"La nota rota" de Francisco Javier Irazoki en Babelia


Reseña de Fernando Navarro publicada en Babelia el 29 de agosto.


La nota rota

Francisco Javier Irazoki
Hiperión, Madrid, 2009
218 páginas. 15 euros



“Amo la música hecha con cucharas”. La frase es de Ornette Coleman, pero parece perfecta para ilustrar la última obra de Francisco Javier Irazoki (Lesaka, Navarra, 1954), que por primera vez se aleja de la poesía, tras el celebrado Los hombres intermitentes, para aproximar al lector a sus pasiones musicales a través de cuidadas semblanzas de artistas, como deliciosas cucharaditas de un plato repleto de compases que giran en torno a dos notas fundamentales: la libertad y la vanguardia. De gusto exquisito y variado, el escritor, con formación profesional como periodista musical en los setenta y académica en París donde ha cursado Historia de la Música, retrata con precisión y estilo las ligeras biografías de los más diversos músicos, todos ellos creadores rupturistas que hicieron avanzar el arte con una guitarra, un piano o una trompeta. La brevedad del texto parece la única norma por bandera mientras las páginas viajan sin rumbo fijo por el espíritu de Irazoki, al que se le ha agrupado dentro de los literatos surrealistas y al que se le conoce una vida sin fronteras cuando habla de su querido País Vasco, de la lengua o de los seres humanos. Son retazos, pinceladas literarias como acordes que invaden de sentimiento una composición, que se suceden para traer a la memoria el legado de gigantes del jazz (Miles Davis, Chet Baker, John Coltrane o Charlie Parker), maestros de la música clásica (Beethoven, Monteverdi o Desprez), compositores innovadores (Leonard Cohen, Patti Smith), rockeros nada dogmáticos (Frank Zappa, Jimi Hendrix o David Gilmour) e incluso duendes flamencos (Paco de Lucía, Sabicas). Se echa de menos algún pionero de la música negra, bien sea del blues o el soul, o algún nombre que hizo más extravíos en el rock que Eric Burdon o Nico (tal vez Bob Dylan o Lou Reed). Pero no es una lista de obligatorios sino el alma musical de un poeta que se interesa por “las aperturas hacia otros territorios” y consigue captar lo bello en pocas palabras.

Fernando Navarro, El País, Babelia, 29-8-2009

Publicar un comentario

0 Comentarios