libro de  Charo Alonso

Donde la poligamia literaria aparece de verdad es en el espléndido “Retazo del natural”, un libro reciente de Charo Alonso.
Charo Alonso entra en el libro con un poema que es un atisbo de lujuria y aviso para navegantes en una lección de lengua. Y enseguida aparece la costurera que zurce crónicas a medida para contar lo que pasa. El horror, las niñas, las hijas, los cubanos de cualquier parte que no viven sólo por vivir.

“Retazos del natural” no es solamente un libro de relatos. Es un lugar donde el  mundo no se acuesta nunca. ¿Quién puede dormir con la barbarie? Charo Alonso tira mucho de ironía para que nadie se acostumbre a este costumbrismo, aunque a veces parezca que tiene el color de la infancia.

Yo creo que ella ha escrito el libro -con una sintaxis muy olorosa- para que ninguno de nosotros concluyamos en la nada después de saber lo que sabemos y que ella nos cuenta o nos recuerda, en ocasiones con la jovialidad del espanto.

“Retazos del natural” tiene médula y tiene luces. He dicho que comienza con un poema, tengo que decir que algunos capítulos son también poemas en prosa, de esa manera tan francesa. 

Poemas incluso “dialogados”, una fórmula nada exótica en la literatura relativamente reciente, porque no hay que olvidar que quizás la mejor poesía de García Lorca no se encuentre en sus poemarios como “Poeta en Nueva York” o “Sonetos del amor oscuro” o “El romancero gitano”, sino en su teatro el escritor guarda siempre monólogos -y bastantes diálogos- donde aparece una vigorosa y bellísima lírica luciendo sus mejores galas.
Ningún parentesco entre García Lorca y este libro de Charo Alonso, pero viene a cuento esta consideración para explicitar un aturdimiento general y un convencimiento personal: que la línea que separa los géneros literarios es a veces tan delgada que parece una constante transfusión de la que todos salimos ganando.

Y es porque Charo Alonso, a la hora de su literatura, resulta una multiplicación muy abundante, con el horno de su casa siempre encendido.

“Retazos del natural” no es un libro desordenado ni tumultuoso. El realismo que hay en él no es una sucesión de historias atormentadas, sino la galanura de quien deposita en él casi todo el amor, o todo el amor, que le queda. Amor que le canta en la sangre una familia numerosa de universos. La rueda gira. Y las palabras abren ventanas para sembrar mensajes como águilas. Y a veces el libro se quiere tanto a sí  mismo que parece que Charo Alonso lo ha escrito para ella.

Es sólo por el correr de su agua, tan fácil como una tarde que irremediablemente va pasando. Pero pasa dejando todo aquello que tenemos más a mano, lo que sucede mientras vivimos.

“Retazos del natural” es un libro tan hermoso y tan fresco que juraría se ha escrito en la calle. Como la tierra de pueblo, como el césped o las piedras, como los niños.

Nadie sabe ni nadie puede asegurar la eternidad, pero yo sí sé que este libro de Charo Alonso no va a oxidarse. O tardará tanto que no lo veremos, desde la finitud de una memoria que ahora mismo está muy contenta.

Las bodas de la araña, de J. Pulido, por Laura Gómez Recas

lunes, junio 04, 2018

El territorio de la infancia

Las bodas de la araña es un libro de poemas que transcurre como un cuento inusitado. Estimulante lectura que atraviesa los parajes olvidados del territorio de la infancia, ese mundo tan fantástico y cercano que cabalga en la memoria con sus huestes increíbles, abriendo senderos fabulosos en otro tiempo, pero que, ahora, se convierten en espejo de los más íntimos y fundamentales pensamientos del adulto. Un recorrido que sorprende y reprende al lector que espera encontrar un libro al uso en el tratamiento de este difícil género literario.
El poema que da título al libro habla, sin nombrarla, de la araña negra y su cruel baile reproductor donde radica uno de los posicionamientos filosóficos del ser humano desde el principio de los tiempos. La excelencia y la sublimación del amor y de la vida requieren un sacrificio mortal, el de la carne. La vida es la moneda que merece la pena pagar para obtener el grado máximo, la excelencia y la excepcionalidad.  El autor se complace en titular así el libro porque el libro entero es un intento por comprender el camino y la materia de la vida, sin dejar, de lado, a veces, una inquietud ética o moral, indispensable por otra parte. La actitud frente al mal y sus ejércitos silenciosos implica una negación irracional porque la lucha parece dolorosa por contagio natural.

Escritura de cicatrices que hablan del dolor
y tratan de pesarlo, miden los daños y tienden
sobre la indignación de la ofensa
una ciega mirada a la justicia como un horizonte
(…)  

José Pulido divide el poemario en tres capítulos de atrayentes títulos. El que abre, El bosque encantado, es el espejo, desde su primer poema, que ilustra una de las ideas fundamentales del libro. El autor establece un juego de alteridad. No somos tan especiales. Los otros, ellos, los habitantes de las leyendas que aderezan nuestro conocimiento, también tienen elaborado un discurso parejo al nuestro. Los otros existen porque estamos leyendo un libro y en un libro puede pasar cualquier cosa. Pulido lo explota. En El Bosque Encantado, nos introduce a esta argumentación:

A los cantores de la Tierra y de la Luna
a veces llegan a escucharse
y aunque entre sí se desconocen, sienten viva en la respuesta
una íntima presencia de lo extraño.

En este acercamiento a la idea que supone el comienzo de cualquier lectura,  en El Bosque Encantado conviven Las ínsulas extrañas, en un bello poema sin versos que nos redime de nosotros mismos, con las hadas, los dragones, los árboles, el rey, las sirenas, el guardián de la noche e, incluso, con los nombres de las Amadas; el autor concede el don a las “amadas” de ser nombradas con mayúscula, lo que las aleja de lo común, porque lo son todo para el navegante de la vida, el lugar que llevamos dentro en nuestro profundo análisis introspectivo y que alude a un universo literario que es posesión inherente a todos.

La idea fundamental comienza a aflorar. No es el Bien, sino  la Belleza. O, ¿no hay bien sin belleza? Porque creeremos en toda criatura / que nuestros deseos alimente y nos dé en ellos / la entrada al laberinto que embellece su existencia. La Belleza convive en estos poemas con el argumento. Hay una admiración hacia lo natural, lo bello. Por ejemplo, El Árbol, elemento mágico, duradero y pleno de honestidad natural. Sin embargo, es en Hadas donde parece estar el fondo argumental del libro. Tocado de la poética refinada, del lenguaje evocador de la poesía, perfume de ruina en el claro del bosque (olfato); vieja fotografía con la memoria velada (vista). La magia de lo mitológico es el asidero imposible que se hace posible al escribirlo, "uno ignora…”; aunque el peso de la realidad sea el contrapeso necesario "cálida ilusión..."

El segundo capítulo, Mágicos Animales, que no es lo mismo que Animales Mágicos, trata de un bestiario delicioso y delicado. Los bestiarios quizás sean terrenos que nos atrapan e inquietan. Existe una atracción inconfesable del ser humano por acercarse a este terreno literario; quizás porque son las grutas que se abren en la literatura para convencernos de la magia de los otros, de los que no son como nosotros, pero con los que compartimos el Bosque, o La Tierra, o la Vida, la Existencia misma.

Por eso, en el bestiario, los animales son ellos, o lo que quedó de ellos, o, simplemente, son los dibujos de sus pieles: las rayas de las cebras y esa dualidad de su cuerpo misterioso, la cabra, las mariposas sobre el hedor del vertedero porque la belleza no es inmaculada, sino parte de la vida y en ella se mancha y se expone y ella misma es hedor y extrañeza. El águila, la tortuga, la tenebrosa blancura de los cisnes que viven en otro territorio de la fantasía universal, en el lago azul que todos sabemos que no es azul y que el autor desenmascara provocando un cierto alivio en el lector, aunque en la página siguiente vuelva a adorar la mitificación de la jirafa, del caracol o del pez que, en el presente, nada junto a su olvido.

José Pulido alude a los animales sin discriminaciones porque éste es un libro de mágicos lugares, tan conocidos por todos como la orografía de nuestras manos. Su bestiario magnífico y fabuloso juega con la asociación a sabiendas de que los lectores son conocedores de este universo; por eso, se atreve a versar sobre el elefante que delata la voracidad de la boa y vemos el dibujo impreso en nuestro cerebro. ---- que si es sombrero, que si no. Que es un elefante dentro de una boa. Que este camino es tan mío como lo es del autor ----. Estos animales no son del mundo, sino de nuestro mundo. Están en el bestiario con sus caracteres construidos a lo largo de los siglos. Incluso los que sólo son muerte o la insospechada huella de la muerte En este epitafio de piedra / ¿dónde quedó el fósil de la última / mirada?

Por último, el tercer capítulo nos vuelve a sorprender. Porque el discurso poético se eleva físicamente, sobrepasa la barrera de lo esperado y nos lleva al insólito mundo de los números, El triple seis te expulsará del juego. La vida de los números desea la cabalística como orientación y llave, como la virtud extrema que ordena el universo.

Porque es la vida un deseo que se abre
y un combate por siempre compartido,
inventamos el dos como respuesta.


Los números, presentes en nuestras paupérrimas vidas, nos abocan a la interiorización de la Belleza y de nuestra propia existencia, tan dispersa, a veces.

La perfecta figura del pentáculo
y su diabólica belleza marcan
el sello de lo eterno cada día.

El autor manipula números en los últimos poemas porque son los que nos conceden la posibilidad de ser y pensar, los que establecen el Orden que será racionalmente explicado para intentar acercarse a la Belleza, a la excelencia que alcanza la araña en sus bodas. Y éste será lugar común y de reunión para los lectores de este libro.

Belleza que de nuevo nos pregunta
cada vez que descubre una respuesta

Definitivamente, tras la lectura de Las bodas de la araña, sorprendemos al mundo mirándonos fijamente detrás de la ventana, del espejo, detrás de la celosía del jardín, detrás de los muros del oprobio, o detrás de la sonrisa de Da Vinci. Da igual dónde estemos, el mundo nos mira con condescendencia porque hemos entrado en el territorio amurallado de la infancia mucho después de haber dejado de ser niños. Y allí, el poeta ha traspasado el límite de la coherencia. Al lector, como a Alicia, no se le concede la vuelta atrás porque el camino del conocimiento, en ese mundo fantástico, es tan real como arduo.

".,, donde los límites desaparecen,
busco el ojo de la aguja y su puerta
que habré de atravesar para salvarme."

Laura Gómez Recas

UN POEMARIO CABAL, por Valentín Martín

sábado, junio 02, 2018

Atención: Antonio Pastor Gaitero ha exterminado la retórica.

Esto se lee a la puerta donde viven los versos con el musical acento de su nombre. Esto se respira en el salón de los vientos que respiran sus páginas. Esto se lee en la alcoba que cobija a los vocablos más tiernos.
Porque este es un poemario de la libertad, de los besos, de la inmigración, de Madrí, de Madrí, de Madrí. De aquello que de vivirlo tanto, casi se pronuncia solo.

Pero sobre todo es un poemario donde los poetas, aprendices o doctorados, al leerlo ya saben que la poesía es más que la rima, bastante más que la métrica, mucho más que el ritmo. Que en él hay un seguro de vida, un contrato con el sentimiento, una pareja de hecho con los dulces vilanos, una herencia de los años 60 donde la poesía sedujo a un muchacho, una luz natural  que alimenta al hombre que al día de hoy vivió tantos árboles.

Antonio Pastor Gaitero lleva siempre algo encendido en los dedos. Yo lo he visto. Y al verlo he escuchado que escribe futuros inacabados, cautividades de embelesos en un beso, el silencio de las dunas en la cama vacía del recuerdo, gritos de nombres que renombra en un verso, los errores, los caminos, los propósitos, los inviernos. Y el desierto.

Para cantar libremente este cántico hay que haber vivido antes mucho. 
Y Antonio Pastor Gaitero sobrevivió a las prohibiciones compañeras de sus dos lenguajes, vive puro la fidelidad precisa de sus antaños, nombra a los objetos impenetrables con la sensualidad de la naturaleza más sensible, interroga a los misterios que ya sabe, suya es la sencilla poligamia con las pasiones. Nos vence.
Porque todo lo que escribe existe.

Nunca vi los baúles de Antonio. Pero estoy convencido de que están llenos de  campanas, de rayos, de cortejos. Y que no hallaré en ellos el frío de un solo adiós que no sea un hasta luego.

“El musical acento de tu nombre” es un manojo de expresiones literarias muy cercanas al lector, como lo fue siempre la poesía tradicional. O eso me parece a mí, que lo leo como vivo con el regocijo quieto de la pequeña sucesión de los días.

No estoy diciendo que estemos ante un libro domesticado, hasta ahí podíamos llegar. Lo que atisbo es que este poemario tan consonante con la poesía popular (la poesía popular puede ser la más culta también), metida en la  misma entraña de la lengua, está sosteniendo lo que aún queda vivo. No hay en él una sola  moda escrita para dar gusto. Aquí no encontrarás una muchachita transformada en arrabal, con el pie agrio y hermana de las húmedas piedras.

La condición humana de Antonio Pastor Gaitero pone de manifiesto que esta poesía queda también cerca del lector o del oyente con la sencillez y la espontaneidad de la expresión. Y estas no se logran de una manera inconsciente sino a través de una poética al alcance de muy pocos, pero que aparece siempre en la larga carrera de Antonio.

En “El musical acento de tu nombre” no hay un solo gramo de poesía circunstancial sino la inspiración renovada en el hecho cotidiano, en la vida.

Y de ahí parte Antonio Pastor Gaitero hacia una poesía cultivada, yo creo que preocupado por individualizar cada poema, con la argamasa de una materia poética amplia, variada  y cuantiosa en un temario que gira sobre sí mismo como una emoción sostenida en un canto siempre en movimiento.

En este libro tampoco se encuentran vaivenes o desmoronamientos, sino la secular prolongación del lenguaje, temas y técnicas que siempre han caminado faenas sencillas, ya sean oceánicas familiares o surcos en las montañas amigas.

A Antonio Pastor Gaitero hay que reconocerle muchas cosas. Entre otras, que jamás trastoca el lenguaje en una sucesión de metáforas entrelazadas. Su poesía -la de este libro también- tiene un lugar destacado por la extrema sensibilidad, la pureza de las palabras, el ritmo y la musicalidad.

Tiene el poemario una construcción intelectual bien diseñada, que se corresponde con una concepción, tan apacible como impetuosa, de la vida sentimental.

Parece que en “El musical acento de tu nombre” no hay una alegría alborozada, pero está, aunque el propio autor no lo vea. Es lo que tiene ser un buen poeta: que entra en la poesía como Pedro por su casa.

Y esa alegría nos la trae el aire del libro a los ojos de los obreros.

https://www.youtube.com/watch?v=JsiMmSH-nGc

Firma de libros de Manuel Lacarta

jueves, mayo 31, 2018


Encuentros poéticos PATI LLIMONA


Tarda de cinema experimental

jueves, mayo 17, 2018



Efímer (30') (Curt de Marian Raméntol & Cesc Fornty)
"Efímer" es el primer film (de corte experimental) de una trilogía basada en los conceptos budistas de impermanencia, deseo y sufrimiento.
Estructurada en tres partes, nacimiento, vida y muerte, el film evidencia la temporalidad, la transitoriedad y la fugacidad mediante un hilo conductor, el agua o río que acompaña en todo momento a los personajes de la película, que en este caso no son actores si no elementos de la naturaleza, objetos y animales. A través del lirismo de las imágenes el film se adentra también en lo efímero del arte, completando así el conjunto como si de un poema circular se tratase.

 

 

'Candelabrun Ad Me Exigebas, i La Maledicció De Sant Joan' (30') (Curt de José Mas)
- La representación de la relación del artista con su obra inacabada. El muro que les separa, la inseguridad.
Pero, ¿realmente no está acabada?
La visión de la realidad más irreal, el paso del tiempo, el encontrarse consigo mismo, la reflexión.
Pero, ¿realmente está acabada?
Su inseguridad ¿realmente es un maleficio?, ¿no será una excusa?

 



El hombre que llegó tarde al mundo (10'10) (Curt de Pepe Ruz)
Inspirada por la lectura del ensayo que sobre el cansancio hizo el pensador, escritor y dramaturgo austríaco Peter Handke en su libro "Ensayo sobre el cansancio", este corto de poco más de 10 minutos le ha servido a Pepe Ruz para ampliar la mirada sobre la condición humana y su papel en el mundo en el que vivimos.
En un blanco y negro tridimensional, donde el contraste es otra forma narrativa, el contraluz es una declaración de principios y el silencio es una alegoría moral.
(Extracto de un texto de Miguel Fernando Ruiz de Villalobos- Crítico cinematográfico).


 

La mujer de voz (12') (Curt de Pepe Ruz)
Carta de Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos a Pepe Ruz y Josep Vila Fisas

Interesante ejercicio narrativo, donde la voz y la imagen conforman un mundo de alegorías, metáforas y reflexiones sobre el amor y la muerte.
A destacar las excelencias de un texto literario profundo y muy bien estructurado, con una voz envolvente y cálida de la protagonista, Mar Nicolás, a las que acompañan y sustentan impactantes imágenes donde las citadas alegorías, metáforas y reflexiones se proyectan con fuerza hacia el espectador.
Son casi 12 minutos de intensidad, donde la desesperación de esa mujer, su capacidad de amar y abnegación, se proyecta perfectamente a través de las imágenes y de una contundente banda sonora, donde la adecuada utilización de la batería marca el ritmo y la progresión de la historia. Estamos ante un logrado ejercicio experimental, donde la voz y la imagen se complementan a la perfección y de forma contundente, para llegar al fondo de esta historia de amor y muerte.
Miguel-Fernando Ruiz de Villalobos

Apuntes sobre Púrpura de cristal de Ana Alvea, por Jürgen Washuskein



Los últimos versos del último libro que había escrito Ana Alvea, Hallarme yo en el mundo (2013), eran:

Puede que la oscura bestia nos desafíe/Y sepamos combatirla.
Qué pronto iba a comenzar el futuro a desafiarla, desde luego. Es un tópico, pero es difícil ser consciente de los pilares sobre los que se construye la felicidad, sobre su infraestructura, hasta que ceden. ¿Podíamos haber hecho algo para preverlo, para evitarlo? La respuesta, negativa, tiene primero un efecto consolador: nada tenemos que reprocharnos. Pero su efecto secundario es demoledor, porque significa que en cualquier momento, en este mismo instante, por ejemplo, podría estar larvándose algo contra nosotros. Ana utiliza para plasmar esa sensación de vulnerabilidad la imagen de un francotirador 

apretando el gatillo
con        len               ti              tud
ca    da     vez    más
(“El francotirador”, pág. 30)
 
Una plasmación que tiene mucho de audiovisual, de zoom y cámara lenta. Ana, que escribe en el siglo XXI, no presenta a la muerte con su guadaña, segando vidas eficazmente desde la superioridad que le da su caballo negro. Es, en cambio, en coherencia con la idea anterior, “como una terrorista/que planea su atentado” (“Los últimos días”, pág. 41), con “dedos de púas”. La desgracia es también un “avión bombardero” (“Atroz costumbre”) o “negros misiles” (“Negros misiles”). El lenguaje bélico es uno de los elementos más característicos del poemario, subrayado por la autora en la propia contraportada del libro (“Trincheras”); lo bélico que, sin embargo, interesa sólo en cuanto máximo generador del dolor, sin que quepa épica o victoria alguna.
“Negros misiles” es, claramente, uno de los poemas cardinales del libro. En él la autora invoca formas con la que expresar el máximo grado de dolor, pespunteadas por el uso del adjetivo “negro”. Aunque a veces logra efectos iguales o parecidos mediante el uso de la insinuación, como cuando dice, sencillamente:

cómo pudo ser aquello
mirar de frente la guillotina
(“Ahí va”, pág. 33)


Algo similar sucede con el poema “El trayecto”, en el que en la primera estrofa queda concentrada el impacto emocional:

Voy conduciendo por el mismo trayecto
que meses atrás
recorría con mi madre para el hospital.
(“El trayecto”, pág. 53).


También la mera alusión a la tarea de cerrar las cuentas bancarias, sinécdoque del papeleo en general, resulta ilustrativa de por sí. Ana deja también que sea el lector quien proyecte sus sentimientos en dos versos del poema “Vía crucis” (“la carencia de/la ausencia de”). Todo lo cual demuestra que para expresar el dolor, más eficaz que explicarlo, es topárselo con la autora en sus múltiples manifestaciones.
Si hubiera que definir con una sola palabra la actitud de Ana en esta parte del poemario en que relata el sufrimiento padecido por la enfermedad de su madre sería la de estoicismo. Incluso en el poema citado “Atroz costumbre” se aborda la entereza ante la desgracia no desde lo meritorio, sino enfrentándola con franqueza a la tentación a escapar, a huir, que debe ser superada. También participan de esta filosofía los poemas “Sin importancia” y “Tejados”, en los que se subraya que lo importante es sobrellevar la situación, aunque para ello sea necesario aferrarse a esperanzas ilusorias.  Tal vez el más elocuente sea “Lo más difícil”, en el que se admira la capacidad de su madre para luchar por la vida hasta el último instante, que será homenajeada como lección de vida en “Si alguna vez me vence el desaliento…”. Porque en el libro no se emplea ninguna de las formas con las que pretendemos consolarnos frente a la muerte. No se habla del merecido descanso, de la mejor vida que espera. Eso no quiere decir que no esté presente alguna imaginería religiosa (como en “Yo sólo sé en este vía crucis”) de la que es imposible desprenderse en la cultura cristiana en la que vivimos, y que, por qué no decirlo, tan vinculada está con el padecimiento.
“El altillo” es uno de los poemas más curiosos; una eficaz sucesión de imágenes inquietantes, ejercicio de feísmo que, en los tiempos de fotografías de felicidad exhibidas en Facebook, viene a recordar que hay otra faceta de la vida a la que no se puede dar la espalda. Ana lo dirá de nuevo en “Yo sólo sé en este vía crucis…”:

yo sólo sé de lo imposible
de los límites que nos amarran
sé también del fracaso
esta sangre en las rodillas
que los demás llaman
                                        realidad
(“Yo sólo sé en este vía crucis…”, pág. 39)

Y, casi a modo de conclusión, en el poema “Vivir”. La conciencia de nuestra levedad puede llegar a ser paralizante, por lo que un poco de la inconsciencia de “los jugadores de apuestas” es necesaria para seguir adelante (la que se evoca en cierta forma para superar el vértigo en el poema “Las preguntas”), sin que esto nos autorice a olvidar que

del dolor
no hay quien nos salve.
(“Vivir”, págs. 58-59).

La muerte de la madre es, desde luego, el tema principal del libro. Sin embargo, existen otros dos temas importantes. El primero es la familia, en cierta forma derivado de lo anterior: es lógico que en esas circunstancias se quiera redescubrir el papel de los allegados de la poeta. Así, en la primera sección del libro encontramos poemas dedicados a su hermano, a su padre y a su sobrino. También; por supuesto, hay lugar para reflexionar sobre el amor en pareja en el poema “El deseo”. En él, el hedonismo de la satisfacción inmediata queda reducido al papel de un “dios menor”; la satisfacción profunda sólo puede obtener su sentido, su carga emocional,

en el trajín de la convivencia:
hilera de piedras encendidas
que todos los días cruzamos.
(“El deseo”, pág. 19).

Idea en la que insiste poco después en “Obras son amores” con la mención al “amanecer protegido por los amantes”; poema que debe ser también interpretado, en su contexto, como un reconocimiento a la familia.
El segundo tema es la relación entre realidad y literatura. Seguramente no es casual que el primer verso del libro sea “Dejo los libros apilados en la mesa” (el primer poema termina, además, resaltando cómo la calidez de su hermano no puede ser igualada “por muchas palabras/que intentemos mirar”). Del mismo modo, en el ya mencionado poema “Obras son amores” se resalta el amor que se pone en las acciones como algo “que no encuentro en los libros”. En varios pasajes Ana Alvea vuelve su mirada a la literatura como algo que la aleja de lo real, que la confunde. Tal vez la expresión más lograda de esta sensación sea en el texto metapoético “La noche”; uno de los más sugestivos del libro. En él, la poeta se refiere a la escritura como algo que la sitúa:

cada vez más lejos ¿de mí?
                                  y de los otros
(“La noche”, pág. 10)

Y no sólo eso:

pero en verdad me arrastra
me sumerge cada vez más.
(“La noche”, pág. 10)

De nuevo, el hecho que enfrenta en la poeta realidad y literatura es la enfermedad de su madre. En un verso del poema “Ahí va” se dice:

su extenuado cuerpo mengua
cada vez más    la poesía francesa
abanica los sinsabores de un verano
(“Ahí va”, pág. 33)

Es clara la intencionalidad al yuxtaponer en un mismo verso la reflexión sobre la desazón real causada por ver el estado de su madre con la irrealidad del mundo literario. Ya en el Capítulo III, titulado “Después de ti”, la autora vuelve a insistir en esta idea de volver a descender sobre lo material desde las alturas de las ideas:

me urgía poner la mano en el fuego
para volver a sentir la vida
vivir en los campanarios y otros lugares silvestres
de literatura y ficción durante años
perdida en su convulso cielo de papel
que me guiaba o me confundía
(“Extraño meteoro”, pág. 55)

Sin embargo, la literatura va a salir siempre triunfante del envite. En el ya citado poema “La noche”, la escritura es capaz de hacer brotar pura la palabra poética y de “revolucionar el día”. Al contacto directo con el tema principal del libro, en el poema “Trincheras”, se concilian ambos mundos: la poesía ha de nacer en lo real, por más doloroso o antiestético que sea. Porque la literatura, aunque impotente para obrar directamente sobre los hechos, es, después del cariño de sus homenajeados seres queridos, el alivio alternativo que Ana Alvea obtiene durante este trance:

Entro en la vorágine de las letras
en esta selva que invade mi mente
como un ejército amigo
que viene a liberarme del dolor
y me distrae con sus historias

                                que son las del mundo
                                y las mías.
(“Tácticas de resistencia”, pág. 47).

 Se trata de un poema que rebosa humanidad. La literatura no es sólo letras: son palabras de otros hombres y mujeres, con los que uno puede identificarse y dialogar; que, más allá del tiempo y el espacio, pueden consolar realmente.
Todo esto no es obstáculo, para que, en el primer capítulo, “Púrpura” haya un acercamiento a la literatura puramente despreocupado en el poema “Obsequio” (pág. 14), en esta ocasión como contraposición al mundo laboral y en relación con otros textos dedicados a las vacaciones. Muy bello, por cierto, entre estos poemas, en los que el mar suele tener un papel protagonista, el poema “Púrpura”, en el que se plasma de forma delicada nuestra pequeñez frente al mar/eternidad:

se extiende púrpura un fondo marino
bajo la bahía de nuestra manos
(“Púrpura, pág. 20)

Como es habitual, en el plano formal Ana Alvea huye de metáforas oscuras o estructuras pretenciosas. El estilo se pliega mansamente a lo que se quiere transmitir, lo que queda ejemplificado en su uso del verso libre, en el que se pretende que sea el propio decurso de la expresión el que dé ritmo al poema. Esto le permite prescindir, como es tendencia actualmente, de comas y signos de puntuación, en beneficio de otros recursos (como el espaciado), aprovechando ambigüedades (ya hemos hablado de los versos truncados “la carencia de/la ausencia de”), dando un mayor efecto a las enumeraciones (como en “Hidrosfera” o el in crescendo del poema “Tejados”) y reforzando los contrastes (como en la pausa de los versos ya citados en que conviven la enfermedad y la literatura francesa).
Así pues, el libro demuestra el saber hacer de Ana Alvea para convertir en materia poética su experiencia personal; para espigar los elementos más valiosos desde el punto de vista estrictamente lírico y darles forma. Con la autenticidad, como siempre, por bandera; pues en el poemario, a pesar de tratar un tema tan sensible, los elementos no se seleccionan presurosamente por su resonancia para elevarlos a un dramatismo huero y predefinido. Por el contrario, Ana analiza la película de lo sucedido al trasluz de su propia reflexión, de una búsqueda de respuestas abierta y personal; aunque sea llamada a declarar hasta la misma literatura. El resultado es que el poemario es claramente diferente a Hallarme yo en el mundo, de la misma forma que la propia autora ya no es la misma que era antes de los sucesos que poetiza en Púrpura de cristal.

Jürgen Washuskein


ANA ISABEL  ALVEA SÁNCHEZ.- Licenciada en Derecho y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada (2008). Diplomada en Estudios Avanzados (DEA),  Postgrado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la misma universidad (2011) con el trabajo de investigación: “El texto poético. Concepto, caracteres y métodos de análisis”. Profesora de talleres de poesía y Directora del Club de lectura de poesía de la Casa del Libro en Sevilla. Publicaciones de poesía: “Hallarme yo en el mundo”,  por Ediciones en Huida, 2013. Antóloga, junto a Jorge Díaz Martínez, de La vida por delante. Antología de jóvenes poetas andaluces, en 2012. En 2010 publicó su poemario Interiores,  Ediciones en Huida. Premiada en concurso Myrtos Poesía, fue seleccionada para la antología “Arde en tus mano”. Aparece en diversas antologías y revistas digitales. En 2017 se ha publicado su último poemario, “Púrpura de cristal”.

"Y DE REPENTE, DOS PAISAJES" y "MAYUSTA EN MANO", por Valentín Martín


Y DE REPENTE, DOS PAISAJES.

Me había puesto el delantalito de dormir, ahora que amanece antes, para llevarle la contraria a los lagartos y tumbarme a ver qué pasa cuando pasa esta media luz sin filatelia, como pasó casi la vida entera sin dejar rastro. Había colgado ya los cachivaches de atisbarme y atisbar a los milanos que se creen gavilanes vietnamitas desde mi cueva del búho cornudo. Abrí un instante  la claraboya que mata a los vampiros con contrato temporal, y había dos libros que relinchaban.
Los leí con el hambre de los niños de posguerra, o las víctimas de los ayunos que manda la locura ignaciana de los ejercicios espirituales por cuenta propia, la tontería de quien se para a descansar de un vivir en mí que no cansa.
Allí estaba “Jardines excedidos”, una antología con el oxígeno de María Ángeles Pérez López, una poeta con la terrible fortaleza de los juncos y el frenesí de las pausas. O sea, la lluvia que no ves al principio, pero que engatusa y cuando quieres darte cuenta estás calado hasta los huesos.
Con la antología de María Ángeles Pérez Sánchez pasa como con los enamoramientos: empiezas con un ronroneo por curiosidad y cuando abres los ojos y te miras los alrededores ya no puedes salir de ese epicentro.
En el corazón del libro, o por allí más o menos, está la bomba: un himno a la mujer que ella ha escrito en varios poemas y a dos lenguas, porque el manjar sabes a qué sabe si se toma fracturado en dosis. Y ahí te nace una poligamia que ni sospechabas. No se puede renunciar a ninguna que se pinte los pies de verde y se suba a los zapatos, ni a la que espera la llegada de los ciervos o sueña un día de avellanas.
El libro da para tanto como la boda de la hija del cacique más rico del pueblo. Y sin embargo te quedas con hambre.
Y después de leerlo dos veces te pasa una cosa: que te das cuenta del regocijo de haber devorado con la quietud de la hierba en las tapias la obra poética que jamás perdió el pie en la urdimbre perfecta. Esta exactitud en la forma (ni una asonancia, ni una cojera métrica, ni un eclipse del ritmo),  nada de nada que diría el jovencísimo cadáver de mi querida Cecilia.
Te vuelves un perfecto cabrón y rebuscas algún sonambulismo, alguna zarza que desentone. Pero aquí no hay ningún modernismo inamovible de la belleza por la belleza, sino la insumisión de la savia que alimenta un combate, un libro de hoy que no extraña ni se doblega ante un mundo que recrea al ser humano con la cristalización de la estética desde el vivero vegetal.
Y acabas por rendirte al confirmar que la perfección de la arquitectura formal no es una excusa, sino la vestidura exigible a la hora de la lírica moderna o antigua.
Como las cosas así no suceden por casualidad, al final has aprendido que María Ángeles Pérez López ha llegado a tantos libros en Venezuela, Colombia, México, Ecuador, Estados Unidos, Italia, bien nutrida de Nicanor Parra, de Neruda, de César Vallejo, de Juan Gelman, de Wislawa Szimborska, de Blanca Varela, de Antonio Gamoneda, de Juan Carlos Mestre, por decir unos cuantos que ella misma confiesa. Y de otros muchos que no caben en una conferencia de escrutinios, aunque sea en la vecina y amada Ávila, orgullo y pasión.
María Ángeles Pérez López: qué suerte tienen sus alumnos de la Universidad de Salamanca. Y Salamanca misma.

MAYUSTA EN MAYO

Tiene la voz de Miguel Fleta, las ganas de un jeque, y el corazón en los amigos y los nietos. Coplero. Y poeta pitón que se estira más allá de los alejandrinos si quiere. Con motivos. O se despierta con la seductora propuesta de cortar el mes de los membrillos en la furia de un ritmo que te obliga a tocar físicamente aquel tiempo suyo que se parece tanto al tuyo.
Charo Fierro le ha puesto un tren para que vuelva a los lugares donde un día fue feliz o lo creyó. Y él, "Pasajero de Otoño", ha obedecido como los violonchelos de Paul y ha vuelto en un volver, no para quedarse, sino para entrar en las torres y los puentes que forman parte de sí mismo.
Mochilero también. Porque sabe que la posible felicidad reside en la libertad de viajar por su cuenta y volver - hacia adelante o hacia atrás- a adentrarse en todos los vacíos que fue dejando. Y volver a llenarnos, y volver a vivirlos.
En "Pasajero de Otoño" emerge de nuevo aquel Miguel Ángel Yusta, el que tiene buen saque, el de la voz loca de estíos y  ninguna canícula, el que te hace sentir y luego pensar.
Se hace largo el viaje, dice él. Y a la vez se responde que alguna vez alguien tendrá todo el tiempo del mundo. Y es que pocas veces un libro fue tan certero a la hora de las dudas, se lo digo ahora desde la radiación de los hermanos soles de la noche, porque yo también quise ser revólver y no pude.
Miguel Ángel Yusta ha escrito un libro tan rico que parece fácil.
Porque es una entrega de alta costura que le sienta bien a todos los que un día aprendimos a vivir con las cosas sencillas como mecer un niño, usar una llave para salir, arrepentirse de la prudencia por haber hecho una casa a la que siempre le falta una ventana o te queda muy grande  porque todos se van,  tener más amigos que parientes, y cosas así.
"Pasajero de Otoño" es un libro sin insomnios al que muchas vírgenes esperan para ver qué se siente en los crepúsculos si  tener que vender sus gotitas de abril. Quiero decir que tiene la sagacidad de abrirse y abrirte sin la necesidad de anestesias, porque a medida que vas leyendo te cubre la dulzura de los despertares y ninguna nostalgia. Caminas por los versos sin rubor como los hombres que hablan de construir un sabor para la boca de los niños.
Y es un libro donde la belleza estalla con la altura de un pozo, y la pujanza de una interrogación que colgaba chupamiel desde el tejado familiar. No hay dilemas para los fusiles, porque todo está en su sitio y en calma.
Por eso desde ahí va Miguel Ángel Yusta vestido de futuro.

Valentín Martín.

Presentación de HERIDAS EN LA PIEDRA. de Enrique Ibáñez

jueves, mayo 03, 2018

Dentro de la Semana de la Poesía, el actor y poeta Enrique Ibáñez el  viernes 11 de mayo a las 19´30 en el Centro Cívico CAN DEU,  Plaça de la Concordia 13- 08014 Barcelona.Metro Les Corts, presentará su último poemario HERIDAS EN LA PIEDRA. La presentación correrá a cargo de la poetisa AIGUA MARIA.
 
Tras la publicación de Palabras Silenciadas y Los poemas del Caminante- Odas y anti odas para el siglo XXI, Heridas en la piedra, es el tercer poemario del poeta y actor Enrique Ibáñez .

Poemario concebido a modo de memoria, esa memoria esquiva y desfragmentada, que como un montón de espejos rotos nos define, en palabras del  escritor y poeta Jorge Luís Borges, pensado para aquellos lectores comprometidos en la búsqueda del conocimiento a través del poder evocador de la poesía como creadora de sabiduría, esa sabiduría  que explora los primeros trazos de la identidad humana e indaga  el origen de nuestra naturaleza y el sentido de la vida, sin tratar de rechazarla, ocultarla o deformarla.

Decía el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht en su texto sobre “Las cinco dificultades para decir la verdad”, ¿de qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué? No basta con conocer la verdad  además hay que defenderla luchando  si es preciso, también debemos tener valor para escribir sobre ella, mostrando la inteligencia necesaria  para descubrirla, el arte de hacerla manejable como arma, saber a quién confiarla y proceder con astucia para difundirla ante los poderosos sin doblegarnos y sin engañar a los débiles”, y añadía, “pero es difícil resistirse a los poderosos y muy provechoso engañar a los débiles. Incurrir en desgracia ante los poderosos equivale a la renuncia, y renunciar al trabajo es renunciar al salario. Renunciar a la gloria de los poderosos significa frecuentemente renunciar a la gloria en general. Para todo ello se necesita tener mucho valor”.

Y es precisamente esa claridad sin veladuras a la que  Brecht apelaba, en sus cinco dificultades para decir la verdad, a la que he querido recurrir para utilizando la como guía y custodia, amparar mi nuevo poemario bajo el título de Heridas en la piedra, con el que he intentado hurgar en algunos aspectos poco conocidos de mi personalidad en línea con aquella palabras de Jacint Verdaguer cuando decía:

“Poeta i fangador só,
i en tot faig feina tan neta
que fango como un poeta
i escric como un fangador”

para tratar de comprender, a través de sus diferentes paisajes, algunos aspectos no solo internos o vivenciales  de mi realidad personal, sino también de este mundo circundante, que a nivel planetario nos está conduciendo a una mutación estructural histórica. Todo ello con un rigor estético alejado de las torres de marfil y su léxico críptico. Acompañando con otros cánticos, con otras gramáticas y semánticas el sufrimiento de la gente en una época como la actual, en la que la barbarie impone como ley de vida un delirante espectro con el único objetivo de proporcionar una imagen distorsionada de la vida, sin por ello olvidar hundirme en las raíces de la forma y el ritmo, no solo para conocerme sino también para mostrar que la poesía es algo más que un mero pasatiempo de expresión de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra,  y es que como muy bien nos decía la pensadora, filósofa y ensayista María Zambrano en su ensayo sobre Filosofía y Poesía.

“La poesía es un infierno…
Porque la poesía es lo único rebelde
Ante la complacencia de la razón”

Y acabaré haciendo mías las palabras del poeta ruso Yeveneg Yevtushenko cuando decía:

“en un mundo en el que se ataca a la poesía con desprecio y silencio, para ser poeta no basta con escribir versos, sino que también se ha de ser capaz de defenderlos”.

Y es precisamente a eso a lo que yo he venido aquí esta noche, a defender la poesía, mi poesía, como un modo de conocimiento, cuya razón poética es esencialmente metafórica y cuya razón instrumental difiere del conocimiento físico/científico y del ético espiritual.


-Día 19 de Mayo a las 19´30  presentación del poemario en la Librería La Memoria , Plaça de la Vila de Gràcia 19-08012-Barcelona. El poemario será presentado por Aigua María

-Día 1 de Septiembre a las 19,30 presentación del poemario en la Librería DLibros Torrelavega (Cantabria)El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

-Día 7 de septiembre a las 19´30 presentación del poemario en la Librería Gil de Santander (Cantabria).El poemario será presentado por el historiador José Ramón Saiz Viadero.

Agenda d'activitats de maig de l'ACEC




ACEC
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VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”

jueves, abril 26, 2018

VII Certamen de Cuento “Villa de Baños de la Encina”
La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VII Certamen de Cuento  “Villa de Baños de la Encina”, podrán participar todas las personas interesadas, mayores de 18 años residentes en Andalucía.
 1. Categorías
Andaluz  y un accésit.



2. Presentación
Una obra.
La extensión será de un mínimo de 5 folios y un máximo de 11 folios.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



 3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares. Y a un accésit  30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
 El ganador del premio y el accésit disfrutarán de  la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen de Cuento Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.



6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el VII Certamen Nacional de Microrrelatos “Villa de Baños de la Encina”. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

 1. Categorías
Nacional y tres accésit.


2. Presentación
Tres obras máximo.
La extensión será de un máximo de 250 palabras por obra.
Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
Las obras ganadoras serán publicadas en una edición que se hará con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 50 ejemplares.
El ganador del premio Nacional y el accésit  disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.
También se entregarán tres accésit con entrega de 30 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 200€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “VII Certamen Nacional de Microrrelatos Villa de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



 5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio 2018.



 6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.
10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”

III Certamen de novela corta "Castillo de Baños de la Encina”


La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el III Certamen de Novela Corta “Castillo de Baños de la Encina”, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años con un original por persona.

1. Categorías
Nacional
Escrita en Castellano.


2. Presentación
Una obra.
La extensión de la obra, constará entre 60.000 y 80.000 caracteres.
Se presentarán CUATRO ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.



3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador de 200 ejemplares. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
El  ganador disfrutará de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.



4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “III Certamen de Novela Corta Castillo de Baños de la Encina”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).



5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.




7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.



9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.

Baños de la Encina, abril de 2018.

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

VI Certamen Poético “Alfonso Monteagudo”

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, convoca el VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo, al que podrán concurrir autores mayores de 18 años nacidos o residentes en la Comunidad Autónoma Andaluza; con un original por persona.
1. Categorías
• Andaluz y accésit.

2. Presentación
• Una obra.
• La extensión del poemario constará de 200 a 300 versos.
• Se presentarán cuatro ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
• Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
• Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
• En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
• En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre VI Certamen Poético Alfonso Monteagudo; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.

3. Premios
• Las obras ganadoras serán publicadas con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina, junto a algún poema o poemas de Alfonso Monteagudo.
• Se entregarán al autor ganador 100 ejemplares. Y a un accésit  50 ejemplares de la obra impresa. El mismo día de la entrega de premios.
• El ganador del premio Andaluz y el accésit disfrutarán de estancia la noche del sábado y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa Milenaria.
• También estará dotado de un premio de 400€ para el ganador (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
4. Información y envíos
• Ayuntamiento de Baños de la Encina "VI Certamen de Poesía Alfonso Monteagudo". Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).

5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018


6. Entrega de premios
• En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
• Es imprescindible la asistencia de los autores galardonados al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
• Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.

7. Jurado
• No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
• Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
• El fallo del jurado será inapelable.

9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados serán destruidos.

Baños de la Encina abril de 2018.

XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

 XXII Certamen Nacional de Poesía “Pepa Cantarero”

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Baños de la Encina, organiza el XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero. Podrán presentarse personas mayores de 18 años de nacionalidad española y residentes en el territorio nacional.

1. Categorías
Nacional.  


2. Presentación
Una obra.
La extensión será de 600 a 700 versos.
Se presentarán cuatro  ejemplares escritos a doble espacio y por una sola cara, tipo de letra Arial, cuerpo 12.
Serán originales e inéditos, no premiados con anterioridad en cualquier otro concurso.
Se acompañarán de una declaración jurada de que no han sido publicados en ningún medio.
En los originales solo se hará constar título y seudónimo.
En sobre aparte, tanto en el exterior como en el interior, figurará el título de la obra y el seudónimo del autor/a, y la modalidad a la que concurre XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero; se incluirán los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal, así como el e-mail si lo tuviera, teléfonos de contacto, fotocopia de DNI y breve currículum.


3. Premios
La obra ganadora será publicada con motivo del Certamen Literario Villa de Baños de la Encina.
Se entregarán al autor ganador 200 ejemplares de la obra. El mismo día de la entrega de premios.
También estará dotado de un premio de 500€ (de este importe se deducirán las cargas tributarias correspondientes).
Disfrutará de estancia el sábado noche, y el domingo por la mañana de una visita guiada por el Conjunto Histórico Artístico de la Villa  Milenaria.


4. Información y envíos
Ayuntamiento de Baños de la Encina “XXII Certamen Nacional de Poesía Pepa Cantarero”. Plaza de la Constitución, nº1. 23711 Baños de la Encina (Jaén).


5. Fecha de recepción
Hasta el 20 de junio de 2018.


6. Entrega de premios
En la primera quincena de octubre de 2018, se avisará con antelación la fecha concreta.
Es imprescindible la asistencia del autor galardonado al acto de entrega de los premios. El hecho de no asistir implica la retirada del premio.
Los premios se entregarán en la velada musical-poética organizada por el Excmo. Ayto. de Baños de la Encina. Con posterioridad se tomará un ágape.



7. Jurado
Estará compuesto por el alcalde, la concejala del área de cultura y como mínimo de tres autores o críticos de reconocida solvencia.
No tendrá, bajo ningún concepto, contacto alguno con los participantes.
Tendrá potestad para tomar las decisiones que considere a la hora de interpretar y modificar las bases, o declarar desiertos los premios si así lo cree oportuno.
El fallo del jurado será inapelable.
9. El hecho de participar en la convocatoria supone la integra aceptación de las bases.

10. Los originales no premiados podrán devolverse a los autores que lo soliciten siempre que paguen los portes, sino serán destruidos.
Baños de la Encina, abril de 2018.

Exposició retrospectiva Quico Palomar

Dissabte 5 de maig // 18h // La Cort, Moià.

PRIMERA GRAN EXPOSICIÓ DEDICADA A QUICO PALOMAR, FUNDADOR DE LA FURA DELS BAUS.

El proper dissabte dia 5 de maig a les 18h, a La Cort de Moià, s’inaugurarà l’exposició “Quico Palomar. La Retrospectiva”, produïda i comissariada pel col·lectiu ExAbrupto que repassarà la trajectòria del genial artista i cantautor moianès.

 Quico Palomar, nascut a Moià i resident a Barcelona des de fa més de quaranta anys, va ser un dels fundadors de la Fura dels Baus. Però aviat va preferir abandonar la companyia per anar-se’n a ramblejar amb la seva carpeta plena de dibuixos i fotocòpies, amb la seva mandolina i els seus xiulets d’èmbol. Figura viva del moviment underground de la Barcelona dels anys 70 i 80, ha retratat amb la mirada plena de sàtira i humor la història d’aquest país. D’ell s’ha dit que és el darrer romàntic, un hippy medievalista amant d’ovnis i víkings, un trobador dels nostres temps, antisistema, anticonsum, antiindustrial, desmitificador de l’art... un personatge realment autèntic, que no ha deixat mai de viure fidel als seus ideals.

L’antiga cort de porcs, rehabilitada com a sala d’exposicions i una sala de concerts, acollirà aquest esdeveniment que estarà dividit en tres grans blocs. El nucli principal serà l’exposició de l’obra gràfica més significativa del Quico, així com de material audiovisual. També hi trobarem un petit mercat, on el públic assistent podrà adquirir l’obra de l’artista, aquarel·les, dibuixos en tinta, collages, etc... i fins i tot les seves famoses fotocòpies, en format DIN A4, enrotllades en un sobret de sucre. La mostra es completarà amb el concert que Quico Palomar oferirà conjuntament amb alguns amics i antics col·laboradors.

La part expositiva també es podrà visitar els dies 6 i 11 de maig de 17h a 20h. 







"El sermón de la montaña", poemario bilingüe de Fernando Cabrita

EL SERMÓN DE LA MONTAÑA
seguido de
ODA EN VIAJE


No espanta la poesía más que a quien lo merece.
Fernando Cabrita

Asistimos durante este sermón ―en realidad, una (anti)oda dividida en VIII capítulos― a un deliberado y sentido homenaje al confeso padre espiritual de nuestro autor, que no es otro que el estadounidense de la Generación Beat, Allen Ginsberg, aunque por el camino se rinda también tributo a la influencia que Ezra Pound y otros intelectuales han ejercido en su escritura y en su forma de ver el mundo a través de la poesía, con nuestro Vicente Aleixandre entre ellos, digamos de pasada.

Sus versos, a veces tan largos como un gato desperezándose, están repletos de preguntas por contestar, así como atravesados de punta a punta por los incontables viajes que ha llevado a cabo este olhãnense errante, que le sirven para hacer referencia tanto a vivos como a muertos, así como para confesarnos y reconocer algo que a bote pronto puede sonar terrible:

Mira cómo corren los caballos, estas
ágiles palmeras mesadas por el viento, sus crines,
sus largos meses, el horizonte donde cada barco
expone los árboles viejos, el índigo crudo de los días, la
[ceniza acre de las calles
y cómo yo, que las he atravesado por evitar Portugal,
¡me pienso cada vez más portugués!
También hay lugar para otra de las constantes en la escritura de Fernando, como es el uso y disfrute de otras lenguas ajenas a la suya ―en este caso con claro predominio del inglés―, y para rendirse a una de sus más claras debilidades:

Sevilla, mi dulce Sevilla, cuyos vericuetos caminé
bajo esta felicidad grácil que revive en el aire andaluz, Sevilla
cuyas noches he tenido por plazas y orillas, de la Sevilla
[magnífica
que tiene el rostro de María Paz, su sonrisa dulce y
[encantadora…

Aclaremos por último que este particular texto fue escrito entre su ciudad natal y la infinita Nueva York hace justo veintiún años, y que tan solo ahora, felizmente, ve la luz, con el inconfesable deseo de no espantar a ninguno de sus (im)posibles lectores.
****
Ya en su segunda parte se nos ofrece una Oda en viaje que cinco años después podemos disfrutar en castellano, gracias al buen hacer del reputado traductor onubense Manuel Moya, que volcó todo el libro a nuestro idioma. Y siguen como divisa poética las preguntas:

¿Habrá todavía una palabra que diga lo que siento
cuando ya no sepa sentir?
¿Habrá aún algún dios imperturbable
que se desasosiegue entre los ruidos de la bruma?

Abundan las ocasiones en que damos con versos sueltos que nos zarandean de lo lindo, porque constituyen verdades como puños:

La hierba crece sobre los imperios muertos.

Para tan solo un poco más adelante pedirle una imposible aspiración al sueño:

Dame la oda, la oda, la oda,
la oda-sueño donde todo se confunde con todo
y donde los caminos
siempre conducen a donde no sabemos.

Como no podía ser de otro modo, hay tiempo y lugar también para que surja la confidencia desde lo más profundo de su alma lusa, lo cual le sirve para mostrarnos ―por extensión― el sentir de nuestros vecinos:

A veces golpea en mí una nostalgia intraducible,
y una oda busca un suelo donde brotar.

Estamos hablando aquí de una poesía que viene a mostrarnos a las claras que lo más importante para quien la tiene como cotidiana herramienta, no es ni mucho menos su hallazgo definitivo, sino más bien su constante búsqueda y el hacer de ella gozoso camino:

Sigo soñando la oda que todo lo diga y todo lo resuma
en esa sola palabra,
la que no existe,
la que yo busco,
la que se deshace en niebla y lago
cuando me acerco a ella.

Oda única, en suma, que Fernando pretende sea así:

extraña y bella como un dios agnóstico,
dios sin rostro que no cree en sí mismo, incluso si lo tuviera.


Joaquín González Málaga
www.creaturasliterarias.es

Cabrita, Fernando
fcabritawebPortugal, 1954. Abogado y escritor. Ha publicado cerca de 30 títulos de poesía, critica literaria y ensayo. Ha impartido conferencias sobre temas históricos y literarios en Portugal y España. En sus trabajos de crítica es especialista en poetas portugueses y españoles, particularmente andaluces.
Editado en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico, cuenta con diversos reconocimientos; entre ellos, el Premio Nacional Sílex 1980; el Cidade de Olhão 1987; el Premio Nacional João de Deus 1997; el Premio Nacional de Poesía Mario Viegas 2008; y el Premio Internacional de Poesía Palabra Ibérica 2011. Ha participado en diversos Festivales de Poesía y Ferias del Libro en Portugal, España, Francia, Marruecos y Puerto Rico.
Ha publicado poemas y artículos en distintas revistas y antologías. Organiza, así mismo, el Festival Internacional Poesía a Sul, en Algarve, Portugal.

Su último poemario es EL SERMÓN DE LA MONTAÑA (Tenerife, 2017).