FUNDACIÓN ANA BELLA PARA LA AYUDA A MUJERES MALTRATADAS Y MADRES SEPARADAS


Recital benéfico.
FUNDACIÓN ANA BELLA PARA LA AYUDA A MUJERES MALTRATADAS Y MADRES SEPARADAS
www.fundacionanabella.org Sede 954183574 Programa Amiga 650087447 Información 667 233 133
Se puede colaborar asistiendo al recital y también enviando ropa, libros, artesanía y bisutería que pueda venderse de segunda mano en la TiendeSita Solidaria.

Fundación Ana Bella
TiendeSita Solidaria
Avda Mairena 46
Mairena del Aljarafe 41927.
(Sevilla)
O bien, ingresando donativos en

Caja Rural : 3187-0108-28-2420812014

Caja Sol: 2106-0325-14-0197901038

Caixa: 0133-6895-01-4200000105

Cuenta Justa Triodos bank: 1491-0001-27-0020004810



Palabras de Ana Bella:

La madrugada del 13 de septiembre de 2001 me escapé de mi casa con mis cuatro hijos. Llevaba 11 años soportando el martirio incesante del maltrato físico y psicológico y todavía no sé de dónde saqué las fuerzas para huir.

Estuve nueve meses en una casa de acogida en Sevilla y cuando salí me encontré de nuevo en la calle, con mis cuatro hijos, sin trabajo, sin dinero, sin casa, amenazada y acosada por mi ex marido, muerta de miedo a pesar de la orden de alejamiento y con varios juicios pendientes.

Pero decidí luchar. Decidí convertir mi pena, mi sufrimiento y mi rabia en fuerza positiva para ayudarme a mí y a mis hijos y, cuando estuve mejor, para ayudar a otras mujeres que no renacen con tanta fuerza como yo lo hice. Por eso creé la Fundación Ana Bella para la Ayuda a Mujeres Maltratadas y Madres Separadas.

Somos una entidad benéfica, una mano amiga para mujeres con problemas que intentamos resolver de la manera más eficaz y práctica posible, sin burocracía y adaptándonos a la realidad de la mujer que nos necesita. La primera mujer que acogimos se quedó en mi casa porque aún no habíamos conseguido dinero suficiente para alquilar una vivienda.

Eso fue en Octubre de 2006 y ahora esa madre, Leticia, acoge en su casa a otras mujeres que necesitan ayuda. Desde entonces ya tenemos tres viviendas de apoyo para mujeres que han sido víctimas de violencia de género y las sacamos adelante no gracias a las ayudas de la administración, sino a los milagros diarios de gente como vosotros, los poetas y las poetas, que os habéis unido para ayudarnos a hacer frente a los pagos en este verano de crisis.

La Fundación Ana Bella vive gracias al esfuerzo diario de las voluntarias, mujeres que hemos superado la violencia y que ayudamos a otras mujeres a superarla y a emprender una vida positiva.En el recital de Sevilla, más que el dinero recaudado, lo que de verdad nos emocionó y nos empujó a seguir trabajando contra la violencia, fueron vuestras palabras, vuestros sentimientos unidos a los nuestros. Sentimos que no estamos solas y que nuestra lucha es vuestra lucha y que si cada uno de nosotros y nosotras cambiamos y nos convertimos en ejemplo de igualdad podría acabarse la violencia contra las mujeres.

Edith me pidió que os escribiera unas palabras de agradecimiento y quería empezar describiendo los malos tratos y me puse a buscar información. Sobre los malos tratos he leído muchas atrocidades, a gritos, y también sin palabras. Las que más duelen son las que no pueden expresarse. He sido víctima de la violencia machista. Aún no sé muy bien cómo me he sentido, no encuentro la palabra correcta para describir este sufrimiento mudo, penetrante e hiriente, que es como un cáncer que cuando da la cara ya sus perjuicios son irreversibles.
Sí, ... irreversibles. Aunque todo haya pasado.... son irreversibles.
Los que me conocéis sabéis que ahora me siento muy bien, y que estoy llevando una vida muy bonita con mis hijos y formando una familia armoniosa, tolerante y pacífica.
Sin embargo, el daño no se borra de mi mente. Va impregnado de injusticia y por eso no desaparece.
Y no desaparece.... porque cada día me lo recuerdan cientos, miles, millones de mujeres que están sufriendo la violencia de género ahora mismo, en este instante, hay mujeres que siguen llorando en silencio, y sin justicia, y sin ayuda.
Por eso no puedo olvidarlo....
Y por eso el dolor nunca cesa... y tal atrocidad no puedo describirla.
Es una violencia de la que eres a la vez consciente e inconsciente. Es una violencia no querida pero aceptada. Es una sensación de desequilibrio, miedo, soledad, agobio, impotencia, resignación, ahogo, terror, ... terror mudo...
Constantemente lucho en mi interior por transformar mi miedo y mi victimización en fuerza con la que motivarme cada día para trabajar ayudando a las mujeres maltratadas y a las madres separadas que se esfuerzan en sacar a sus hijos e hijas adelante.
Y por eso.... no sólo no puedo olvidarlo.......es que no quiero olvidarlo....
Y con vuestros poemas y vuestras palabras recitadas esta noche, estáis ortorgando voz a cientos de mujeres que gritan en silencio, secuestradas en sus propios hogares a manos de la persona que aman.
Las palabras... son poderosas.... las palabras cambian a las personas.... con vuestras palabras se están pagando tres viviendas de apoyo. Gracias de corazón por vuestras palabras, por vuestra solidaridad y por vuestra generosidad.

Ana Bella. Julio 09

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